UNIFICAR CRITERIOS PARA REDISEÑAR EL PLAN ESTRATÉGICO (PRIMERA PARTE)

Pensar y hacer en función de un Azul mejor para todos

Estela Cerone, Pedro Sottile, Gustavo Lorusso, Hugo Herrera, Carlos Pagano, Ramón Noseda y Guillermo Ravizzoli durante la charla que tuvieron con este diario a propósito de la readecuación del Plan Estratégico para el distrito de Azul. “En todas las gestiones me habrán escuchado decir que todas las ciudades tienen que tener un plan, un proyecto de desarrollo; tienen que saber hacia dónde quieren ir”, expresó Estela Cerone. : “Me resultó impactante la frase que nos dice Marcelo Spotti: ‘No tener un plan estratégico ustedes es suicida para una comunidad’”, dijo Pedro Sottile. La Catedral Nuestra Señora del Rosario es patrimonio arquitectónico de la provincia de Buenos Aires. Un Azul que todavía está buscando hacia dónde ir en materia de desarrollo. : “Hay un montón de cosas que pasan en las sociedades que hace que los planes o proyectos se tengan que trastocar”, advirtió Carlos Pagano. “No cometamos los errores que se cometieron en el último Gobierno porque esos errores le costaron muy caro a la comunidad en su conjunto”, indicó Ramón Noseda. : La portada al cementerio municipal y una joya arquitectónica que es visitada por centenares de turistas a lo largo del año. “Ahora no hay antinomias. Uno tiene que apuntar a eso desde un sentido positivo por cómo nos involucramos todos en una política de inclusión y por cómo podemos convivir respecto de eso porque somos la consecuencia de todo eso también”, señaló Guillermo Ravizzoli. “Hay que dejar de entender el conflicto como un problema para tomarlo como algo productivo”, sostuvo Gustavo Lorusso. Hugo Herrera es secretario del Concejo Deliberante.
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“Ahora no hay antinomias. Uno tiene que apuntar a eso desde un sentido positivo por cómo nos involucramos todos en una política de inclusión y por cómo podemos convivir respecto de eso porque somos la consecuencia de todo eso también”, señaló Guillermo Ravizzoli.

Escribe: Augusto Meyer De la redacción de EL TIEMPO

EL TIEMPO invitó a distintos referentes locales a participar de una charla vinculada con el desarrollo de un proceso que le permita al distrito aprovechar su potencial en distintas facetas. Participaron de la mesa –que se llevó a cabo en el recinto del Concejo Deliberante- Pedro Sottile y Hugo Herrera (presidente y secretario del Legislativo, respectivamente); Gustavo Lorusso (director de Medio Ambiente y Turismo del Municipio); el Sociólogo Carlos Pagano; la edil Estela Cerone; el Licenciado Guillermo Ravizzoli; y Ramón Noseda. La segunda parte de estas conversaciones será publicada en la edición de mañana. –

Entre lo que supo ser, lo que es y lo que debería ser.

Así está Azul, estancado, desde hace años, sin aprovechar el potencial que tiene desde lo humano, lo cultural y lo turístico, entre otros recursos palpables que muchos –aún sin ser cien por cien entendidos en la materia- conocemos.

El distrito ha visto crecer a los partidos vecinos, que ante la pasividad de desarrollo de Azul hasta han incorporado a sus cartillas y promociones algunas de las bellezas que son propias de los habitantes de este territorio. Durante años hemos visto el tren pasar, sin poder o saber sus dirigentes cómo “sacarle jugo” a aquellos atractivos que tenemos y que nos permitirían generar ingresos genuinos y fuentes laborales de esas que en nuestro pago chico no abundan.

En la crisis que vive el país, salir de este este estancamiento se impone como una necesidad imperiosa.

Lo paradójico era que existe en Azul un proyecto de Plan Estratégico que estaba durmiendo en una caja del archivo del Concejo Deliberante.

Se trata de un conjunto de interesantes proyectos, algunos de los cuales pudieron ser ejecutados sólo que en forma aislada y sin hacer de ellos un aprovechamiento en beneficio de la comunidad.

El distrito cuenta con riquezas culturales y turísticas únicas y no todas son conocidas o de libre acceso para el común de las personas, muchos menos para los turistas.

