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Está detenido un joven al que le imputan un robo en un comercio

19 de noviembre de 2019

Una comerciante y su marido se convirtieron en víctimas de un violento robo ocurrido el domingo pasado después del mediodía. Según lo informado, el hecho se produjo en uno de los negocios propiedad de la mujer, local donde ella y su esposo se enfrentaron con el delincuente, que portaba un arma blanca de fabricación casera con la que les provocó lesiones a ambos, en la previa a que huyera llevándose un teléfono celular y dos relojes.



Anteayer, en horas de la noche, contando con diferentes pruebas reunidas por los investigadores -entre las cuales estuvieron las filmaciones de las cámaras de seguridad instaladas en el comercio- la Policía detuvo al ahora acusado de haber cometido este hecho.



De 19 años de edad y con actual domicilio en la ciudad de Laprida, voceros policiales y judiciales lo identificaron como Dylan Albo, quien ayer había sido trasladado a Tribunales para ser indagado. En esa audiencia, acusado de este robo agravado, se negó a declarar.



La causa penal donde figura procesado se tramita desde la UFI 6, la Fiscalía que en los Tribunales de Azul está a cargo de Karina Gennuso.



El joven había sido detenido en horas de la noche de anteayer, medida cautelar llevada a cabo por efectivos de la Seccional Primera local, la dependencia donde por el momento permanece actualmente privado de la libertad.



Portaba una faca



El robo que le están atribuyendo a Albo, ocurrido el domingo que pasó poco antes de la hora 13, tuvo como escenario un polirrubros situado al lado del Club Vélez, sobre la calle Burgos entre Amado Diab y Corrientes.



Esmeralda Siebenhaar, la propietaria del comercio y víctima -junto con su esposo- de lo que fue este asalto, contó ayer en diálogo con EL TIEMPO que ella estaba atendiendo el local cuando un sujeto ingresó portando un arma blanca de fabricación casera.



“Cuando entró no dijo nada. Yo le pregunté que quería y él dio la vuelta al mostrador y me dijo: “Señora esto es un asalto”. Después me apuntó con una punta, tipo una faca. Yo reaccioné y lo empujé y me clavó la faca en el dedo”, relató la comerciante sobre la agresión que sufrió y afectó al índice de su mano izquierda.



Toda esa secuencia a la que Siebenhaar aludió pudo ser observada a través de las cámaras de seguridad instaladas en el comercio por su esposo, un hombre llamado Jorge Marcelo Piñero.



De 50 años de edad, en ese entonces se encontraba en la parte de atrás del local, por lo que al ver por ese circuito cerrado televisado lo que estaba ocurriendo con su mujer inmediatamente acudió a auxiliarla.



En esas circunstancias, relató también la comerciante, su pareja “tomó del cuello” al asaltante y ambos comenzaron a forcejear.



“Fue todo muy rápido. Ese forcejeo entre los dos duró sólo unos segundos. Mi marido lo tenía del cuello y él con la faca lo pinchaba. Entonces, eso hizo que mi esposo lo soltara”, dijo también la mujer, para después referir que su esposo sólo resultó con “moretones y rasguños”.



Una vez que ambos dejaron de forcejear, Siebenhaar indicó que el asaltante le continuaba arrojando puntazos a su marido con ese arma blanca tipo faca que portaba, aunque sin llegar a alcanzarlo.



Posteriormente, cuando Piñero se dirigió hacia la parte de atrás del local para ver qué había pasado con su mujer, el autor de este robo rompió un exhibidor de vidrio de donde se apoderó de un teléfono celular y de dos relojes.



No bien se dio a la fuga, las víctimas de este robo salieron a la calle a correrlo, pero en esa oportunidad no lograron alcanzarlo, más allá de que la comerciante continuó forcejeando unos instantes con el ladrón, según ella misma relató.



“Yo salí por la otra puerta y seguimos forcejeando. A esa hora no había nadie en la calle. Lo corrí. Pero recién después que se fue salió un vecino a preguntar qué pasaba”, indicó la propietaria del local donde este hecho se produjo.



Filmado



Cada una de las secuencias que tuvo este hecho quedó filmada a través de las cámaras de seguridad instaladas en el local.



“Está todo grabado y filmado. Se ve la cara de esta persona y cuando la atraparon tenía la misma ropa con la que vino acá al negocio”, refirió la víctima de este robo agravado.



Instantes más tarde a sucedido el hecho se hizo presente en el negocio personal policial, contando para eso con el aviso que la propia Siebenhaar diera, al accionar un botón antipánico que tiene en su comercio, que tiempo atrás -al igual que otros locales de su propiedad- ya se había convertido en escenario de robos de diferentes características.



“La Policía se portó muy bien. Fue muy rápido su accionar, porque después a la noche me llamaron de la Fiscalía para decirme que al tipo lo habían atrapado”, indicó.



En ese sentido, la mujer destacó tanto el accionar llevado a cabo por los efectivos de seguridad que trabajaron en la investigación de lo sucedido como por los funcionarios de la UFI 6, la Fiscalía desde donde ahora se está sustanciando esta causa penal.



“Quiero agradecer a la Policía por lo que se movieron para agarrar a este tipo y también a la Fiscalía”, recalcó finalmente Esmeralda Siebenhaar en ese sentido.


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