¿Qué se quiere para los hijos: educación o joda?

Directivos de 5 establecimientos secundarios de esta ciudad expresaron la enorme preocupación por una situación que se viene reiterando año tras año y ante la cual no se ha podido encontrar una solución segura para todos.

Se trata del “el último primer día”, jornada que festejan los estudiantes de 6º año de los colegios secundarios de Azul y Olavarria. Este festejo se ha impuesto y naturalizado en los jóvenes y sus familias.

Las situaciones acaecidas que comenzaron con ese primer festejo y continuaron con otras irrupciones en el ámbito escolar en el transcurso del ciclo lectivo y hasta su finalización alteran el funcionamiento de las instituciones, generan ruidos molestos y daños materiales que afectan a vecinos y a los propios edificios escolares.

Las autoridades educativas se vieron en la necesidad de llamar a los adultos responsables para proceder al retiro de los estudiantes por no encontrarse los mismos en condiciones aptas para participar del desarrollo de la jornada escolar. Estas acciones que implicaron esfuerzos adicionales de docentes y directivos no encontraron en todos los casos la mejor receptividad por parte de los padres.

Para que mejore la educación es necesario trabajar preventivamente para recuperar la centralidad en la enseñanza.

Resulta imprescindible convocar a los estudiantes y sus familias para advertirles que la centralidad en la promoción alteró el ritmo y los hábitos de estudio de quienes los han precedido, postergando por meses la obtención del ansiado certificado de título en trámite.

Las convocatorias a fiestas los días viernes desde primeras horas de la mañana generan ausentismo y consecuentemente, materias devaluadas.

Es obligación de las autoridades educativas alertar e informar sobre aspectos que garanticen la apertura del ciclo lectivo, con un acto que reviste una gran importancia para toda la comunidad educativa, con la presencia de banderas que exigen el respeto a nuestros símbolos patrios.

Por eso es necesario tener una actitud preventiva, resguardando y preservando la seguridad de todos los integrantes de la comunidad educativa para no tener que lamentar daños irreparables. Apelar a la participación de todos los agentes responsables, cada uno desde su rol indelegable. Revalorizar la labor educativa, e instrumentar acciones que no pongan en riesgo el normal desenvolvimiento de todas las instituciones. Evitar la presencia de estudiantes que lleguen al primer día con escasas horas de descanso o presumiblemente afectados por el exceso de alcohol o de otras sustancias psicoactivas que lo llevan a estar imposibilitados de mantener su atención y constituyen un potencial riesgo para su integridad física.

Las sociedades cambian, los tiempos cambian pero no se puede aceptar todo sin sentarse a reflexionar sobre lo que sucede, las decisiones que se hacen. No existe convivencia posible sin límites.

Los padres tienen que pensar si está bien esto. Si quieren o no para sus hijos educación para que el día de mañana sean hombres de bien o joda, para que sean unos fracasados.

Educación significa orden, respeto, disciplina, y escuchar. No existe convivencia posible sin límites. Ojalá se pueda construir una sociedad donde los jóvenes, se educen, se diviertan sanamente y sean personas de bien.

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