Es lo que sucede, por ejemplo, con los atractivos que tiene el sector de Boca de las Sierras mucho más allá del parador que muchos hemos visitado. A pocos metros de allí hay un pintoresco dique, así como cavernas y un corral de piedra donde los pueblos originarios encerraban a sus animales cuyo ingreso no está permitido por tratarse de terrenos pertenecientes a Fabricaciones Militares.

Es más; hay una piedra similar a El Centinela apoyada en tres bases que, si se le coloca una piedra de vidrio, la rompe por la oscilación natural. Ya sabemos lo que en Tandil se ha podido crear en torno de esa roca, con el desarrollo de emprendimientos tanto públicos como privados, numerosos servicios para el turista, con la consiguiente creación de puestos de trabajo. Sin ir más lejos, por si alguien no lo sabe las sierras de Azul, si bien forman parte del Cordón Serrano de la Tandilia, están consideradas las más antiguas del mundo.

Afortunadamente en la ciudad se volvió a hablar –ahora parece que sin otra visión que la de avanzar firmemente con el proyecto hacia su ejecución- de un Plan de Desarrollo Estratégico que aún no tenemos.

Con ese fin días pasados, el Licenciado Marcelo Spotti –responsable del Plan de Desarrollo Estratégico 2032 a implementarse en la ciudad de La Plata-, analizó con referentes de Azul algunas variables de la situación local. El especialista les expresó que no tener un Plan de Desarrollo Estratégico en Azul es ni más ni menos que “suicida”. También les habló de “derribar mitos” y instaurar un proyecto que “nos identifique”.

Entre otros, participaron de ese encuentro Pedro Sottile y Hugo Herrera (presidente y secretario del Concejo Deliberante, respectivamente); la concejal Estela Cerone; el director de Medio Ambiente y Turismo de la Municipalidad de Azul, Gustavo Lorusso; el Sociólogo Carlos Pagano; el Licenciado Guillermo Ravizzoli; y el integrante de Fundación CEDA Ramón Noseda.

Estos mismos referentes fueron invitados por EL TIEMPO para analizar en voz alta sobre la importancia de unificar criterios para acordar un plan de desarrollo para Azul y avanzar en su concreción.

 

“Era bueno recuperar el trabajo de muchísima gente”

EL TIEMPO – ¿Cómo se vuelve a pensar en el desarrollo de un plan estratégico para Azul?

Estela Cerone – De una manera un poco casual a partir del conocimiento del Licenciado Marcelo Spotti que está trabajando en el Plan Estratégico de La Plata, me acordé que nosotros en Azul habíamos tenido un trabajo previo muy interesante. Como nos suele pasar a veces entendí que era bueno empezar a renovar o a recuperar el trabajo de muchísima gente. En todas las gestiones me habrán escuchado decir que todas las ciudades tienen que tener un plan, un proyecto de desarrollo; tienen que saber hacia dónde quieren ir. Tandil lo sabe; Olavarría lo sabe; Tapalqué lo sabe; y nosotros en algún momento tal vez lo supimos y esto surge como debate en esa pequeña reunión informal, que teníamos que empezar a definir hacia dónde queríamos ir como comunidad. Para eso hablo con el Doctor Sottile, se acercó el Sociólogo Carlos Pagano; yo lo había escuchado a Ravizzoli que hablaba de esto. Cuando invito al Colegio de Arquitectos me cuentan que están elaborando también un proyecto de desarrollo de ciudad. Por supuesto me acordé de lo que habíamos trabajado hace muchos años, que es eso que se llama Plan Estratégico. Entonces fui a verlo al Doctor Noseda y le pregunté si le quedaba algo; me dio algunos contactos, hablé con la concejal Maya Vena y me fui al archivo. Ahí desempolvé los cuadernillos del Plan Estratégico; empecé a distribuirlos y a preguntarles por qué no nos juntamos. Ahí vino Hugo con su señora, lo cual fue muy importante, y también estuvo el Director de Turismo Gustavo Lorusso. Todo un grupo de gente con intereses comunes, que es ver cómo mejoramos la calidad de vida de la gente de Azul y logramos un desarrollo económico, porque la calidad de vida de la gente tiene que ver básicamente con el desarrollo económico.

