LO CONFIRMARON A EL TIEMPO FUENTES JUDICIALES

Recital del Indio Solari en Olavarría: hay tres imputados por el delito de “estrago”

El expediente judicial que se continúa instruyendo desde una fiscalía local. Por el trágico recital en Olavarría del Indio Solari, esa causa tiene ahora tres imputados. El 11 de marzo del año pasado el recital del ex líder de Los Redondos en Olavaria terminó de la peor manera: con dos muertos y cientos de heridos. Los acusados de lo que a escala penal es considerado un “estrago” deberán presentarse a indagatoria el 1 de marzo próximo.El intendente de Olavarría Ezequiel Galli, flanqueado por los hermanos Matías y Marcos Peuscovich, los organizadores del fatídico concierto. También fue procesado el abogado apoderado de la empresa que estuvo a cargo de montar el show. Se llama Gustavo Zurita.
<
>
El 11 de marzo del año pasado el recital del ex líder de Los Redondos en Olavaria terminó de la peor manera: con dos muertos y cientos de heridos. Los acusados de lo que a escala penal es considerado un “estrago” deberán presentarse a indagatoria el 1 de marzo próximo.

Los hermanos Matías y Marcos Peuscovich y un abogado llamado Gustavo Zurita son los acusados. Los responsables y el apoderado de la empresa que organizara el show en el predio “La Colmena” que se hizo el 11 de marzo del año pasado, recital donde murieron dos espectadores y hubo cientos de heridos, deberán presentarse a indagatoria en una fiscalía con sede en Azul el próximo 1 de marzo. A pesar de las penas que contempla el delito que les atribuye, el fiscal a cargo de la instrucción de la causa no solicitó por ahora las detenciones de los encausados.

Por Fabián Sotes De la Redacción de EL TIEMPO – fsotes@diarioeltiempo.com.ar

Diez días antes a que se cumpla el primer año del último recital de Carlos “Indio” Solari en Olavarría, concierto donde murieron dos personas y hubo cientos de heridos, los tres máximos responsables de la empresa organizadora del show tendrán que presentarse en sede judicial en Azul para ser indagados por los delitos que ahora se les imputa en carácter de coautores.

Así fue confirmado a EL TIEMPO desde la Fiscalía que interviene en esta causa penal iniciada el 11 de marzo de 2017, cuando el predio “La Colmena” de la vecina ciudad, con capacidad para unos 156.000 espectadores, se vio completamente desbordado y todo terminó en tragedia.

Dos de los asistentes al show del ex líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota murieron asfixiados, en medio de avalanchas de otros espectadores que los aplastaron, situación que había obligado a Solari a interrumpir el concierto en un par de ocasiones. Se llamaban Javier León, que tenía 42 años; y Juan Francisco Bulacio, de 36.

Pero además de esos decesos, hubo cientos de personas heridas de diferente consideración en el marco de un recital que se volvió caótico desde un principio. Fundamentalmente, partiendo de una capacidad que se vio completamente desbordada por la cantidad de asistentes al concierto.

La causa penal que desde la Unidad Funcional de Investigaciones Especiales con sede en esta ciudad están llevando adelante el fiscal David Carballo y su equipo de instructores tendrá el próximo jueves 1 de marzo uno de sus puntos de inflexión.

Ese día deberán comparecer en Azul los tres hombres que ahora son considerados desde la Acusación como los coautores a título penal del desastre en el que se convirtió aquel recital, concierto donde el costado más trágico de todo aquello que pasó estuvo reflejado en esas muertes ya mencionadas de dos de los fans del Indio.

Para procesar a los tres imputados que tiene esta causa penal el fiscal Carballo consideró que se está en presencia de un “estrago”. Y de acuerdo a lo que voceros allegados a la instrucción del sumario dijeron a este diario, ese siniestro, en este caso en particular, estuvo asociado a la cantidad de gente que desbordó las instalaciones del predio de “La Colmena”, el lugar elegido para que Solari y sus Fundamentalistas brindaran aquel show durante la noche del sábado 11 de marzo del año que pasó.

