Programa Raíces y retoños

 

El programa “Raíces y retoños” es impulsado por PAMI y articulado con el INTA y la participación de distintas instituciones educativas, con el fin de promover y fortalecer la participación de los adultos mayores en actividades ligadas al cuidado de la tierra y a su vez incentivar la transmisión de sus saberes hacia los niños y jóvenes de cada comunidad.

Es así que el programa lleva adelante diversas actividades, tanto frutihortícolas como del cuidado y la preservación de la naturaleza, creando conciencia acerca de la importancia de mejorar la producción de los huertos, granjas y otros alimentos saludables para alcanzar una mejor nutrición.

A su vez se incentiva el reconocimiento de la función social de las personas adultas mayores como portadores de saberes y experiencias fomentando así la generalidad y estrechar vínculos personales e institucionales que favorezcan la integración social.

Mediante acciones directas se busca incrementar la participación e interés de la población poniendo en juego sus habilidades y sus fortalezas a partir de actividades de intercambio entre los adultos mayores y los niños, a fin de favorecer los vínculos intergeneracionales.

“Raíces y retoños” se desarrolla en torno a dos ejes. Por un lado construir soberanía alimentaria. Para ello el INTA realiza capacitaciones a través del Programa Pro Huerta donde se brindan diferentes herramientas para la creación de huertas. El objetivo es crear conciencia acerca de la importancia de mejorar la producción de los huertos para alcanzar una mejor nutrición y favorecer la economía familiar.

En tanto el segundo eje se basa en la interrelación de las personas adultas mayores con los niños, a quienes transmiten sus saberes y experiencias, orientados al descubrimiento del ciclo de la vida.

A estos adultos mayores involucrados en la iniciativa se los llama animadores voluntarios ya que el término animador proviene del griego “ánima” que significa “alma” y eso es lo que ponen los integrantes de este programa. Toda su alma en lo que hacen.

En esta ciudad se viene trabajando desde hace tres años con este programa. En distintas instituciones educativas y sociedades de la comunidad. Ya se cuenta con doce voluntarios de PAMI y algunos adultos mayores y docentes jubilados que se sumaron para colaborar y se desempeñan en las instituciones desarrollando el trabajo de campo.

El INTA da charlas y capacitaciones abiertas a la comunidad y que congregan, generalmente, unas 60 personas aproximadamente. Las mismas tienen por objeto establecer el criterio de trabajo con los voluntarios, en todo lo que significa huerta agroecológica, el manejo de los frutales, y en todo lo que se práctica en las escuelas donde se hacen huertas.

El proyecto se lleva adelante en las mismas instituciones que participan del programa, ya sea escuelas, hogares, jardines de infantes y comedores escolares.

Este programa tiene la finalidad de que la comunidad tome conciencia de la importancia que tiene las huertas para producir alimentos que generan una alimentación saludable y por ende mejorar la nutrición. Por eso es necesario alentarlo en sus dos ejes que el mismo se desarrolla.

 

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