BICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA  - BLOQUE PERONISTA DE AZUL

Pensar la historia, a 200 años o un nuevo aniversario de la Patria

Dice nuestro Martín Fierro que “saber olvidar, también es tener memoria”.

Tal vez sea la lectura del pasado: la memoria y los olvidos… En ambos casos, si bien nunca la historia se repite con pelos y señales, hay señales que a algunos nos traen acciones pretéritas, que nos alertan, que nos desafían.

Más allá de la imagen de la “Casita de Tucumán”, los actos escolares y el cuadro de la sala de sesiones del 9 de julio (que prudentemente elaborado nos muestra a los congresales en un clima casi de felicidad, o de prudente recogimiento) el río sigue sonando y las aguas turbulentas afloran ahí, cuando uno mínimamente se acerca a las actas del Congreso e imagina los debates.

La Patria estaba en llamas, y Latinoamérica lo estaba:

En el norte del continente, Bolívar había sido derrotado. Chile estaba nuevamente en manos de los realistas. Los españoles amenazaban Salta y Jujuy y apenas si eran contenidos por las montoneras  de Guemes.

Fernando VII había recuperado el trono de España y se preparaba  una gran expedición cuyo destino sería el Río de la Plata. La Banda Oriental estaba virtualmente ocupada por los portugueses. Y en Europa prevalecía la Santa Alianza, contraria a las ideas republicanas.

Las violentas discusiones que sucedieron a los días de mayo, tan violentas que llevaron a la eliminación física de los oponentes (tal el caso de Moreno, por mencionar sólo uno…) estaban en todo su esplendor.

En ese momento crítico los argentinos decidimos declararnos independientes.

Algunos, podemos afirmar, decidieron declararse independientes.

Ahí, el diálogo tampoco obró como manto sanador y fueron muchas las contradicciones políticas que no tuvieron síntesis. Contradicciones que venían de antes, plasmadas en la ausencia de Provincias de la envergadura de Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, la Banda Oriental, Paraguay y algunas provincias del Alto Perú, entre tantas otras contradicciones  que sacudían a los congresales que sí fueron.

Los debates transitaron sobre si se declaraban “Monárquicos “o “Republicanos”

Si el formato gubernamental de “moda” o “de avanzada” eran las monarquías constitucionales al estilo inglés, qué forma se daban en estas tierras?

Había un punto de acuerdo: con España ya no. Pero algunos se veían bajo el dominio de Portugal, y consta carta de Alvear a Inglaterra que reza “…estas provincias desean pertenecer a la Gran Bretaña…” (1)

Ya entonces, la tierra profunda, (la anterior a Latinoamérica) aparece. Y  Belgrano como tantos otros hablan de un rey Inca, para espanto de los señores instruidos de  Buenos Aires. ¿Un coya de rey, con la capital en Cuzco?

Un San Martín desesperado para que declararan la independencia, con sus tropas listas para ejecutar el plan que liberara todo el continente. Que escribía frenéticamente a su congresal, Godoy Cruz, para que resolvieran. Y es en  esa correspondencia donde encontramos la respuesta de Godoy Cruz al Gobernador de Mendoza “….declara la Independencia no es soplar y hacer botellas….”

Hoy como ayer, las contradicciones siguen siendo las mismas, que bien podríamos sintetizar en “Patria o Colonia”.

Contradicción que se marcó como línea divisoria luego entre Unitarios y Federales, o poniendo sólo algunos puntos entre Peronismo y antiperonismo.

Los que nos encolumnamos detrás de las banderas históricas de la lucha por una patria de todos, decimos que la contradicción no está aún resuelta, y que es tiempo de pensar todos juntos si la subordinación al imperio puede y debe ser la salvación en los tiempos que corren.

Porque la Independencia económica, la soberanía política y la justicia social siguen siendo nuestro norte, es que creemos que el espíritu republicano de alguno de los hombres de julio nos sigue guiando.

Hoy la patria está en riesgo, con un pueblo alerta y generoso, conciente de las mismas  luchas que flameaban desde los tiempos del Ejército de los Andes. Con la convicción de los gauchos de Guemes y con la claridad de los jujeños siguiendo a Belgrano. Con el sentimiento de Godoy Cruz cuando escribía: no es soplar y hacer botellas… poner luz en este tiempo de tinieblas.

Hoy, desde el bloque Peronista, con la mirada tranquila que nos da el saber que seguimos reivindicando las banderas que nuestro movimiento abrevó en los hombres de Tucumán, decimos junto al General San Martin: “Seamos libres, y lo demás no importa nada”.

Con el alerta del desafío que nos dejara la compañera Evita: “La patria dejará de ser colonia o la bandera flameará sobre sus ruinas

El camino de la independencia hoy nos reclama, con toda su complejidades, con sus adversidades y sus desconciertos.

Porque sabemos de adversidades, de desconciertos, de luces y sombras; porque no nos asustan los tiempos difíciles, (los tenemos “grabados en la memoria”), porque el imperio acecha hoy como entonces; porque somos un botín apetecible para los mercaderes de la miseria, porque los conocemos y los hemos padecido. Por todo eso y mucho más es que hoy retemplamos nuestras convicciones, sabiendo que la independencia es posible, y lo será si todo un pueblo heroico, gestor de tantas victorias, decide que así  lo sea.

(1) CARLOS MARÍA DE ALVEAR: “Estas provincias desean pertenecer a la Gran Bretaña, recibir sus leyes, obedecer a su gobierno y vivir bajo su influjo poderoso. Ellas se abandonan sin condición alguna a la generosidad y buena fe del pueblo inglés yo estoy resuelto a sostener tan justa solicitud para librarlas de los males que las afligen. Es necesario que se aprovechen los buenos momentos, que vengan tropas que impongan a los genios díscolos y un jefe plenamente autorizado que empiece a dar al país las forman que fueren del beneplácito del Rey.”

 

 

 

 

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