Pedro Sottile – Como yo no tengo una formación específica en este tipo de cosas, esto yo lo veía como un vecino que quería darle a Azul un destino. Me resultó impactante la frase que nos dice Marcelo Spotti: “No tener un plan estratégico ustedes es suicida para una comunidad”. Como está el mundo de globalizado, es prácticamente dejarse llevar por la corriente, con lo cual vamos con destino a desaparecer como sociedad. Más que buena voluntad o tomar los destinos es una cuestión de supervivencia. Carlos Pagano me había dicho que él tenía un trabajo muy interesante. Estaba el trabajo que se había hecho en su momento con el Plan Estratégico, que es el insumo madre desde el cual se debe partir. Cuando vuelvo a leer lo que era el Plan Estratégico, me di cuenta que era lo mismo de lo que veníamos hablando y, pasados diez años, estamos en el mismo lugar. Me pareció muy bueno lo que nos dijo Marcelo Spotti en el sentido que nosotros no partimos de cero sino que tenemos algo, que es el Plan Estratégico armado. Tenemos que trabajar sobre eso. Gustavo Lorusso hizo su aporte cuando dijo que teníamos que tomar indicadores e ir haciendo mediciones parciales para ver si se van cumpliendo los objetivos y ahí cuadra justo lo que dice Carlos Pagano. Es como que se han juntado un montón de factores que van apuntando a lo mismo. Desde el Concejo estamos haciendo un trabajo con la ordenanza 500/80, que es del ordenamiento territorial y que también responde a qué tipo de ciudad queremos tener. Hay una comisión especial que está llevando adelante principalmente Pablo Yannibelli y está el trabajo que están haciendo los arquitectos. Todo se va alineando para que podamos tomar este insumo que teníamos, el Plan Estratégico, y darle un destino definitivo.

 

Alineamiento de los planetas –

EL TIEMPO – ¿Se van alineamiento los planetas?

Pedro Sottile – Sí, parece que se están alineando. Creo que las condiciones se están dando.

EL TIEMPO – Contanos Carlos cuál es la idea y cómo llegás con tu propuesta.

Carlos Pagano – Básicamente lo mío es pensando desde una mirada integral del desarrollo. A partir de eso yo me planteé una agenda y objetivos de desarrollo de una comunidad y, a partir de esos objetivos de desarrollo en el tiempo y en el espacio, surgen metas que se tienen que lograr y alcanzar. A partir de esas metas hay que ver cuáles serían los indicadores que uno tiene para lograr esas metas. Pensando en esos indicadores yo tenía el proyecto de armar un observatorio de políticas de desarrollo para el Partido de Azul para poder ir midiendo y produciendo información sobre esos indicadores y así ver qué tan lejos o cerca estamos de alcanzar esas metas de desarrollo. Muchas veces tenemos los programas, pensamos las acciones o tenemos los proyectos pero no sabemos qué tan cerca o lejos estamos pensando en el desarrollo. Aparte el contexto va cambiando, sea político o social o económico o biológico; hay un montón de cosas que pasan en las sociedades que hace que los planes o proyectos se tengan que trastocar. También cambian las condiciones de vida de las personas. Mi idea, como decía Estela, es siempre pensando en el desarrollo y en las personas, en posicionar el desarrollo en el lugar de las personas para mejorar sus condiciones y calidad de vida. Ese, me parece, es el desafío que tenemos. Gran parte de estos años hemos tenido un gran vacío de pensar en cómo podemos mejorar las condiciones de vida de personas.

Estela Cerone – Se confunden recursos con proyectos. Esto me parece fundamental. Durante todo el gobierno anterior se consideraba que, por adquirir un tomógrafo, había un plan de salud. Esos son recursos. Un plan de salud es otra cosa. Que vos construyas obra pública son recursos, pero un desarrollo de una comunidad es otra cosa. Me parece que esto es parte de lo que hay que tratar de incentivar. Marcelo Spotti habló también de eso: de plan constante; de pensarnos como proyecto todo el tiempo.

EL TIEMPO – Marcelo Spotti habló de “derribar mitos”.

