A TRAVÉS DE UN NUEVO DICTAMEN

Por el asesinato de un ex jefe del Destacamento Balneario condenaron otra vez a Hernán Faure

Una imagen que data de mayo del año 2011, cuando el por entonces policía Hernán Faure era trasladado para ser indagado por el homicidio que había cometido.
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Una imagen que data de mayo del año 2011, cuando el por entonces policía Hernán Faure era trasladado para ser indagado por el homicidio que había cometido.

En principio lo había condenado un Tribunal local, en un juicio que se hizo en julio de 2012. Pero después, la Sala Tercera de Casación lo absolvió y el ex policía recuperó la libertad en abril de 2013, luego de que por ese crimen de connotaciones pasionales que cometió había estado preso un año y once meses. Ese fallo de segunda instancia no quedó firme y en octubre del año pasado la Suprema Corte declaró nula a la resolución que había absuelto al azuleño, por lo que ordenó que otra sala del Tribunal de Alzada interviniera en la causa y pronunciara “un nuevo fallo ajustado a derecho”. La semana pasada dos jueces de la Sala Cuarta condenaron a Faure a doce años y ocho meses de prisión como autor de un “homicidio agravado por el uso de arma de fuego”. La pena que le impusieron ahora es dos meses inferior a la que en primera instancia le dictaron cuando fue juzgado. El ex sargento de la Bonaerense acribilló a balazos al oficial Principal Mariano Cafferata, cuando lo encontró en el “privado” del Destacamento Balneario con quien era su pareja y también policía. Su detención sería inminente.

Hernán Faure, el azuleño que siendo policía de la Bonaerense acribilló a balazos en mayo del año 2011 a un ex jefe del Destacamento Balneario al que había encontrado en el “privado” de esa dependencia de seguridad con quien era su pareja en aquel entonces, una joven que también era policía, tendría que volver a prisión.

El martes de la semana que pasó dos jueces que integran una de las salas del Tribunal de Casación Penal de la Provincia de Buenos Aires volvieron a condenarlo, del mismo modo que por este crimen -que tuvo connotaciones pasionales- ya lo había hecho en una primera instancia un Tribunal azuleño, cuando en julio de 2012 fue hallado autor del asesinato del oficial Principal Mariano Cafferata y le había sido impuesta una pena de “doce años y diez meses de prisión”.

Readecuando esa pena que en principio le fuera dictada al ex policía en aquel debate que se hizo en Azul, ahora los jueces Mario Eduardo Kohan y Carlos Ángel Natiello, integrantes de la Sala Cuarta de Casación, lo condenaron a doce años y ocho meses de prisión, al considerarlo autor de un homicidio agravado por el uso de arma de fuego.

En el juicio que se llevara a cabo en el Tribunal Oral en lo Criminal número 1 local, por esa misma calificación los jueces Gustavo Borghi, Martín Céspedes y Joaquín Duba le habían impuesto a Faure, el 17 de julio de 2012, una condena consistente en una pena dos meses más elevada a la que días atrás le fuera dictada desde la Sala Cuarta del Tribunal de Casación Penal de la Provincia.

También había sido absuelto

En medio de toda esta situación, hubo más instancias judiciales por las que atravesó el caso. Y en ese contexto, después de aquella primera condena para el ex sargento de la Bonaerense -que desempeñaba funciones en la antigua Patrulla Rural para cuando cometió este asesinato-, hubo un fallo que lo favoreció y también fue emitido desde el Tribunal de Casación.

De esa manera, el 11 de abril de 2013 los jueces Ricardo Borinsky y Víctor Violini se pronunciaron a favor de absolver a Faure, por considerar que no había sido “capaz de culpabilidad” con relación al homicidio que cometió. Una decisión que, además de polémica, volvió a poner en tela de juicio el estado emocional en el que se encontraba el encausado cuando, en las primeras horas del 9 de mayo de 2011, se encontró frente a esa escena de infidelidad en el “privado” del Destacamento Balneario con sede en esta ciudad.

