Problemas vasculares

La flebitis es la inflamación de una vena. Reconoce por causa una alteración del endotelio venoso de origen infeccioso o séptico. Como consecuencia de la lesión intravascular se forman, a veces, trombos que pueden supurar. Los síntomas son  edema del miembro y dolor en la zona afectada.

Las várices es la dilatación permanente y morbosa de una vena. Atendiendo a la forma las várices se dividen en cilindroides o no circunscriptas y ampollares o circunscritos. Por su sitio son subcutáneas o submucosas y según los órganos afectados se llaman cirocele, varicocele, circonfano, varicónfalo, etcétera.

Las causas de la varices son varias: acción de gravedad, embarazos repetidos, tumores abdominales que comprimen las venas cavas o iliacas, uso de ligas demasiado estrechas, estación vertical prolongada e inmóvil, fatiga de los miembros inferiores, exposición a la humedad o al frío.

Las complicaciones que pueden producir las várices en las personas son graves: erisipela, flemón, flebitis, ulceración, hemorragia y de ahí que el pronóstico encierre siempre una gravedad relativa.

Por eso es aconsejable tratar el problema de esta enfermedad, de várices y lo venoso, en época invernal porque se corren menos riesgo porque los calores, la presión atmosférica baja y los estados hormonales hacen que afecte el estado clínico. Pero cuando ello ocurre, generalmente en la época de primavera y verano cuando los problemas se hacen evidentes de manera concreta, se llega tarde porque se hace visible el síntoma y no el problema circulatorio de fondo.

La prevención es necesaria porque los resultados que se alcanzan son distintos. Si bien la  flebología tiene una gran carga estética, los problemas de salud van más allá de verse una várice y tratarlos a tiempo es crucial.

Las várices no se curan sino que hay que tratarlas porque la enfermedad va a acompañar toda la vida, ya que hay que buscar evitar complicaciones a mediano y largo plazo. Las herramientas que se tienen son acordes a cada paciente.

Esas complicaciones pueden ser moderadas hasta tener una trombosis pulmonar, es decir que hay un gran abanico de posibilidades, pero sin dudas lo mejor es tratarla.

La mala circulación y el no tratamiento pueden generar manchas en la piel, úlceras hasta el mismo cansancio, picazón y agotamiento de las piernas.

Si una vena no se trata trae consecuencias y se sobrecargan otros sistemas. Ahora se puede hacer con cirugía, tratamiento láser, secado o esclerosante.

Estas deformaciones venosas invalidan a la vena para ser utilizadas, por ejemplo, para bypass cardiovascular. Si le sacan una vena sana para hacer el bypass y no hay graves consecuencias, menos va a tener una vena que no sirve y que es riesgosa para la salud.

Existen casos más graves que se pueden generar úlceras, tienen dificultades motrices por el dolor que les genera y una discapacidad en adultos mayores que no hicieron un tratamiento a tiempo.

Por eso es conveniente cuando la gente sienta algún síntoma de esta patología que acuda a un profesional para su tratamiento. Porque no hay recetas para todos igual, hay un tratamiento personalizado para cada paciente que se genera a través de la consulta médica. Cada persona es distinta y los problemas también.

 

 

 

 

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