Prestar atención al conducir

El nivel de atención de las personas tiene la particularidad de concentrarse en una sola dirección. Cuando se cambia el foco de atención se produce una mezcla de información, lo cual se traduce en confusión y error.

Cuando, además, se debe prestar atención a algo más, como puede ser un peatón que se cruza sorpresivamente, la gran cantidad de información que requiere la atención, provoca un bloqueo mental, debido a la saturación de información. No se trata de una limitación de la destreza personal, sino de la limitación de lo que puede hacer el cerebro humano.

Según se ha comprobado, enviar SMS o hablar por celular mientras se conduce implica el mismo nivel de riesgo que manejar en estado de ebriedad. También se ha determinado que esta conducta aumenta hasta cuatro veces las probabilidades de sufrir un accidente.

Leer un mensaje de texto demanda ocho segundos. A una velocidad de 40 Km/h implica un recorrido de 66 metros durante los cuales se sacó una mano del volante y se desvió la vista del tránsito. En el caso de una llamada de sólo un minuto, si se está circulando a 130 Km/h significa que el conductor recorrió más de 2,16 kilómetros sin prestar atención.

Conducir hablando por celular o contestando mensajes de texto es una de las faltas más comunes que se pueden apreciar en las calles de nuestra ciudad. Argentina se encuentra ubicada en los lugares más altos de las estadísticas a nivel mundial, en lo que a compra de celulares se refiere y esto tiene como consecuencia la introducción del uso de estos aparatos en casi todas las actividades que se realizan. Incluso dentro de los automóviles sin medir ni tomar en cuenta los efectos de distracción que genera hacia la percepción y la concentración que son necesarios en una conducción segura.

Pero para tener un dato cabal de la situación se puede expresar que verificar una llamada en el identificador demora aproximadamente 4 segundos, y seguido a esto el conductor, para entablar una comunicación con su interlocutor entra en un proceso de abstracción de la ruta y el entorno, con el consecuente aumento del peligro que esto conlleva.

Por eso la ley Nº 24.449 establece que conducir utilizando auriculares y sistemas de comunicación de operación manual continua está prohibido en Argentina.

Cuando se maneja cualquier vehículo atendiendo el teléfono repercute en la capacidad de recepción de los sentidos y en las facultades del sistema nervioso, como la atención, la concentración, la rapidez de las respuestas motoras y el estado emocional.

El estado del tránsito afecta a los conductores y el contenido de determinadas conversaciones lo hace de igual manera. Según la importancia de la conversación mantenida, a mayor emoción, mayor atención se pierde. La frecuencia de incidentes aumenta verticalmente después de transcurridos 5 minutos de contacto telefónico. Cinco segundos es el tiempo promedio de discar un número de teléfono. A 100 Km/h esos 5 segundos se convierten en 150 metros. Distancia en la cual no se tiene conciencia de lo que sucede, por lo que se equipara a conducir en estado de somnolencia profunda.

Para cuidar su vida y la de los demás es imprescindible estar atento y concentrado cuando se maneja un arma como es un vehículo automotor.

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