“Queremos y necesitamos la fábrica abierta”

Así se lo expresó durante la charla que mantuvieron anoche con EL TIEMPO los delegados Juan Cacace y Marcelo Laporte, quienes participaron de un encuentro en Capital Federal con el vicejefe de Gabinete de Ministros, Gustavo Lopetegui; uno de sus asesores; el interventor de Fabricaciones Militares, Luis Riva; y una funcionaria de la Vicepresidencia de la Nación. También tomó parte de esa audiencia el obispo Hugo Manuel Salaberry.  “Por fin tuvimos una reunión en la que se pudieron plantear temas técnicos, donde los trabajadores pudimos demostrar que son mentiras los argumentos que tuvo la intervención a la hora de cerrarnos la fábrica”, se apuntó también.


Los delegados de FANAZUL Juan Cacace y Marcelo Laporte dialogaron anoche con este diario.  NACHO CORREA


Por Javier Ciappina – jciappina@diarioeltiempo.com.ar
Un grupo de trabajadores despedidos de Fabricaciones Militares fueron parte de una reunión en Capital Federal en el marco del plan de lucha cuyo objetivo fundamental es lograr la reapertura de la planta de FANAZUL.
Sobre este encuentro brindaron detalles anoche a EL TIEMPO los delegados Juan Cacace y Marcelo Laporte.
“Nos han adjudicado un número que no era para nuestra planta”
“Por fin tuvimos una reunión en la que se pudieron plantear temas técnicos, donde los trabajadores pudimos demostrar que son mentira los argumentos que tuvo la intervención a la hora de cerrarnos la fábrica”, comenzó diciendo Cacace, quien inmediatamente agregó que “el interventor Luis Riva nos ha adjudicado un número que no era para nuestra planta, ya que -con los balances del año pasado- los números que se barajaron en la mesa son muy diferentes a los que tenemos nosotros. Indudablemente, planteado en ese esquema el cierre de la fábrica se torna injusto, porque se nos adjudican pérdidas que no son las reales”.
Asimismo el delegado de los trabajadores despedidos de FANAZUL comentó que de la reunión fueron parte el vicejefe de Gabinete de Ministros, Gustavo Lopetegui; uno de sus asesores; el interventor de Fabricaciones Militares, Luis Riva; y una funcionaria de la Vicepresidencia de la Nación.
“Logramos demostrar que lo que venimos diciendo los trabajadores desde que nos cerraron la fábrica es totalmente verdadero; que los trabajadores estábamos dispuestos a mantener reuniones en las que se pudieran ver los números de la fábrica y buscar un equilibrio para que el Estado no tenga que poner dinero en forma abrupta para que la planta siga andando, pero que tampoco es justo que nos cierren la fábrica si les demostramos que podemos ser autosustentables”, remarcó Cacace.
Además, “el contexto en el que está nuestra ciudad en cuanto a la minería es histórico, razón por la cual no es muy atinada la decisión de habernos cerrado en un marco tan favorable”.
Balance positivo
De igual forma, Cacace destacó que el balance del encuentro de ayer “en principio es positivo. Quedamos en hacer un estudio más pormenorizado de los números que manejamos, ya que llevamos datos globales. Hay que tener en cuenta que hace dos meses y medio que estamos pidiendo saber qué es lo que Fabricaciones Militares  cree de nosotros, porque hasta el día de hoy no lo habíamos visto…y de hecho tampoco ahora los vimos, sino que nos enteremos por dichos de Riva sobre la pérdida que se nos adjudica, pero no lo demostró en la mesa. Nosotros llevamos números que se relacionan con el conocimiento qué teníamos hasta el 28 de diciembre de nuestra situación”.
“No pueden desmentir lo que les estamos demostrando”
Por su parte, Laporte expresó que “los números que mostraron son una locura, principalmente de los sueldos, dijeron que rondaban los 80.000 pesos promedio. Nosotros le planteamos que no era así, que la gente está ganando 30 ó 35.000 pesos”.
“Vemos con buenos ojos el hecho de haber llegado a funcionarios que están más arriba de los que tomaron la decisión de cerrar la fábrica. Ahora hay que hacer otro trabajo, porque no pueden desmentir lo que les estamos demostrando y por eso le están buscando la quinta pata al gato”, agregó el delegado de FANAZUL.
“La realidad es que nuestra fábrica está cerrada” 
En otro tramo de la entrevista mantenida anoche con este medio, Cacace señaló que en un momento de la reunión de ayer, el interventor Luis Riva preguntó: “Qué hubiese sucedido si nos decían en agosto del año pasado que la situación era ésta y que debían bajar sueldos y cambiar condiciones de trabajo. Nosotros le dijimos que nos costó muchos años obtener las conquistas que logramos, pero que si hubiesen sido sinceros y nos decían que se trataba del cierre de la fábrica o de la reestructuración, rápidamente nos hubiésemos puesto de acuerdo en que no queríamos la fábrica cerrada”
“Ahora estamos hablando desde una fábrica cerrada y por eso cualquier producción que se ponga en marcha va a ser un logro importante para nosotros”, añadió.
Cacace también mencionó que, sobre el final de la audiencia, Gustavo Lopetegui “nos dijo que no creyésemos que están queriendo beneficiar a las otras plantas de Fabricaciones Militares por encima de la nuestra. Ahí le respondimos que nosotros no planteábamos esa cuestión, pero la realidad es que nuestra fábrica está cerrada”.
“Necesitamos la fábrica abierta
Sobre el final del diálogo con este matutino, Cacace informó que no hay una fecha pautada para una próxima reunión. “Va a depender de la celeridad con la que hagamos el trabajo que necesitamos. Hay técnicos de fábrica que a partir de mañana (por hoy) se van a poner trabajar en eso. Calculamos que se va a terminar durante el fin de semana para el lunes poder enviar el mail a la intervención”, explicó.
Por último, el delegado de FANAZUL hizo hincapié en que “se nos pide a los laburantes que hagamos el trabajo que deberían haber realizado los técnicos de Fabricaciones Militares. Ellos deberían haber planteado la reestructuración necesaria y no pedirnos a nosotros que veamos cómo  podemos hacer que la fábrica sea rentable”.
“Vamos a hacer esta tarea porque estamos cerrados y no tenemos una perspectiva de trabajo si no es con una fábrica que empiece a andar aunque sea de a poco. Hoy cualquier decisión política que nos lleve a que FANAZUL arranque a funcionar de a poco y aunque nos cueste el sacrificio de muchos que no podamos volver a entrar, vamos a tener la frente en alto porque a la fábrica la estamos defendiendo y queremos que no la cierren. Después se verá si cambia la situación y si se puede mejorar en algo la productividad, pero primeramente queremos y necesitamos la fábrica abierta”, concluyó.

EL DATO  
También tomó parte de la audiencia de ayer en Capital Federal el obispo Hugo Manuel Salaberry, quien realizó fundamentales gestiones para que estas reuniones sean posibles.  

 

Los trabajadores de despedidos de Fabricaciones Militares aguardaron ansiosos las novedades de la reunión desarrollada en Capital Federal.


 

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