SERÁN INDAGADOS ESTA SEMANA

Por las muertes de Felicitas Lazarte y de su padre un fiscal dispuso dos procesamientos

El 29 de junio del año pasado, minutos después de la hora cinco, se produjo el accidente donde fallecieron Felicitas Lazarte y su papá.
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El 29 de junio del año pasado, minutos después de la hora cinco, se produjo el accidente donde fallecieron Felicitas Lazarte y su papá.

El propietario y el cuidador del caballo al que había atropellado el auto en el que iban las víctimas, accidente ocurrido en junio del año pasado sobre la Avenida Chaves de esta ciudad, figuran ahora acusados de ambos “homicidios culposos”. La nena, trasplantada de corazón en mayo de 2011, murió junto con su papá en ese hecho donde la madre de la menor había resultado con lesiones leves. Según el Dr. Luis Surget, titular de la UFI 6, ambos imputados tuvieron “conductas negligentes” que derivaron en que ese caballo suelto fuera embestido por el Chevrolet Corsa en el que Felicitas viajaba con sus padres a realizarse un control al Hospital Garrahan de Buenos Aires.

El fiscal que investiga las muertes de Felicitas Lazarte, una nena que tenía 9 años y había sido trasplantada de corazón en 2011, y de su papá, decesos ocurridos en junio del año pasado, cuando el auto en el que iban embistió a un caballo suelto en la Avenida Chaves de esta ciudad, resolvió procesar por ambos “homicidios culposos” al propietario y al cuidador del equino involucrado en este hecho, según informaron fuentes ligadas a la instrucción del sumario penal a EL TIEMPO.

En ese contexto, ambos han sido citados a Tribunales, por lo que durante el transcurso de esta semana deberán comparecer en sede judicial para ser indagados por las muertes de la menor y de su padre, un hombre que se llamaba Rodolfo Emir Lazarte, había nacido en Tapalqué y tenía 51 años cuando este accidente se produjo en junio del año pasado en Azul.

Además, teniendo en cuenta que en ese accidente de tránsito había resultado lesionada la mamá de Felicitas y pareja de Lazarte, una mujer que tiene actualmente 44 años y se llama Adriana Edith Fossat, cuando las indagatorias se lleven a cabo el propietario y el cuidador del caballo serán acusados de los delitos homicidio culposo (dos hechos) y lesiones culposas en concurso ideal.

Esa es la calificación que tiene el expediente judicial iniciado cuando en las primeras horas del 29 de junio del año pasado este fatal accidente se produjo, un sumario que está instruyendo desde la UFI 6 con sede en los Tribunales de Azul el titular de esa Fiscalía, el Dr. Luis Surget.

Voceros judiciales indicaron a este diario que los imputados que tiene esa causa judicial son dos azuleños. Uno de ellos, un comerciante identificado como Diego Alberto Marmouget. El otro, un hombre que se llama Miguel Ángel Giammátolo, quien en principio ya había declarado en esta Investigación Penal Preparatoria, aunque ahora se lo ha relevado del juramento prestado en ese entonces como testigo debido a que su situación procesal se ha modificado y figura actualmente como uno de los acusados de ambos decesos.

Marmouget, de 39 años, deberá presentarse en el edificio del Palacio de Justicia de esta ciudad este miércoles; mientras que al día siguiente ha sido fijada la indagatoria para Giammátolo.

 

“Conductas negligentes”

En esa investigación penal que por lo sucedido está llevando adelante el fiscal Surget, el funcionario judicial ha concluido en principio que tanto el propietario como el cuidador del caballo tuvieron las mismas responsabilidades en lo sucedido cuando era alrededor de la hora cinco del 29 de junio del año pasado.

Aquel día, cuando el accidente se produjo, Felicitas Lazarte y sus padres viajaban desde Azul a uno de los habituales controles a los que la menor era sometida en el Hospital Garrahan de la ciudad de Buenos Aires, el mismo centro asistencial porteño donde en mayo de 2011 la nena había sido trasplantada de corazón.

Los tres iban en un automóvil Chevrolet Corsa que guiaba el papá de la nena, el cual sobre la Avenida Chaves -en el tramo comprendido por la Avenida República de Italia y la Ruta Provincial 51- embistió a ese caballo suelto.

Mientras que la menor y su padre fallecieron prácticamente en el acto a causa de las graves heridas sufridas en esa colisión entre el automóvil y el equino, la mamá de la nena resultó con algunos traumatismos que, una vez trasladada al Hospital Pintos, sólo se tradujeron en lesiones leves.

El hecho de que el animal poseía un chip de identificación colocado sirvió para que su propietario fuera localizado, como así también para que se determinara el lugar desde donde se había escapado horas antes a que se produjera ese accidente de tránsito sobre la Avenida Chaves.

Al referirse a la existencia del hecho, el fiscal Surget mencionó en ese interlocutorio donde dispuso los procesamientos del propietario y del cuidador del caballo que el animal, sobre la ya referida avenida, “se desplazaba por la cinta asfáltica obstaculizando el tránsito” y que en esas circunstancias se cruzó “en la línea de marcha del vehículo conducido por Lazarte”, provocando así “un impacto y el posterior despiste del rodado”, situación que derivara casi en el acto en los decesos de la menor y de su padre.

Según el representante del Ministerio Público, hubo en el hecho “conductas negligentes” por parte del propietario y del cuidador del caballo, las mismas que ahora se han traducido en que los dos sean procesados.

A criterio del funcionario judicial, las actitudes de quienes serán indagados los días miércoles y jueves de esta semana “no sólo infraccionaron la legislación vigente, que prohíbe la permanencia de animales sueltos en la vía pública, sino que resultaron ser las causales de la producción del accidente, ya que ambos omitieron los deberes de cuidado que cada uno tenía de acuerdo a sus calidades, necesarios para mantener el caballo dentro de los límites del predio que sólo se encontraba cercado por dos hilos de alambre, creando una situación de riesgo no permitido que se tradujo, sin más, en la producción efectiva del suceso narrado, y como consecuencia directa del mismo, en las muertes y las lesiones referidas”.

 

La investigación

Al día siguiente de ocurrido el accidente había sido identificado el propietario del animal, el mismo hombre que ahora figura como uno de los acusados a escala penal por los decesos de Felicitas y de su padre.

Además, ese mismo día, en el marco de una de las medidas dispuestas por el fiscal Surget, policías del Comando de Prevención Rural habían inspeccionado el potrero de donde el animal se había escapado. Un predio ubicado en cercanías al hipódromo local desde donde después, en las primeras horas de aquel lunes 29 de junio del año pasado, el caballo se convirtió en el factor que provocó este accidente.

El predio que la Policía en ese entonces había inspeccionado está en Villa Giammátolo. De unas seis hectáreas de extensión, limita con el Monte Frutal, la Calle 306 y la prolongación norte de la calle Las Flores, en la zona norte de esta ciudad.

En ese potrero, según se pudo establecer, eran varios los caballos que había. Entre ellos, ese equino propiedad de Marmouget que después fue embestido en la Avenida Chaves por el auto en el que la nena trasplantada de corazón viajaba junto con sus padres.

El accidente había ocurrido a aproximadamente un kilómetro y medio del cruce de esa avenida con la Ruta Provincial 51, en momentos que la visibilidad era reducida porque había niebla.

Tras el impacto con el caballo, el Corsa fue a parar el préstamo opuesto al de la mano de la avenida por la que circulaba en ese entonces, mientras que el animal, muerto, quedó sobre la banquina.

 

El dato

Mientras que uno de los imputados, el propietario del equino, está siendo asistido actualmente por un Defensor Oficial, fuentes judiciales señalaron que al otro acusado lo está representando -en carácter de defensor Particular- el abogado cachariense Pedro De Luca.

 

EN PRIMERA PERSONA

 

Adriana Fossat, la mamá de Felicitas. La foto corresponde a dos días después de ocurrido el accidente, cuando habló con este diario sobre lo sucedido.
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Adriana Fossat, la mamá de Felicitas. La foto corresponde a dos días después de ocurrido el accidente, cuando habló con este diario sobre lo sucedido.

 “Yo a la Ruta 3 siempre le tuve miedo. Por eso siempre íbamos por ahí”, había dicho Adriana Fossat en una entrevista con este diario, declaraciones brindadas por la mujer dos días después a ocurrido ese accidente donde su pareja y su hija fallecieron y ella resultó con lesiones leves.

“Salimos a las cinco de la mañana. Si bien había neblina, se podía ver”, contó también en aquella nota con relación al viaje que tenía como destino final la ciudad de Buenos Aires y el Hospital Garrahan, adonde Felicitas era llevada habitualmente para someterse a diferentes controles tras lo que había sido ese trasplante de corazón que a la nena le hicieron en mayo del año 2011.

Fossat recordó que instantes antes a que el accidente se registrara había observado pasar a otro caballo por un costado del auto, en momentos que el  Corsa no circulaba a una excesiva velocidad, ya que “íbamos en cuarta, a sesenta o setenta, porque mi marido recién iba a tomar velocidad”.

Fue el segundo de los caballos que estaba suelto en la avenida el que aquel día provocó el accidente.

“Era una velocidad tremenda a la que venía ese caballo -recordó Fossat-. Cuando vi que encaraba el auto, no le dio tiempo a nada a mi marido. Cayó sobre el lugar de él y lo mató en el acto”.

Después, ya sin control, el Corsa fue a parar a la banquina opuesta a la de la mano por la que venía circulando.

En ese entonces, con la cara golpeada, Fossat recordó que lo primero que hizo fue intentar rescatar a su hija, que para cuando el accidente se produjo iba atada con el cinturón de seguridad en el asiento trasero, “jugando con la tablet”.

Un joven que conducía una camioneta 4×4 y pasaba circunstancialmente por el lugar fue el primero en auxiliar a la mujer.

Según ella misma había contado, el varón llevó a Felicitas hasta su vehículo, a la espera de que se hiciera presente una ambulancia en ese sector de la Avenida Chaves donde el accidente se produjo.

Pero para cuando la unidad móvil del Hospital Pintos llegó al lugar, el médico que intervino en el hecho constató que tanto Felicitas como su papá ya habían fallecido.

El caballo se vino contra el auto y está bien clarito que así fue. Al caer el caballo, que cayó arriba del techo y hacia atrás, mi marido ya estaba muerto. Y el auto siguió andando y se cayó a la zanja esa donde estaban todos esos juncos”, señaló también Fossat en aquella entrevista con EL TIEMPO..

“Si hay animales, que estén donde tienen que estar. Voy a luchar y no voy a parar. No voy a descansar en paz hasta no ver que las cosas se hagan como realmente se tienen que hacer. Hoy esta mierda me tocó a mí, pero mañana va a venir otra familia y le va a pasar lo mismo. Y no tiene que ser así. Voy a pelear para que no pase más esto. La voy a pelear para que mañana no pase de vuelta, para que no maten a nadie más”, había indicado también la mamá de Felicitas, sin dejar de mencionar que en aquel entonces ya habían sido formuladas denuncias por la presencia de caballos sueltos en esa misma avenida donde se produjo el accidente donde su hija y su pareja murieron.

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1 Comment

  1. CAR1O

    octubre 9, 2016 at 4:58 pm

    SE TIENEN Q PODRIR EN LA CARCEL A VER SI TIENEN AUTORIDAD POR NO DECIR OTRA COSA Y ESO SE CUMPLE MISERABLES NO TIENEN DERECHO DE ARUINAR LA VIDA DE NADA CUIDAD DE MIERDA DONDE TODOS HACEN LOS Q QUIEREN Y NO LES IMPORA UN CARAJO LA VIDA DE LOS DEMAS

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