Dicha escena tenía como protagonistas, en una cama y cuando ambos estaban durmiendo, a su pareja de aquel entonces -que era sargento de la Policía y se llamaba Pamela Bayonés- y a Cafferata, en ese momento titular del Destacamento Balneario, la dependencia en la que también desempeñaba funciones la ex mujer de Faure.

Cuando se conoció aquel fallo de segunda instancia firmado por los integrantes de la Sala Tercera del Tribunal de Alzada, la decisión de los jueces Borinsky y Violini se tradujo en que inmediatamente Hernán Faure recuperara la libertad desde la Unidad 7, la cárcel del SPB con sede en Azul donde permanecía preso, después de que había resultado aprehendido el mismo día de cometido ese asesinato por el que ahora volvió a ser condenado en Casación.

Un dato que no es menor y va de la mano con esta nueva condena para el ex policía azuleño tiene que ver con lo que pasó después de aquel primer fallo en Casación que en abril de 2013 se tradujo en su absolución y en que fuera excarcelado.

Esa resolución no quedó firme. Y contra lo que habían dispuesto los jueces de la Sala Tercera presentaron sendos recursos extraordinarios “de inaplicabilidad de ley” la actual fiscal Paula Serrano -que se desempeñó como Particular Damnificada en el juicio en representación de la viuda del policía asesinado- y Carlos Altuve, el fiscal ante el Tribunal de Casación Penal.

Ambos acudieron a la Suprema Corte en busca de revocar ese fallo de segunda instancia que había dejado en libertad a Faure luego de que fuera absuelto. Y tuvieron una respuesta favorable desde la Corte provincial a esos recursos que presentaron.

De esa manera, el 31 de octubre del año pasado cuatro de los ministros de la Suprema Corte de Justicia bonaerense -Eduardo Pettigiani, Héctor Negri, Eduardo de Lázzari y Juan Carlos Hitters- revocaron esa resolución que había sido impugnada, al considerar “una decisión arbitraria” y que “lo descalifica como acto jurisdiccional válido” al fallo por el que la Sala Tercera de Casación había absuelto a Faure del asesinato de Cafferata. Y también ordenaron lo que la semana pasada sucedió: que otra Sala del Tribunal de Alzada interviniera en la causa penal, en busca de lo que desde la propia Corte fue definido en aquella oportunidad como “un nuevo fallo ajustado a derecho”.

El dato

En concreto, hasta ahora el ex policía Hernán Faure ha estado preso por el homicidio de Mariano Cafferata un año y once meses.

 

INMINENTE DETENCIÓN

La semana pasada, después de que este nuevo fallo para el ex policía de 30 años de edad se conociera, desde la Sala Cuarta del Tribunal de Casación Penal de la Provincia con sede en La Plata se informó sobre lo resuelto al Tribunal Oral en lo Criminal número 1 de Azul, teniendo en cuenta que ése había sido el lugar donde Hernán Faure fue juzgado y condenado en primera instancia.

Conocida la novedad, desde el Tribunal que funciona en el primer piso del Palacio de Justicia local se notificó al encausado con relación a este nuevo dictamen por el que ahora ha sido condenado otra vez.

Se aguarda ahora si el Tribunal 1 ordena también la detención del ex policía. Para hacer efectiva la medida cautelar ya existe lo que se llama un “doble conforme”. Es decir, un fallo de primera instancia y otro de segunda que, más allá de esos dos meses menos de pena, prácticamente confirma en su totalidad a lo que habían dispuesto en principio los jueces azuleños Borghi, Céspedes y Duba cuando condenaron a Faure en julio del año 2012.

El “doble conforme” se ha traducido en otros casos en que las penas de quienes resultan condenados y están en libertad comiencen a ejecutarse, al ordenarse las inmediatas detenciones de esos imputados.

Algo similar podría suceder ahora con Faure, en medio de un contexto donde seguramente desde la Fiscalía interviniente en esta causa penal se solicite también a los jueces del TOC 1 que ordenen su inmediata detención, teniendo en cuenta este fallo más reciente de Casación que data de la semana pasada. Un dictamen que revocó aquella absolución para el ex policía de la Bonaerense por la que se habían pronunciado años atrás otros jueces de otra sala pero pertenecientes al mismo Tribunal de Alzada.

