COMUNICADO DEL PO AZUL

Por la victoria de la lucha de los trabajadores del frigorífico

Celeste y el gobierno son las dos caras de una misma moneda. Los trabajadores de Meta Azul hace varios días que vienen sosteniendo una huelga general y un acampe en las inmediaciones de la planta en reclamo del pago de la totalidad de los salarios adeudados (cuatro quincenas). El viernes los trabajadores decidieron intensificar las medidas de fuerzas apagando las cámaras frigoríficas.

La empresa Meta Azul, de Marcelo Celeste, dedicada a la exportación de carne kosher para Israel, obtuvo grandes concesiones y facilidades por parte de la gestión Inza y a finales de 2014 se radicó en Azul. Los trabajadores, la gran mayoría en negro, trabajan en la mayor de las precariedades, cobrando de manera irregular sus quincenas. En el mes de noviembre Senasa le quitó el permiso para exportar y la planta dejó de producir. A principios de diciembre el empresario dejó de pagar los salarios de los trabajadores.

En la madrugada del sábado el empresario Marcelo Celeste, que venía postergando con promesas falsas el pago de los salarios adeudados, realizó una denuncia penal para que la policía desalojara el acampe. Los uniformados llegaron con la orden de reprimir, pero no se atrevieron a hacerlo por “inferioridad numérica”.

El día domingo Celeste insistió en prender las cámaras frigoríficas sin tener en cuenta la peligrosidad de esto, ya que trabajan con gas amoníaco. Para ello montaron un importante operativo policial dispuesto a reprimir cualquier acción de los trabajadores.  La fiscal Margaretic en horas del mediodía dispuso suspender la acción ya que no había personal idóneo para encender las cámaras, y se llamó a personal del OPDS para evaluar la peligrosidad ambiental de este acto.

Bertellys “tribunea” para los medios, y se auto-erige como mediador cuando no ofrece ninguna solución práctica a esta situación. Es más sugirió que Celeste se pudiera llevar la carne que se encuentra en las cámaras.

En un contexto de ataque patronal a la clase obrera, la lucha que están llevando adelante los trabajadores de Meta Azul debe ser el puntal para el desarrollo de la resistencia obrera ante este ataque patronal en la ciudad.

Ya son 200 despidos en la ciudad a los que se pueden sumar, despidos en el plantel municipal y no se descarta el cierre de este frigorífico. La desocupación se disparará a un 14% de la población económicamente activa.

El ataque de conjunto que estamos sufriendo requiere una respuesta de conjunto. Que los gremios y las centrales convoquen a un paro regional activo y un plan de lucha en defensa de los puestos de trabajo y contra el ajuste. Impulsemos la deliberación de todos los trabajadores en cada ámbito laboral para votar acciones de lucha y movilización por meta Azul y todos los puestos de trabajo amenazados

El Partido Obrero brinda su apoyo incondicional a los trabajadores del frigorífico Meta Azul, reclamando por el pago inmediato de los salarios adeudados. El municipio que apoyó y financió la instalación de la empresa para beneficio de un  capitalista debe adoptar acciones concretas en defensa de los puestos de trabajo. Por una auditoria de las cuentas bajo control de los trabajadores. Si el empresario insiste en no pagar los sueldos que se lo expropie y el frigorífico pase a funcionar bajo control obrero, con salarios garantizados por el Estado. Que Celeste responda con su patrimonio por todas las deudas generadas. Los puestos de trabajo son innegociables. ¡Que la crisis la paguen los capitalistas!

Partido Obrero de Azul

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *