DE TIERRA O DE ASFALTO, SIN DISTINCIÓN DE BARRIOS

“¿Qué calle hay que arreglar, decime vos Hernán…?”

Parafraseando el tango que, entre otros, supo interpretar con solvencia “el negro” Rubén Juárez, no debe ser fácil para la actual administración comunal establecer un orden de prioridades porque todos los contribuyentes que están al día en el pago de sus obligaciones tienen el mismo derecho de reclamar por el arreglo de las calles. Hay muchos barrios con arterias de tierra en estado deplorable y con calles de pavimento que, en general, no gozan de “buena salud”. Las reparaciones provisorias que se efectuaron en los últimos meses en algunos puntos clave del macrocentro mostraron sus “debilidades”. 

Un viejo conocido que volvió a resurgir. El pozo que está en Burgos, inmediatamente después de cruzar Roca. Jujuy y Calle 8, donde el agua y el barro son la postal distintiva de estos días. Calle 63, entre Piazza y Belgrano, y la odisea de cruzar hacia tierra firme. España y San Martín, uno de los sitios donde el Municipio trabajó, aunque la labor poco perduró. En Villa Piazza Centro hay mucho por hacer en materia de arreglo y mantenimiento de calles. El estado que presentan tanto el camino a 16 de Julio como la calle paralela a la Avenida Barrere, de Chillar, originaron la queja de los productores rurales que a diario deben transitar por esas arterias.
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El estado que presentan tanto el camino a 16 de Julio como la calle paralela a la Avenida Barrere, de Chillar, originaron la queja de los productores rurales que a diario deben transitar por esas arterias.

Escribe: Augusto Meyer de la redacción de El Tiempo

El arreglo de calles –tanto de asfalto como de tierra- sigue siendo una materia pendiente que tiene para resolver la actual gestión comunal, a 206 días del inicio de la administración de Federico Hernán Bertellys en el sillón de Pedro Burgos. Los funcionarios responsables de la temática lo saben, lo han reconocido públicamente y está bien que así sea, porque nadie puede tapar el sol con las manos. Hubo reparaciones provisorias que ya comenzaron a demostrar sus “debilidades”, como es constatable en Roca y Burgos y en San Martín esquina España, por ejemplo.

En el “mientras tanto”, miles de vecinos que viven en calles de tierra que no están en condiciones pagan la tasa de alumbrado, barrido y limpieza cuando los servicios que reciben por esos conceptos son de nulos a escasos. Esto lo saben quienes se domicilian en los barrios El Sol o Villa Piazza Centro, dos de los sectores que EL TIEMPO recorrió en la soleada mañana de ayer. El periplo permitió certificar que muchos pobladores deben, para llegar a su domicilio, sortear un lodazal de agua y barro. Esos mismos vecinos padecen en las calles un alumbrado deficiente, un barrido inexistente y una recolección que mínimamente cubre sus expectativas.

La VTV y los pozos

En tanto desde hace algunos años muchos contribuyentes le hacen frente al pago de la Verificación Técnica Vehicular (VTV). Aún quienes tienen al día ese requisito, con total razón alzan su voz por el estado de las rutas tanto nacionales como provinciales. Más cerca en el tiempo, se comenzaron a escuchar las quejas por la falta de mantenimiento de las calles de distintas comunidades del interior bonaerense, a partir de averías que tienen en los vehículos producto del estado que presentan las calles con pozos que se convierten en trampas cuando las tapa el agua de lluvia.

Este estado de cosas llevó a que, en la ciudad de Bahía Blanca, su intendente municipal anunciara días pasados la suspensión, en los controles de tránsito que realizan a diario los inspectores comunales, del pedido de la VTV al día hasta tanto las calles bahienses no gocen de “buena salud”.

La medida del macrista Héctor Gay generó controversia en distintos ámbitos, a punto que desde la Justicia de Faltas hubo críticas al anuncio –tildado por algunos de oportunista y demagógico-, máxime cuando la exención sólo rige para esa ciudad bonaerense, ya que el requisito de la VTV al día nunca dejó de estar vigente en el resto de la provincia.

El fantasma del pasado

En Azul el mayor impedimento que tiene la actual gestión para acudir en “auxilio” de la terapia intensiva en la que se encuentran muchas calles de  tierra, a juzgar por los argumentos que esgrimen los funcionarios de turno, viene a cuenta del desastre que dejó la anterior administración municipal. Se alega que no hay maquinaria en cantidad para iniciar un plan integral y serio de arreglo.

Pensar que, durante la gestión de José Inza, el propio Intendente y su equipo de colaboradores se paseaban por cuanta radio hay en la ciudad para despotricar contra este diario por fotografías que se publicaban para ilustrar el calamitoso estado de las calles de tierra en diferentes barrios y se advertía que estaba en marcha el plan “Transitar 20 Barrios”. Cuánta mentira y cuánta desidia. Cuánta impunidad y cuánta soberbia durante cuatro años. Cuántos sueldos desperdiciados y cuánta paciencia del pueblo que fue testigo de semejante mediocridad. Por eso, ¿qué calle hay que arreglar, decime vos Hernán…?

Las quejas que vienen de Chillar

Desde Chillar, según nos informó nuestra corresponsal en la vecina localidad, la Asociación de Productores solicitó la publicación de las fotos de la derecha para dar cuenta de las pésimas condiciones de transitabilidad de las calles de tierra por donde deben circular diariamente.

Dadas dichas circunstancias, señalaron los damnificados, en algunos casos se ven impedidos de ingresar en sus establecimientos rurales.

Las imágenes que acompañan este relato fueron obtenidas en el camino que conduce a 16 de Julio y en la calle paralela a la Avenida Barrere, de Chillar.

 

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