QUE EL ÁRBOL NO TAPE EL BOSQUE

Tiempo atrás, un funcionario municipal deslizó en una charla informal que, enojados por ciertas publicaciones de este matutino, analizaron el lanzamiento de un nuevo diario, al que denominarían “La Organización”, por aquello de que – parafraseando una sentencia utilizada por el General Perón – “La Organización vence a El Tiempo”. No por original, menos trillada ambición de controlar a la prensa. En estos días, si es que alguna vez se descartó, la idea probablemente haya vuelto a algunas cabezas.
El malhumor ante la publicación de una información que El Tiempo ratifica en todos sus conceptos, vinculada al sueldo del Intendente Municipal, funcionarios y concejales, desencadenó la enérgica respuesta del Secretario de Gobierno, que atribuyó la supuesta mentira a una “operación política” de este medio. Como queda comprobado en nota periodística del día de hoy, no sólo la información publicada se ajusta a la verdad sino que, por sobre todo, resulta hasta gracioso atribuir la misma a un supuesto interés político. Existen sobrados antecedentes de notas similares publicadas durante gestiones municipales de distinto tipo y color partidario. Misma temática, casi idéntico contenido, análoga reacción de los aludidos.
A la luz de los antecedentes expuestos, si de por sí atribuir la publicación de la mencionada nota a una “operación” es un despropósito, mucho más injurioso fue sugerir que la misma se relacionaría con una “presión” de la empresa para conseguir algún tipo de favor para resolver una difícil situación económica. Muy por el contrario, y más allá de otras cuestiones coyunturales, en parte los problemas que aquejan a la sociedad editora son consecuencia de no haber cedido su independencia y/o línea editorial a los poderes de turno, mucho menos a cambio de una pauta publicitaria.
Una fortaleza que Diario El Tiempo puede mostrar con orgullo, aún hoy con sus dificultades, es que en su gran mayoría sostiene su funcionamiento merced al compromiso y al acompañamiento de lectores y clientes particulares. La pauta publicitaria oficial, incluyendo Ejecutivo y Legislativo, orilló en todo 2017 apenas el 5 por ciento de los ingresos totales de la empresa. Esa libertad es la que le ha permitido a sus profesionales, no exentos de equivocaciones, mantener una línea de conducta a lo largo de 85 años.
Los diarios estamos viviendo tiempos difíciles, es cierto, en gran medida merced a cambios en los hábitos de lectura de quienes se informan. Hábitos, no fuentes. No es menor la diferencia. Como desde hace mucho tiempo, los lectores siguen eligiendo a El Tiempo para informarse. Lo hacen comprando su ejemplar, leyéndolo “de prestado” en algún lugar público y/o en forma “gratuita” desde Internet o por algún link compartido en redes sociales. Distinto formato, pero mismo origen. La audiencia de El Tiempo no ha disminuido; por el contrario, se ha incrementado y eso es consecuencia de su profesionalismo y credibilidad.
 

¡Deja un Comentario!

1 Comment

  1. Marcos

    24 de abril de 2018 at 8:39 am

    La actividad se llama plogging y se hace en muchos lugares. Sin ir mas lejos se hizo este domingo en Olavarria con más de cien participantes…
    Ojalá se haga acá también, con tanta gente.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *