Premio para artesana azuleña

Marisa Martins hace 25 años comenzó a tejer en telar aborigen. Para aprender esta tarea contó con profesoras destacadas como Mercedes Nicholson, Inés Castillo y Liliana Ballota, todas le transmitieron el amor a este oficio, le enseñaron la importancia de continuar enseñando para mantener vivas nuestras raíces rescatando nuestra cultura.

En el año 2004 fue invitada para hacerse cargo del taller municipal de telar aborigen en la localidad de Cacharí. Luego se incorporó en dicho taller el hilado artesanal y teñido con tintes naturales. En el 2005 comenzó en la Escuela Municipal de Platería con el mismo taller, actividades que continúa hasta el día de hoy.

En el año 2006 integró el proyecto de mujeres rurales Hilados del Azul, capacitándolas en hilado, teñido y tejido en telar.

El año pasado el coordinador de la Escuela de Platería la incentivó para que participe en los concursos y le pareció que tenía que ser algo importante lo que tenía que presentar. Por eso este año en el Concurso Nacional de Artesanías que promueve el Fondo Nacional de las Artes fue la primera vez que interviene.

Comenzó a trabajar en febrero y en junio había que mandar la foto del trabajo que se iba a presentar, que fue el diseño de una matra o sea una manta de una plaza que a ella le gusta mucho.

Se presentaron aproximadamente 500 personas, de las cuales 250 se clasificaron.

El jurado posteriormente seleccionó entre todas las piezas el primer premio de cada rubro.-

Es decir que Marisa Martins obtuvo el primer premio en la categoría Textilería Telar Mapuche. También el azuleño Juan Diab obtuvo el segundo premio en su categoría que se llama fusión de materiales con un salero-pimentero.

Estos premios fueron exhibidos en la Manzana de las Luces de la Capital Federal durante un mes. Allí se pudo apreciar las obras de todos los rubros, que fueron, en general, bellezas.

Este premio que se le otorgó a esta azuleña en un concurso nacional de Artesanías promovido por el Fondo Nacional de las Artes es un reconocimiento a quien durante más de 25 años comenzó a tejer en telar aborigen, adquiriendo amor a ese oficio, y con el correr del tiempo comprendió la importancia que tiene la enseñanza de este arte para mantener vivas nuestras raíces rescatando nuestra cultura.

Una cultura que nace y se retransmite desde los orígenes, y que deja enseñanzas muy útiles en la actualidad. A pesar de las inmigraciones que sufrió este país, que vinieron con “su” cultura, sus tradiciones, el trabajo que realizaron los pueblos originarios en nuestro suelo patrio no se perdió ni se debería perderse. Al contrario es imperiosamente necesario mantener vivas nuestras raíces. Y para eso se debe continuar enseñándola a las nuevas generaciones que habitan el suelo patrio.

Lo que realiza Marisa Martins, ya sea en el taller municipal de telar aborigen de la localidad de Cacharí y también en la Escuela Municipal de Platería muestra que aún existen personas que quieren mantener vivas nuestras raíces y por eso las retransmiten a sus alumnos para que ellos sean los continuadores de una tradición que solamente perdurará en el tiempo si existen personas que las conocen y saben enseñarlas.

 

 

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *