SE CONOCIÓ LA PENA PARA EL AUTOR DEL CRIMEN

Prisión perpetua para un femicida

 
El jornalero que en septiembre de 2016 asesinó a su concubina en la casa donde ambos vivían en Urdampilleta, Partido de Bolívar, fue condenado a la pena máxima. Un jurado popular lo había declarado semanas atrás “culpable” del femicidio de su mujer.

El autor de este femicidio fue condenado a prisión perpetua. En la imagen, junto a sus defensores oficiales. NICOLÁS MURCIA/ARCHIVO/EL TIEMPO


El hombre al que un jurado popular había declarado culpable del femicidio de su concubina fue condenado a prisión perpetua por el juez que intervino en ese debate que se realizó en los Tribunales de Azul.
Después de que el cuarto de los juicios con jurados llevados a cabo hasta el momento en el Palacio de Justicia local este año derivara en la declaración de culpabilidad para el encausado, anteayer desde el Tribunal Oral en lo Criminal número 2 local se dio a conocer la pena para el encausado.
Gustavo Abudarham, el juez que había intervenido en ese debate, fue quien terminó imponiéndole al autor de este crimen -ocurrido en Urdampilleta en septiembre de 2016- la pena máxima que contempla el Código Penal Argentino, después de que días atrás un jurado popular lo había hallado por unanimidad “culpable” del delito de homicidio calificado por mediar violencia de género.
“Atento al veredicto de culpabilidad dictado por el Jurado, resuelvo: condenar a Enrique Fernando Lucero -tal la identidad del hombre, nacido en Tres Algarrobos y de 62 años de edad- a la pena de prisión perpetua, con más las accesorias legales y costas del proceso”, escribió el juez del TOC 2 en una parte del dictamen.
Semanas atrás, el jornalero había comenzado a ser juzgado por doce ciudadanos, los mismos que el pasado viernes 6 del corriente mes lo declararon “culpable” del femicidio de su concubina, una mujer que tenía 47 años de edad y se llamaba Martha Susana Carrizo.
El crimen materia de este proceso había ocurrido en Urdampilleta, Partido de Bolívar, el 14 de septiembre de 2016, ocasión en la cual la víctima había sido apuñalada por su pareja, quien después se efectuó un disparo en la cabeza con un revólver, al parecer con intenciones de suicidarse.
La cocina de la vivienda -ubicada en la calle Avellanada de esa localidad- que la pareja ocupaba se convirtió en el escenario de este femicidio, cuando habían transcurrido unos minutos de la hora 23 de ese día ya mencionado,
La mujer murió “a raíz de heridas punzo cortantes en cara anterior y superior del abdomen, de afuera hacia adentro”, lesiones que interesaron órganos como el diafragma, el hígado y el páncreas, además de que le perforaron el estómago, según se mencionó en la resolución.
“Las lesiones producidas a la víctima fueron provocadas por la utilización de un arma blanca consistente en una cuchilla con hoja de metal de 21 centímetros de largo y mango de metal color gris, de 3 centímetros de largo aproximadamente”, se describió con relación al elemento empleado por el hombre para matar a su mujer.
Sólo una atenuante
El juez del TOC 2 que intervino en este proceso valoró para Lucero como una atenuante su falta de antecedentes penales. Y no tuvo en cuenta agravantes a esa pena de prisión perpetua que le dictó.
Al respecto, en el fallo Abudarham escribió: “No corresponde valorar como circunstancias agravantes de la conducta del imputado la extensión del daño causado propuesta por el Ministerio Público, pues dicho aspecto se encuentra contenido en el tipo penal por el cual el jurado votó un veredicto de culpabilidad, a través de la magnitud de la pena prevista en la norma del Artículo 80 inciso 11 del Código Penal”.
“Asimismo -indicó también el magistrado en lo dispuesto- cabe desestimar como agravantes el estado de indefensión en que se encontraba la víctima al momento del hecho alegado por la Fiscalía, toda vez que la prueba aportada no permite acreditar ‘per se’ de qué manera el imputado aprovechó dicha circunstancia para facilitar el resultado de su accionar ilícito”.
“Igual respuesta cabe dar con relación a la agravante de la duración o tiempo durante la cual la víctima fue objeto de situaciones de violencia de género, toda vez que no se ofreció evidencias para demostrar esa circunstancia”.
En el juicio había intervenido como fiscal Cristian Citterio, mientras que los defensores oficiales Martín Marcelli y Soledad Kelly patrocinaron al hombre que anteayer fue condenado y está preso en la Unidad 7, la cárcel del SPB situada en esta ciudad.

El dato
El juez Gustavo Abudarham no dio lugar a un pedido de los defensores oficiales de Lucero para que declarara la inconstitucionalidad de la pena de reclusión perpetua; y que en consecuencia se lo condenara al hombre a dieciséis años de cárcel.

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