Ramón Noseda – Esta idea que se inicia en 1994 o 1995 tenía todas mismas palabras, estos mismos condimentos, y hemos estado sentados hasta incluso creo que en esta misma mesa. En ese momento estaba Fundación CEDA; está todavía Fundación CEDA, que fue creada a ese efecto porque estaban todos los actores, tanto oficiales como privados. Los planetas no se habían alineado y no nos comprendíamos. Era como que hablábamos idiomas distintos. En ese momento se convocó desde la Fundación al Concejo Deliberante y no lo pudieron entender. El Concejo Deliberante no pudo entender lo que estaba pasando en ese momento. Esto que pasa ahora me parece muy bueno. Son otros actores y creo que es bueno que haya otros actores y otros pensamientos; me parece muy importante lo que dice la concejal: no cometamos los errores que se cometieron en el último gobierno porque esos errores le costaron muy caro a la comunidad en su conjunto, porque rompió los vínculos de unión entre las estructuras sociales, algo que es muy difícil de reconstruir. Hice un sacrificio para venir realmente, y ese sacrificio tiene un precio, que es tratar de que la comunidad se consolide en este pensamiento. El Concejo Deliberante es una figura muy importante en el consenso de la comunidad. En él está reunido políticamente la esencia del pensamiento comunitario.

 

Un vecindario que crece mientras otros miran

EL TIEMPO – Es notorio lo que Tandil ha crecido desde el año 1994. Y si Tandil pudo, nosotros también podemos.

Estela Cerone – ¿Y Olavarría…? Olavarría copió lo nuestro. Olavarría se nutre de Azul y nosotros nos desencontramos. Ahí aparecen las miserabilidades políticas, y cuando digo políticas no digo partidarias. Digo miserabilidades y protagonismos y el no priorizar el buen común por encima de los intereses personales y de protagonismos. Entre las cosas que se dijeron en esa reunión con Spotti, porque queríamos analizar qué nos había pasado, fue muy interesante cuando se habló que a mediados del siglo pasado hubo una generación muy potente: los Piazza, los Ronco; gente que desarrolló con una visión de futuro la ciudad y que, después, gastamos las ‘joyas de la abuela’. Tal vez este sea el momento, donde hay actores nuevos y voces que vienen de tiempo atrás, como el Doctor Noseda o la mía, pero que somos conscientes de lo que éramos y de lo que fuimos. Hoy son otros tiempos pero ese esplendor económico y cultural que teníamos –donde por supuesto habrá cosas que reveer porque no todo es una maravilla y lo de la integración de los distintos sectores es un aspecto a mirar- hay que retomarlo para volver a plantarnos con fuerza en la vida provincial y nacional.

Ramón Noseda – Quería referirme a algo que señaló el Licenciado Pagano que me llamó la atención. Estaba pensando en plantear objetivos y en medirlos y ese es un concepto muy distinto en la actividad pública. Porque al medir esas cosas estamos hablando de gestión de calidad y hablar de gestión de calidad en Azul era prácticamente imposible. Ahora por lo menos estamos escuchando esas voces y es muy importante.

 

Una oportunidad inmejorable

EL TIEMPO – Hay mucho por hacer tomando lo estadístico pero también desde el sentido común.

Guillermo Ravizzoli – Es como dijeron todos y creo que Gustavo Lorusso va a acompañar la idea; se han alineado los planetas y tenemos la posibilidad de sentarnos todos a dialogar y a comprender que es una muy buena oportunidad que tenemos por delante los azuleños. Es interesante reveer y analizar bien a fondo todos los trabajos que se hicieron. Hay información muy positiva y trascendental para el desarrollo de la comunidad. En el trabajo final, que fue en diciembre de 2006, se presentaron 40 proyectos. Cerca del 40 por ciento de esos proyectos se llevaron adelante, en mayor o en menor medida. Tal vez hubo algún error comunicacional desde el punto de vista profesional mío donde no se mantuvo ese hilo conductor de los procesos y los proyectos que se habían planteado y su concreción. Hubo un desencanto de la sociedad con el proyecto del Plan Estratégico porque no vio resultados concretos. En realidad hubo resultados, pero se perdió el hilo conductor. Estamos en un momento para sentarnos a reevaluar eso; evaluar qué se hizo bien y qué se hizo mal. Todo plan o proyecto tiene una etapa de investigación, de análisis y diagnóstico, y se plantea la estrategia. Y como dicen el Doctor Noseda y Carlos Pagano, todo proyecto tiene una etapa de evaluación para determinar cómo mantenemos este desarrollo o círculo de calidad contínua en base a esas evaluaciones que se perdieron y no se pudieron medir. Es verdad esto de que en la última gestión de Gobierno se perdió todo eso. Hay que volver a arrancar y el desafío más grande que tenemos es lograr confiabilidad en la gente en este Plan Estratégico. Hay que derribar el mito de que el conocimiento no sirvió; está guardado en una caja. Un Plan Estratégico puede tener una visión ambiciosa en el sentido positivo pero también tiene que tener en cuenta, como estaba plasmado originariamente, las necesidades básicas de la comunidad. Uno puede estar inaugurando una obra de arte urbano que tiene cierto costo, recurso económico y recurso humano, pero también hay que contemplar y entender las necesidades básicas que tengo en otro sector de la comunidad. Ahí es donde uno va generando un equilibrio positivo, levantando la vara para toda la comunidad. Otro desafío grande dentro de los diferentes articuladores y estamentos del Estado, tanto el Concejo Deliberante como el Ejecutivo, es planificar bien, desarrollar correctamente, motivar e incentivar al recurso humano que lleva adelante estas cosas. Hay una meta muy grande del Estado  por modernizarse para mejorar también la calidad de trabajo de los empleados del equipo técnico y de los dirigentes. Este proyecto debe tener un futuro para la comunidad y las futuras generaciones; no debe ser una cuestión meramente proselitista o electoral. Tiene que ser una política de Estado y no que pasen dos años y esto se caiga sino que supere las expectativas de plantear el Plan Bicentenario de Proyección de Azul 2032 para tener desafíos interesantes a futuro, lo que hace que la sociedad tenga otras expectativas hacia nosotros mismos.

 

“Ahora no hay antinomias”

EL TIEMPO – Si se piensa en lo que debería definir la identidad de Azul se cae en la cuenta que hay mucha base para considerar.

Guillermo Ravizzoli – Desde el punto de vista de la identidad tenés diferentes actores en la comunidad. Hoy en día casi todas las sociedades se desarrollan de una forma más plural. Ahora no hay antinomias. Uno tiene que apuntar a eso desde un sentido positivo por cómo nos involucramos todos en una política de inclusión y por cómo podemos convivir respecto de eso porque somos la consecuencia de todo eso también.

Estela Cerone – Lo interesante de esto que dice Guillermo es que, si bien yo creo que existen antinomias, nosotros tenemos un espacio territorial donde eso se resuelve en la acción concreta y donde lo que en otros aspectos puede ser muy frustrante, acá no. Acá, donde concurrimos actores con diferentes miradas políticas, vos te ponés objetivos y eso lo hace mucho más sencillo. Las antinomias quedan a un lado cuando prima el bien común.

Carlos Pagano – Igual yo considero que todo proceso de desarrollo es conflictivo. Las sociedades que logran superar sus propios conflictos son sociedades de aprendizaje y ahí están las posibilidades reales, concretas, que se pueden desarrollar. Nuestras vidas en general tienen conflictos porque somos distintos y tenemos intereses diferentes.

Gustavo Lorusso – Hay que dejar de entender el conflicto como un problema para tomarlo como algo productivo.

Carlos Pagano – Exacto. El tema es verlo como una oportunidad de transformar el conflicto desde diferentes miradas o con distintos proyectos. Es como dijo Pedro; hay que buscarle la vuelta para volver a hacer la sociedad.

Gustavo Lorusso – Hay una frase del Papa Francisco que me gusta mucho y es que la política responde a la necesidad de convivir para construir el bien posible. Acá hay que incluir a todos los sectores: la academia, las asociaciones de la ciudadanía, que es la sociedad civil; el Estado y por supuesto todos los partidos políticos.

Carlos Pagano – Uno de los problemas que tuvimos en los últimos años en Azul es que no supimos resolver los conflictos y cada uno pegó el portazo y salió para su casa. No hay una cultura para resolver nuestras diferencias para que podamos convivir y vivir mejor; que podamos compartir el espacio de nuestra ciudad. Esa es una de las dificultades que tenemos.

 

(En la edición de mañana, segunda parte de esta mesa de debate)

 

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