LA SEMANA POLÍTICA

Radiografía azuleña

El Ejecutivo dio a conocer el organigrama de la planta política del Municipio. ¿Cuántos funcionarios se necesitan en realidad?.
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El Ejecutivo dio a conocer el organigrama de la planta política del Municipio. ¿Cuántos funcionarios se necesitan en realidad?.

Una ciudad que achica sus fuentes laborales convirtió al Municipio como el principal empleador. Hay más de tres trabajadores municipales cada cien habitantes. Particularidades del organigrama del Ejecutivo. Cómo le juegan los tiempos políticos a Bertellys.

Escribe: Carlos Comparato (comparatoc@yahoo.com.ar)

¿Cuántos funcionarios se necesitan en la Municipalidad de Azul? La pregunta se puede ampliar a la cantidad de empleados que tiene esta Comuna en relación a su población. El dato resulta absolutamente desproporcionado si se atiende a la media que debe existir entre la planta de un Municipio y sus habitantes. En esta ciudad se superan los tres trabajadores municipales cada cien habitantes cuando, en teoría, no debería exceder 1,5 ó 1,7. Este dato, que se arrastra desde hace varios años y que ha ido en incremento, demuestra, por un lado, a la Comuna como reservorio de favores de los políticos de turno pero, por el otro, es una radiografía de la crisis del empleo en Azul.

Si la Municipalidad se convirtió en una bolsa de trabajo es porque refleja una economía local que no ha sabido tener una dinámica que genere empleo en un contexto general de empresas en crisis o que, directamente, han cerrado. Ese es el riesgo que se corre cuando la absorción de mano de obra se concentra y no tiene una horizontalidad que involucre a la micro, pequeña y mediana empresa sea de servicio o industrial.

 

Un proceso fallido   

En el fallido proceso industrial de Azul los ejemplos sobran: la ex Sudamtex con su enorme planta, hoy convertida en una cooperativa a escala gracias al esfuerzo de un grupo de trabajadores, luego de la quiebra del grupo Koner Salgado hace ya algunas décadas y la serie de peripecias con  empresarios paracaidistas que aún hoy la tiene bajo un entramado judicial. El frigorífico merecería varios capítulos, algunos desopilantes si no fuera porque siempre los operarios fueron los protagonistas de la parte del drama. Hoy no se tienen certidumbres, por fuera de los trascendidos que involucrarían a firmas frigoríficas y hasta posibles inversionistas chinos. Hay que estar precavidos para que no se convierta en otro “cuento chino”.

El cierre imprevisto del Molino San Martín que tendría un trasfondo de problemas familiares de sus dueños, la desaparición de la industria de la curtiembre en la que Piazza todavía sigue en un cono de sombras y, aquí sí, por la enorme ineptitud del gobierno del ex intendente José Inza quien bloqueó a un inversor y compró el sector de los terrenos por unos 600 mil pesos que están contaminados por los efluentes que durante décadas volcó dicha curtiembre.

 

¿Y el préstamo?   

A propósito, sobre esta cuestión, la anterior administración municipal debería dar explicaciones sobre el destino del préstamo por diez millones de pesos que había tramitado la gestión de Omar Duclós que tenían como destino, una parte a la adquisición de las instalaciones de la ex curtiembre y pavimento y la otra a la construcción del Centro Cultural General San Martín que abarcaba a los edificios del  cine y el ex Club Social. Un estudio de arquitectura de Mar del Plata había ganado el concurso al que se había convocado en aquel momento.

Fue tan lamentable lo que hizo el gobierno de Inza que no se puso un peso, más allá de cierta cosmética a la sala del ex cine, y le estamparon el nombre de Néstor Kirchner, en una falta de respeto al ex presidente si es que se lo quiso homenajear. Eso sí, de vez en cuando se siguen combatiendo los murciélagos en el ex Club Social ganando ampliamente el partido esos animalitos que provocan cierto escozor ante la ineptitud de quienes nos gobiernan.

 

El achique de Cerámica San Lorenzo  

Cerámica San Lorenzo es la última empresa de envergadura que hay en Azul y que desde hace tiempo comenzó una reestructuración (algo que hacía secuencialmente) pero que, esta vez, impactó en una importante cantidad de trabajadores. Luego de una serie de alternativas que arrastra varios meses, y tras una audiencia en el Ministerio de Trabajo en La Plata, la empresa emitió un comunicado donde da por concluidas las negociaciones con el Sindicato Ceramista. Se reincorporarán 37 operarios en tanto 26 quedan fuera de la compañía. Hay que recordar que muchos de ellos se acogieron al retiro voluntario y, según dicho comunicado, se habían ofrecido diversas alternativas como el traslado a otras plantas o “servicios de reinserción laboral”.

El achicamiento de San Lorenzo también arrastra a la economía local que está atravesando, como sucede en todo el país, pérdida de fuentes laborales.

Hasta el momento, Fanazul mantiene su planta que se vio incrementada durante el kirchnerismo.

Azul tiene un importante Producto Bruto Interno Geográfico sustancialmente por la producción primaria agropecuaria. Hay que bucear por ese lado con la incorporación de valor agregado y darle condiciones al desarrollo de los pequeños y medianos emprendedores. Seguramente, habrá que aguardar que pase el sogazo del ajuste económico sin anestesia que está llevando adelante el gobierno de Mauricio Macri.

 

Bertellys y el tiempo   

Retornemos al inicio de la nota. El Ejecutivo dio a conocer el organigrama de la planta de funcionarios políticos. ¿Hay algunos menos que en el inicio de la gestión anterior? Es probable pero no resulta ningún aliciente. Sigue siendo una importante estructura con nuevas áreas como unidades y subunidades de asesoramiento con nombres pomposos y coordinaciones a las que cuesta comprender para qué sirven.

Además hay que sumarle la moda de los “asesores” que no aparecen como empleados pero que cobran sus haberes encubiertos como si fueran proveedores.

Después del desastre que dejó Inza, hay que admitir que el intendente Hernán Bertellys está intentando ordenar las finanzas y debe ser muy prolijo e este tema sin dejar resquicios. Con mucho de voluntarismo, procura dar una imagen de gestión. Pero el tiempo pasa y, por fuera de las fotos de personal realizando alguna tarea en la calle sin su ropa de trabajo no respetando medidas de seguridad y dando una imagen patética como ciudad, después de cuatro meses se empiezan a sentir reclamos de diversa índole, empezando por el estado de las calles y el atraso en obras.

Bertellys sigue apostando a su lógica que es su contacto con los vecinos mientras espera que amanezca y empiece a recibir el dinero que le permita avanzar con otro volumen de gestión. Los vecinos vienen muy defraudados como secuela de la anterior administración y la paciencia tiene un límite. El tiempo, como sucede siempre, será el determinante de su futuro.

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1 Comment

  1. Marcos

    abril 17, 2016 at 5:40 pm

    La comparativa de empleados por cada 100 habitantes se hace con municipios vecinos, dónde tiene sentido por la lógica de compartir muchos elementos. Y en ese sentido estamos mal. Azul siempre se jacto de ser una ciudad administrativa, por tener los Tribunales y demás oficinas cabeceras. Tandil y Olavarria siempre fueron industriales, y tienen la infraestructura para recibir a más. Acá no tenemos nada.

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