EL TESTIMONIO DE UNA VECINA

Preocupación en el barrio Dorrego por el envenenamiento de animales

Desde enero a la fecha han aparecido 9 animales con signos de envenenamiento. Sólo dos de ellos se salvaron. Los hechos han ocurrido puntualmente en las inmediaciones de la calle Honduras entre Argentina y Brasil. “Lo que más me preocupa son los chicos. El Dorrego es un barrio de llegada, no de tránsito. Todos llegan a su casa, por lo tanto está lleno de chicos que, siempre juegan en la calle, incluso en pleno invierno”, expresó ayer la vecina que habló con este diario.

Muchos de los animales muertos aparecieron en la esquina de Brasil y Honduras. JOSÉ BERGER
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Muchos de los animales muertos aparecieron en la esquina de Brasil y Honduras. JOSÉ BERGER

 

Hay preocupación de vecinos del barrio Dorrego por varias animales que han sido envenenados.

Se trata de un total de 9 perros y un gato que aparecieron muertos o con síntomas de envenenamiento en la zona de las calles Honduras y Brasil.

Esta situación comenzó en el mes de enero y se extendió hasta la fecha y de esa cantidad de mascotas, solo se salvaron dos.

De acuerdo a los distintos testimonios recogidos por los vecinos habrían muerto presentando los mismos síntomas, motivo por el cual en el barrio llegaron a la conclusión que han sido envenenados.

No obstante, la vecina Ana Gorlero que ayer habló con este diario precisó que se dirigió a una veterinaria, comentándoles los síntomas sufridas por su mascota fallecida, y el profesional le dijo que “mi perra efectivamente había sido envenenada con alguna sustancia”.

Detalló que todo sucedió en la calle Honduras, entre Argentina y Brasil, y según pudo averiguar al ponerse al hombro esta especie de campaña como para que no vuelva a ocurrir, “felizmente, no está pasando en ninguna otra zona de la ciudad”.

Todo parece indicar que hay alguien que está envenenando animales en esta cuadra y como se trata de un delito penado por la ley, Gorlero además de estar exponiendo el tema públicamente, hizo la correspondiente denuncia ante la comisaría y la fiscalía de turno.

Qué hacer en estos casos

Si bien los vecinos no tienen certezas aún de quién ha realizado este hecho repudiable, poseen algunas sospechas porque también hubo una amenaza previa.

“Tenemos sospechas, pero prefiero no hablar de eso”, aclaró sin embargo.

Luego destacó que “a mí lo que me interesa es que la comunidad sepa que cuando alguien encuentra un perro que está envenenado, no hay que tocarlo, ni moverlo, ni enterrarlo, ni embolsarlo, hay que llamar a la policía porque es un hecho penado por la ley y tienen que llevárselo para hacerle la autopsia y saber qué veneno se usó”.

Agregó que “si el animal está convulsionando, hay que llamar a la policía y a un veterinario porque hay que sacar fotos y no se puede modificar, para decirlo de alguna forma, la escena de la situación”.

Al respecto, comentó asimismo que “si uno por el dolor, como fue mi caso y el de los demás, lo enterrás, ya no se puede hacer nada”.

La principal preocupación    

Aunque Gorlero repudió la matanza de animales que está sucediendo en esta zona de Azul, remarcó que “lo que más me preocupa son los chicos. El Dorrego es un barrio de llegada, no de tránsito. Todos llegan a su casa, por lo tanto está lleno de chicos que, siempre juegan en la calle, incluso en pleno invierno, con patín, triciclo, patineta, pelota, en el pasto.  Hasta tenemos una plaza hermosa y hasta ahora nunca pasó nada”.

“Los chicos de este barrio disfrutan de la naturaleza al ciento por ciento, y ahora no hay perros ni chicos porque hay temor porque no sabemos donde puede estar el veneno”, contó.

La vecina informó además que “le pregunté a los veterinarios respecto a que puede pasar con los niños ante la posibilidad de presencia de veneno y la respuesta fue: lo mismo que con los perros”.

Realmente hay un peligro en esta zona del barrio Dorrego debido a que “envenenaron a mi perra, la de la vecina, la de la almacenera, la de enfrente, y recientemente el 17 de mayo hubo otro envenenamiento, el 18 hubo otro perro pero que se pudo salvar y entonces me pregunto hasta cuándo”.

No esperar a un mal mayor   

“Que vamos a esperar que le pase algo a algún niño porque a lo mejor se metió la mano en la boca con una pelota envenenada”, reflexionó.

Comentó asimismo que “me han recomendado que no haga tanta cosa porque nadie me va a dar bolilla y me van a tener de acá para allá y eso no me importa. Me estoy moviendo porque no quiero que nadie me toque el timbre convocándome para hacer una manifestación porque hay un chico internado o muerto, eso es lo que quiero evitar”.

En este mismo sentido, insistió en recalcar a la población que “no hay tocar si encuentra una animal muerto con posibles signos de envenenamiento y se debe llamar a la policía. Si hay un animal convulsionando, hay que llamar a la policía y a un veterinario”.

Mientras tanto, la vecina señaló que en el barrio en la actualidad y preventivamente nadie saca las mascotas a la calle, y los chicos no salen a jugar.

“Lo que pasa es que si uno pisa por ejemplo el lugar donde el animal tuvo todas las consecuencias que son terribles después del envenenamiento, llevas eso a tu casa y es un peligro”, comentó.

Como último dato contó que el fiscal de turno que interviene ante la denuncia que realizó “me informó que se va hacer una sola causa por esta situación. Mi denuncia y todas las demás”.

Por esto, hizo hincapié en la importancia que la gente denuncie la matanza la animales porque está penado por la ley.

“Será difícil saber quién fue, pero tiene que saber que hay un montón de gente que se está ocupando de la situación y estamos con ojos en todos lados”, subrayó finalmente.

 

 

 

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