LA SEMANA POLÍTICA

Pólvora amarga

La incertidumbre marca el futuro de Fanazul y se derrama a sus más de doscientos trabajadores.
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La incertidumbre marca el futuro de Fanazul y se derrama a sus más de doscientos trabajadores.

Los entretelones del desguace de Fanazul. No da la pérdida que se le quiere adjudicar. La producción a Villa María. Quién es Riva, director de FM. De ceo del grupo Pescarmona a formar un partido vecinalista. Una planta que nació con la Marina y pasó a Fabricaciones Militares en el gobierno de Alfonsín en pleno desarrollo del misil balístico Cóndor II. Impacto político.

Escribe Carlos Comparato – (comparatoc@yahoo.com.ar)

“Sí o sí va haber un ajuste en la parte económica y un achique, incluso, en la mano de obra…la planta no genera ganancia…las pérdidas son tres a uno”. Estas fueron algunas de las definiciones del interventor en Fabricaciones Militares Luis Riva, acompañado por funcionarios de la empresa a delegados gremiales a poco de asumir en agosto pasado.

¿Quién es Riva? Un ingeniero industrial que, al momento de ser nombrado por el gobierno de Mauricio Macri al frente de Fabricaciones Militares (FM), a través del decreto 666/2017 (el número parece una burla), ocupaba la presidencia de una consultora con nombre pomposo: Graet Place to Work para Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia. La traducción sería “Gran lugar para trabajar” (seguimos con las burlas). Pero, como le quedaba tiempo, también presidía y era el ceo de Managers S.A., una empresa dedicada a bridar servicios de “Dirección, Estrategia y Gestión”. Pero su carrera la cimentó como ceo de IMPSA, la compañía del grupo Pescarmona entre los años 1979 y 1991.

Riva, también desarrolla su vida social ya que es socio de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) y uno de los fundadores de un partido vecinalista denominado “ConVocación por San Isidro” (la v corta en mayúscula para jugar con el sentido de la palabra)

El trabajo sucio

Si hay que hacer el trabajo sucio, indudablemente, es la persona indicada dentro del club  de los ceos de este gobierno. Para verificar el sometimiento cultural, la palabra “ceo” está muy de moda y es para traducir del inglés al director o gerente de una empresa.

¿Cuál es el trasfondo de la crisis que atraviesa hoy Fanazul? ¿Qué es lo que no se dice? En primer término, no se lo puede tomar aislado de la política que se sigue en el área de la defensa nacional en todos sus aspectos. Y, también hay que subrayarlo, los distintos gobiernos democráticos nunca supieron qué hacer con este tema.

La intención del ministro de Defensa Oscar Aguad, en consonancia con las directivas que vienen del más alto nivel del Poder Ejecutivo, es el desguace de la planta ubicada en Azul ya que se considera que da pérdidas y, por lo tanto,  para ajustar Fabricaciones Militares, la producción se trasladaría a la planta de Villa María, Córdoba. Un detalle: Aguad es cordobés y ya se ha expresado en el sentido de defender las empresas instaladas en esa provincia.

Una visión meramente economicista que angosta el análisis ya que los  trabajadores se convierten en un número más, pero no se trata de cualquier fábrica y hay un Estado con su enorme responsabilidad bajo el manto de un cinismo que rebela.

Perotti: asado y colectivos

Fue crucial la presencia, la semana pasada, de Marcelo Ariel Perotti, actuando como un  interventor. Organizó algún asado en la planta y desparramó policías federales como caramelos con actitudes de algunos de ellos patéticas como, por ejemplo, fumar en el predio o meterse en un lugar donde se estaba trabajando con explosivos. Otra muestra donde se mezcla ignorancia con impudicia. ¿El juez federal de Azul estará el tanto?

Perotti, que vino a Azul acompañado de otros directivos y choferes, es el que dio la orden para que se llevaran los colectivos de transporte de personal, de un modo casi clandestino, supuestamente a Villa María (“directamente, fue un robo”, dijo un trabajador). A los contratados se le dio asueto desde el viernes y sin certeza de retorno, mientras que en los encuentros que sostuvo con el personal jerárquico nunca dio  precisiones sobre el futuro de Fanazul. Así, quedó descolocado su director, Oscar Espinoza quien tuvo escaso diálogo con el personal. Más aún, desde la conducción de Fabricaciones Militares se le iniciaron dos sumarios. ¿Perotti le vino a poner el moño?

Otra falacia

Hay otra falacia en esta decisión. No es cierto que Fanazul dé la pérdida económica que se le quiere adjudicar. En una reunión del directorio de FM se demostró que la fábrica local produce una pérdida que oscila entre el 8 y el 12 por ciento y no del 40 como se difundió internamente.

En declaraciones a El Tiempo, el delegado gremial Daniel Firpo dijo que el problema es la falta de inversión en reparación y mantenimiento de equipos. Más aún, se les informó que en el 2017 no había presupuesto para tal fin. Queda en evidencia la estrategia.

Fanazul, su historia

Fanazul dependía de la Marina cuando ésta consideró necesario construir un arsenal y una fábrica aledaña de pólvora y explosivos en la década de 1940. Así se instalaron el Arsenal Naval Azopardo y Fanazul. Ésta dependía de Astilleros y Fábricas Navales del Estado hasta que el uno de marzo de 1988 pasó a Fabricaciones Militares. Era el gobierno de Raúl Alfonsín y, en ese momento, Argentina tenía en pleno desarrollo el misil balístico Cóndor II y avanzaban acuerdos secretos con Irak y Egipto. El desarrollo de nuestro país preocupaba a las potencias occidentales empezando por Estados Unidos. Durante el gobierno de Carlos Menem, en plena relaciones carnales, se  desmanteló todo el proyecto. Además, en 1991 se sancionó una ley que declaró sujetas a privatización las unidades de FM pero, el 27 de mayo de 2015 el Congreso aprobó su derogación, asegurando el carácter de estatal.

¿Una cáscara?

¿Quedará Fanazul como una cáscara con unos 30 empleados de planta permanente sin posibilidad de producir? ¿Llega a tamaño nivel la perversidad de quienes están diseñando este ajuste con más de doscientas familias que no saben lo qué sucederá el próximo martes? Y en el plano político, le está pegando en la línea de flotación al propio intendente Hernán Bertellys que no hizo una lectura correcta de la repercusión social que quedó de manifiesto en la importante movilización del viernes. Encima, hasta hace unas horas no le atendían el teléfono funcionarios de Nación; finalmente logró una reunión para el próximo viernes cinco.

El péndulo vuelve a funcionar. Fanazul vivió la crisis de los 90 con el menemismo. Hoy se repite. Algo seguimos haciendo mal.

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