Jueces de criterios bastante diferentes, por cierto, a los que intervinieron ahora en este episodio ocurrido en el seno de la Policía de la Provincia. Un crimen de connotaciones pasionales que había tenido como sus principales protagonistas a tres de los integrantes de esa fuerza. Uno de ellos murió acribillado a balazos. Y a los otros dos, después, los exoneraron.

 

LO QUE DIJO AHORA CASACIÓN DEL HOMICIDIO

 Hernán Faure : “Imbuido en un estado de emoción” que “no resultó excusable” 

 

La defensora Oficial Mariana Mocciaro dialogando con Hernán Faure, durante el juicio que en julio de 2012 se hiciera en un Tribunal local.
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La defensora Oficial Mariana Mocciaro dialogando con Hernán Faure, durante el juicio que en julio de 2012 se hiciera en un Tribunal local.

La “distorsión en el ánimo” del ex sargento de la Policía, al descubrir que su mujer lo engañaba, no fue para los jueces de la Sala Cuarta del Tribunal de Alzada una circunstancia que lo eximiera de responsabilidad en el crimen. Por ese motivo, ahora lo condenaron a doce años y ocho meses de prisión.

“Hacer lugar parcialmente al remedio interpuesto y, en consecuencia, casar la decisión en crisis en lo que respecta a la determinación de la pena, obliterando como circunstancia agravante ‘la violencia desplegada contra la víctima’ y en función de ello, readecuar el monto de la pena impuesta al encartado, el que estimo justo y adecuado fijar en doce años y ocho meses de prisión, accesorias legales y costas del proceso por resultar autor penalmente responsable del delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego”.

El juez de Casación Mario Kohan arribó el martes de la semana pasada a esa conclusión para pronunciarse -al igual que después con su voto lo hizo su colega de la Sala Cuarta Carlos Natiello- a favor de condenar a Hernán Faure como autor del asesinato de Mariano Cafferata, el ex jefe del Destacamento Balneario al que había acribillado a balazos durante las primeras horas del 9 de mayo de 2011.

Un crimen que tuvo connotaciones de índole pasional y luego se tradujo en la instrucción de un sumario penal que llevara adelante Luis Palomares, mismo fiscal -ya retirado del Poder Judicial- que después intervino en el juicio que se hizo al año siguiente.

Lo sucedido ya había sido descrito en el fallo de los jueces del Tribunal 1 de Azul que en primera instancia habían condenado al ex sargento de la Policía de la Provincia en julio del año 2012.

Alrededor de la hora 2.45 de aquel día, Faure -que esa noche estaba trabajando en la antigua Patrulla Rural- llegó en un móvil hasta el Destacamento Balneario, donde su por entonces concubina desempeñaba tareas.

A través de las redes sociales, ya había confirmado que su mujer -la ex sargento Pamela Bayonés- le era infiel. También, que la engañaba con el oficial principal Mariano Cafferata, por entonces jefe del Destacamento Balneario y quien aquella madrugada se convirtió en la víctima de este homicidio agravado.

Ni bien llegó a esa seccional policial ubicada en esta ciudad, Faure “irrumpió” en el “privado”, la habitación donde Cafferata y Bayonés estaban durmiendo.

Al ingresar, primero empujó e insultó a su pareja de aquel entonces. Y después, “retrocediendo unos pasos hasta colocarse en la puerta de ingreso a la habitación”, acribilló a balazos al Oficial Principal, utilizando para eso la pistola reglamentaria calibre 9 mm que portaba.

Primero fueron seis tiros los que dieron en diferentes partes del cuerpo de la víctima. Después, ya cuando Cafferata estaba boca abajo en el suelo, Faure “le aplicó más disparos hasta terminar la carga de su pistola”. Y posteriormente, recargó el arma para “continuar disparándole”, lo que implicó que le pegara trece tiros más “en la región posterior de su tronco”.

Al mismo tiempo que el jefe del Destacamento Balneario moría, Faure se fue del lugar en el mismo móvil en el que había llegado. Y minutos después, en la Patrulla Rural, le contó lo que había hecho a un superior suyo y se entregó, lo que implicó que inmediatamente fuera aprehendido.

Imputable

El estado de emoción en el que Faure actuó al encontrar durmiendo en una misma cama a su pareja de esa época con quien era el jefe del Destacamento Balneario, confirmando esa infidelidad de la que mucho se hablaba a través de las redes sociales en la propia Policía, siempre fue un tema de discusión en cada una de las instancias judiciales por las que este caso atravesó.

La abogada de Faure -la defensora Oficial Mariana Mocciaro- no pudo convencer durante el debate a los jueces para que al ex sargento de la Bonaerense no lo condenaran. Pero sí lo había logrado después, cuando apeló ese fallo en Casación y aquella resolución de la Sala Tercera que luego sería anulada se tradujo en que el ex sargento de Policía fuera absuelto.

Cuando el año pasado la Suprema Corte intervino en el caso declaró la nulidad de ese dictamen y dispuso que otra sala del Tribunal de Alzada interviniera en la causa.

De esa manera, la semana pasada la Sala Cuarta se pronunció de una forma bien distinta a lo que años atrás habían concluido dos jueces de la Sala Tercera. Y condenaron a Hernán Faure, sin dejar de mencionar una vez más ese estado de emoción que lo invadió al momento de cometer el crimen, algo que -según los jueces Kohan y Natiello- no lo hacía excusable de reproche penal por lo que hizo.

“La Defensa no puede escudarse en que la reacción de matar a Cafferata fue como consecuencia de una emoción, siendo que ésta fue aprovechada por el encausado desde que, como se vio, no puede negarse la representación o conocimiento de la infidelidad entre la víctima y quien era su pareja. En ese sentido, es que debe valorarse la presencia del incuso en el Destacamento Policial para comprobar lo que desde antes sabía, con el particular conocimiento de que allí se encontraban Cafferata y Bayonés juntos”, se indicó en el fallo más reciente relacionado con este homicidio.

“Así las cosas, aún cuando en el caso el encartado evidentemente se vio imbuido en una situación de extrema emoción, esa contingencia no fue la causa que originó la muerte de Cafferata, desde que hubo una profunda y exhaustiva enumeración de información que posibilitó razonar que el encausado sabía lo que estaba haciendo. No hubo dudas que su accionar fue deliberado y reflexivo”, agregó el juez Kohan.

“No encuentro dudas de que el sujeto activo tuvo un estado de emoción. Ello no encuentra reparos. Ahora bien, reparando en todo el contexto situacional, donde evidentemente hubo un conocimiento de la relación adúltera de su pareja, la acción homicida no se adecua a una situación de un estímulo externo relevante que haya sido la causa motivadora de la emoción. En otras palabras, hubo una distorsión en el ánimo del encartado, pero dicha emoción no resulta excusable al incuso para beneficiarse con la normativa bajo análisis”, sostuvo también el magistrado que votó en primera instancia en el dictamen.

Y más adelante, escribió: “El encartado estuvo imbuido en un estado de emoción, pero ello no resultó excusable en los términos de la ley”.

El dato

La conducta dolosa de Hernán Faure también quedó probada para los jueces de la Sala Cuarta de Casación. “Al disparar contra Cafferata una multiplicidad de disparos, el imputado conocía que podía ocasionarle la muerte y quería hacerlo”. Y se mencionó también que cuando Faure fue esa noche al Destacamento Balneario, “teniendo en cuenta que momentos antes envió mensajes a Cafferata y Bayonés sin que estos contestaran”, sabía “que la víctima iba a encontrarse desprevenida. Resultó una circunstancia conocida y aprovechada por el imputado quien, como consecuencia de ello, actuó acabando con la vida de Cafferata”.

 

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