EL IMPUTADO TIENE 34 AÑOS

Procedimiento antidrogas: identificaron al olavarriense que fue aprehendido el jueves

En el auto en el que viajaba llevaba veintidós panes de marihuana que pesaban, en total, algo más de veinte kilos. También, uno de cocaína de poco más de un kilo. Ayer se negó a declarar cuando fue indagado en la sede del Juzgado Federal con asiento en Azul. Después, lo trasladaron a la Alcaidía de los Tribunales de la Ciudad de Buenos Aires.

FOTO SECCIONAL PRIMERA/PBA


El olavarriense aprehendido el jueves a la noche en Azul, cuando llevaba en un auto algo más de veinte kilos de marihuana y un kilo de cocaína, había sido trasladado ayer al Juzgado Federal con asiento en esta ciudad para que fuera indagado.
Después, fue remitido a una alcaidía del Servicio Penitenciario Federal que está en el edificio de Tribunales de la Ciudad de Buenos Aires, el lugar donde ahora permanece.
En lo que se convirtió en el procedimiento antidrogas más importante de los últimos años realizado en Azul teniendo en cuenta la cantidad de estupefacientes incautados, en la causa penal que por lo sucedido se inició interviene Martín Bava, juez federal de esta ciudad.
El ahora implicado en esta infracción a la Ley 23.737 tiene 34 años y se llama Sergio Rubén Sanabria.
Si bien ayer en la indagatoria a la que fue sometido en el Juzgado Federal local estuvo asistido por un defensor Oficial, en horas de la tarde finalmente asumió su representación en ese sumario penal que lo tiene como imputado el abogado Sergio Roldán.
El ahora Defensor Particular así se lo informó a este diario, más allá de que formalmente esa representación la asumirá en el transcurso de la semana entrante.
También, el penalista olavarriense consignó que su ahora defendido se había negado a declarar en esa indagatoria a la que fue sometido en sede judicial.
Después de cumplida con esa audiencia, luego de que la primera noche en carácter de aprehendido Sanabria la había pasado en la sede de la comisaría primera local, se resolvió su traslado a un establecimiento perteneciente al Servicio Penitenciario Federal.
De esa manera, desde ayer por la tarde el hombre se encontraba privado de la libertad en el centro de detención judicial que está en los Tribunales de la Ciudad de Buenos Aires.
En el marco de esa infracción a la Ley 23.737 que ahora le atribuyen al olavarriense, se le imputa específicamente el delito de tenencia y transporte de estupefacientes con fines de comercialización, teniendo en cuenta las circunstancias que derivaron en su arresto el jueves pasado en horas de la noche con toda esa cantidad de droga ya mencionada que llevaba en un auto: marihuana y cocaína valuada estimativamente en su totalidad en algo más de medio millón de pesos.

Veintitrés panes de droga
El pasado jueves cuando era alrededor de la hora 22.30 policías del Destacamento de Seguridad Vial con sede en Azul realizaban sobre la Ruta 3, a la altura del kilómetro 297 y en jurisdicción de esta ciudad, un operativo de tránsito.
En esas circunstancias fue interceptado el automóvil Peugeot 206 de color gris en el que circulaba con dirección a Olavarría el hombre que después sería aprehendido.
Según le contó a este diario el comisario Inspector Roberto Villanueva, máximo responsable en el ámbito regional de la Policía de Seguridad Vial, llamó la atención de los policías la actitud del conductor, que al parecer se puso nervioso ante la presencia de los uniformados y en un momento se mostró reticente a eso que estaba siendo un control de rutina.
Ante esa actitud del hombre que guiaba el Peugeot 206 -que después también fue incautado- los efectivos comenzaron a revisar el vehículo. Y grande fue la sorpresa de los uniformados cuando hallaron toda esa cantidad de droga que después sería secuestrada.
Entre los asientos del habitáculo fue encontrada una especie, por decirlo de alguna manera y teniendo en cuenta su forma, de ladrillo envuelto en un envoltorio tipo de nylon de color rojo.
Ese ladrillo, se comprobó después, era de cocaína. Pesaba, según fuentes policiales informaron, algo más de un kilo.
La requisa del auto implicó que también fuera revisado el baúl. Y en el interior del mismo se hallaron dos cajas de cartón “tipo encomiendas”, según contó el funcionario policial Villanueva en diálogo con EL TIEMPO.
En una de esas cajas había doce panes de marihuana. En la otra, diez de la misma sustancia. En total, esos veintidós panes pesaban más de veinte kilos.
Para comprobar que efectivamente se trataba de droga todo lo incautado,  efectivos del Gabinete de Investigaciones de la Seccional Primera local fueron convocados, quienes realizaron los tests que confirmaron que lo que el olavarriense llevaba en ese auto, que no estaba registrado a su nombre, eran trozos compactos de cocaína y de marihuana.
Además de la droga, en poder del hombre que ahora está privado de la libertad se incautaron dinero en efectivo y un teléfono celular.
Ese teléfono, según se supo, el encausado lo rompió en la previa a que fuera aprehendido.
Para la Policía, ese accionar fue considerado una clara actitud tendiente a ocultar elementos de prueba que lo involucren en la investigación penal que se inició y ahora lo tiene aprehendido.

El dato
De acuerdo con lo que el propio Sanabria le dijo a los policías que lo aprehendieron, regresaba a Olavarría proveniente del Mercado Central que está en La Matanza transportando esa droga que le fue incautada. En la vecina ciudad, según se informó, el hombre que ahora está preso trabaja en una empresa de transportes. Uno de los elementos a establecer es sí ofició de “mulo” para ir a comprar la droga que le fue incautada. En ese contexto, la investigación iniciada apunta también a determinar quién o quiénes le encargaron la compra de toda esa importante cantidad de estupefacientes.

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