LO DISPUESTO SERÁ APELADO POR LA DEFENSA

Pena de trece años de prisión para el hombre que había abusado de la hija de su ex pareja

 

Una joven que hoy tiene veinte años se convirtió, cuando era niña, en víctima de reiterados abusos sexuales de los que aún padece secuelas. Los hechos los cometió en Azul, entre los años 2002 y 2005, un hombre al que ayer un juez le impuso la referida sanción, después de que un jurado popular lo había declarado “culpable” la semana pasada. El encausado, que está preso desde octubre de 2014, fue hallado autor del delito “abuso sexual gravemente ultrajante calificado por haber sido cometido contra un menor de 18 años de edad aprovechándose de la situación de convivencia preexistente”.

“La víctima relató un hecho en el cual el autor se valió del engaño por la inocencia de su menor edad, y no de una conducta violenta ajena al propio abuso sexual”.

Ayer, cuando se informó que el hombre al que la semana pasada un jurado popular había declarado “culpable” por abusar sexualmente de la hija de su ex concubina era condenado a trece años de prisión, el juez que intervino en este proceso definió en pocas líneas lo que había sido toda esa situación.

La misma indicaba que en Azul, durante varios años, una menor de edad fue víctima de reiterados abusos sexuales.

Los hechos, por cómo sucedieron, tuvieron denominadores comunes con varios ilícitos de estas características que a diario son denunciados ante la Justicia.

En ese contexto, surge una casa que se convierte en el lugar donde una pareja convive. En ese ámbito, aparece luego el autor del ilícito: un hombre que abusa de una menor que es hija de su concubina, el mismo sujeto que lleva a cabo esos hechos cuando la víctima queda bajo su custodia, valiéndose de esa situación existente de convivencia ya referida.

En medio de esos carrilles transcurrió este nuevo caso de abuso sexual convertido por primera vez en los Tribunales de Azul en materia de un juicio con jurados, procesos que hasta ahora sólo habían estado vinculados a delitos como homicidios o tentativas de homicidio.

“Culpable”

El desenlace para el imputado ya se conocía desde el jueves de la semana pasada.

Ese día, seis varones y seis mujeres elegidos entre la ciudadanía concluyeron que ese hombre era el “culpable” de varios hechos de abuso sexual que durante alrededor de tres años tuvieron como víctima a una niña, la hija de su por entonces concubina. Una nena que, según ella misma lo relatara ante el jurado la semana anterior, fue abusada en reiteradas oportunidades por el mismo hombre al que ayer un juez condenó a trece años de prisión, en el marco de hechos que ocurrieron desde que ella tenía seis años hasta que cumplió los nueve.

Durante los abusos, tal como lo señalara el juez Carlos Pagliere (h) -que desde el Tribunal Oral en lo Criminal número 2 intervino en este proceso judicial-, no mediaba violencia por parte del autor hacia la víctima. Pero sí engaño, aprovechándose el hombre, entre otras cosas, de la edad que ella tenía, la cual la ubicaba en un contexto de mayor vulnerabilidad ante esos abusos sexuales que sufría.

Así, una de las circunstancias agravantes mencionadas por el juez del TOC 2 en lo dispuesto ayer para con el hombre que resultó condenado hacía alusión a “la escasa edad con que contaba la víctima al momento de iniciarse el abuso (6 años)”, situación donde “es palmaria la mayor indefensión y vulnerabilidad de la misma, pues en esa edad temprana apenas comienza la formación de la personalidad”.

“Se debe tener en cuenta que el Artículo 119 párrafo 1° del Código Penal -agregó Pagliere (h) a modo de sustento legal con relación a la figura en la que el hecho fue encuadrado- establece que hasta que la víctima no cumple los trece años se configura el abuso sexual. Y la edad de la víctima era menor a la mitad de este límite legal, lo cual suma un ostensible mayor demérito en la conducta del autor”.

De esa manera Julio César Ramírez -tal la identidad del encausado, un hombre que tiene 54 años, es oriundo de la localidad de Adrogué, en el Partido de Almirante Brown, y vivía en Azul cuando en octubre de 2014 fue detenido por estos hechos- fue hallado autor penalmente responsable del delito de abuso sexual gravemente ultrajante calificado por haber sido cometido contra un menor de 18 años de edad aprovechándose de la situación de convivencia preexistente.

Tres cargos

El jueves de la semana pasada, el jurado había dictado un veredicto de culpabilidad con relación a los tres cargos que le fueron formulados al encausado.

Uno de ellos estaba referido a que el hombre abusó sexualmente en varias ocasiones y de diferentes maneras de la víctima, hechos ocurridos entre los años 2002 y 2005, para cuando la hija de su por entonces concubina tenía entre seis y nueve años de edad.

Los otros cargos estuvieron vinculados a que esos episodios configuraron para la víctima un “sometimiento gravemente ultrajante” del que actualmente -con veinte años de edad- aún padece secuelas; y que el encausado “aprovechó la situación de convivencia preexistente con la menor, que al momento del hecho tenía menos de 18 años”, según se indicó ayer en lo resuelto.

Las partes estuvieron representadas en este juicio por el fiscal Luis Surget, mismo funcionario judicial que instruyó el expediente penal relacionado con este caso y había pedido para el encausado una pena de diecinueve años de prisión, y por el abogado Daniel Pérez Guedes, quien se desempeñó como defensor Particular del imputado.

Al día siguiente de que Ramírez fue declarado “culpable” por el jurado, en la audiencia de cesura Fiscal y Defensor Particular, además de formular las solicitudes vinculadas a la pena a imponerle al hombre oriundo del Gran Buenos Aires, valoraron -también a modo de pedidos- circunstancias atenuantes y agravantes para él.

En respuesta a esas estimaciones, el juez Pagliere (h) tuvo en cuenta ayer como atenuantes pedidas por el abogado Pérez Guedes para su defendido la carencia de antecedentes penales y “el buen concepto”. Esto último, surgido de declaraciones de testigos que comparecieron en este debate.

Y en cuanto a lo requerido por el representante del Ministerio Público Fiscal, además de la agravante ya referida se tuvieron en cuenta otras circunstancias.

Así, el juez Pagliere (h) hizo alusión a la extensión del daño causado”, teniendo en cuenta para eso “el menoscabo psíquico causado a la víctima, quien con motivo de los hechos que sufriera ha desarrollado un cuadro de depresión desde la adolescencia a la fecha, con síntomas de aislamiento, sentimientos de vacío, temores, ataques de pánico, pesadillas recurrentes reproductoras del abuso sufrido, un intento de suicidio… y la necesidad de realizar tratamientos psicológicos y psiquiátricos, con suministro de medicación antidepresiva y ansiolítica”.

Otra circunstancia considerada como agravante para Ramírez fue “haber abusado a una menor de la cual su pareja estable le había confiado el cuidado…, lo cual revela un mayor desprecio por la menor y una mayor peligrosidad en su conducta”.

Y también el juez tuvo en cuenta “el tiempo durante el cual el causante sostuvo el abuso sexual contra la menor víctima, que ha sido al menos durante tres años, aproximadamente desde los seis a los nueve años de edad”, una “conducta abusiva” que por su extensión “configura un incremento en el desvalor de la conducta del imputado”.

El dato

Ayer, las partes se notificaron en la Secretaría del Tribunal Oral en lo Criminal número 2 de la decisión del juez Carlos Pagliere (h) de condenar al encausado a trece años de prisión, por lo que no se realizó audiencia. El propio Ramírez ya había anunciado la semana anterior que no asistiría a Tribunales para conocer la pena que le imponían como autor de este caso de abuso sexual por el que fue declarado culpable. Teniendo en cuenta que se trató de un juicio por jurados, la única parte habilitada para apelar lo dispuesto en esta primera instancia es la Defensa.

UN FALLO QUE SERÁ RECURRIDO

El abogado Daniel Pérez Guedes, defensor del encausado, informó que apelará el fallo. ARCHIVO/EL TIEMPO

El abogado Daniel Pérez Guedes, defensor del encausado, informó que apelará el fallo.
ARCHIVO/EL TIEMPO

Ayer, en diálogo con EL TIEMPO, el Dr. Daniel Pérez Guedes adelantó que apelará ante el Tribunal de Casación este fallo de primera instancia, teniendo en cuenta que había solicitado que su defendido fuera condenado al mínimo de la pena que contempla -que va de ocho a veinte años de prisión- el delito por el que fue hallado autor.

El abogado se refirió también a lo que fue, en su caso, participar por primera vez en este tipo de sistema de juzgamiento con intervención de un jurado popular, una situación todavía novedosa para el ámbito del fuero penal provincial.

A dicha experiencia la calificó como “muy buena”, a pesar de que -según reconoció- aún quedan aspectos para mejorar teniendo en cuenta que este tipo de procesos recién comenzaron a implementarse en el ámbito de la provincia de Buenos Aires, después de la aprobación de la ley de Juicio por Jurados que se hiciera en septiembre de 2013.

Más allá del resultado adverso para lo que Pérez Guedes pretendía, el abogado ratificó la inocencia de su defendido, lo que motivará ahora la presentación de ese recurso de apelación ante una segunda instancia, en busca de revertir ese veredicto de culpabilidad para Ramírez al que arribó un jurado popular, situación que ayer se tradujo en la imposición de una pena de trece años de prisión.

Esa sanción actualmente tiene al encausado privado de la libertad en la Unidad 7, la cárcel de varones del SPB que está en Azul.

 

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