Los acusados

Después de todo lo que se dijo a nivel mediático, en donde se especulaba y hasta llegó a asegurarse que las responsabilidades penales por lo sucedido aquella noche podían alcanzar inclusive al propio Carlos Solari y al intendente de Olavarría Ezequiel Galli, la instrucción finalmente sólo señala por lo ocurrido a dos hermanos y a un abogado que tuvieron a su cargo la organización del concierto.

Los nombres de los dos primeros imputados son a esta altura ya conocidos. Desde un principio, cuando fueron notificados de la formación de la causa luego de un allanamiento a la productora de eventos de la que son los dueños y tiene sede en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se especuló que iban a quedar procesados. Se trata de los hermanos tandilenses Matías Iván y Marcos Estanislao Peuscovich.

Pero en los procesamientos dispuestos a fines de diciembre pasado, en la previa a la feria judicial de verano y que ahora han sido informados oficialmente desde la Fiscalía que interviene en esta causa penal, hay considerado un tercer coautor en ese delito de “estrago” ya referido.

Se trata de un abogado que es apoderado de la empresa organizadora del recital y que también, según fuentes judiciales consignaron a EL TIEMPO, “formaba parte de la organización” de aquel fatídico concierto.

Se llama Gustavo Eduardo Zurita, tiene 59 años y figura con actual domicilio en La Plata, mismo lugar donde residen los hermanos que también están procesados.

Los tres deberán comparecer a indagatoria en Azul durante el primer día del mes entrante.

Una imputación principal y otra “alternativa”

Ese delito de “estrago” que les imputan a los tres organizadores del recital del Indio en Olavarría tiene especiales características.

Si bien el fiscal Carballo, con los elementos de prueba reunidos hasta ahora en la causa, está convencido de que son coautores de un estrago con dolo eventual agravado por haber causado la muerte de dos personas y por haber puesto en peligro de muerte a otra, amparado en las facultades que otorga el Código Procesal Penal el funcionario judicial resolvió imputarles “alternativamente” otro delito: estrago culposo agravado por haber causado la muerte de dos personas y por haber puesto en peligro de muerte a otra, en concurso ideal con homicidio culposo.

Según lo explicado, esa acusación alternativa ha sido planteada para el supuesto de que en el futuro juicio que por el caso se haga los jueces que intervengan “interpreten que lo sucedido no encuadre en el primero de los delitos mencionados”.

Hay una diferencia sustancial también en cuanto a los montos de las penas que contemplan ambas calificaciones penales.

Mientras que para la primera de las figuras mencionadas van desde los ocho a los veinte años de prisión; en la segunda de las calificaciones esas escalas son ostensiblemente inferiores: de dos a cinco años de cárcel.

Más allá de ese convencimiento que existe por parte de la Fiscalía de que lo sucedido se encuadra en el primero de los delitos ya referidos, los procesamientos no implicaron que también se ordenaran las detenciones de los tres imputados que ahora tiene esta causa penal.

Según voceros judiciales, las solicitudes de esas medidas cautelares por el momento “no son necesarias”, teniendo en cuenta que hasta ahora se ha comprobado que los imputados -que ya están notificados de las acusaciones que les hacen- han estado “ajustados a Derecho” y colaborando, a través de sus representantes legales, en ese proceso penal que sigue siendo materia de instrucción.

“Los abogados de los productores fueron notificados de todas las diligencias que hicimos. Hay una participación activa de ellos y vemos que en este momento no era necesaria una medida de este tipo antes de que tomemos las indagatorias. Después de eso se resolverá cómo seguimos”, se indicó en ese sentido.

“Hay una línea muy fina que separa a ambos delitos”, dijeron también desde la instrucción al ser consultados sobre la diferencia que ambos ilícitos conllevan.

Para el caso de la imputación principal, el “estrago con dolo eventual” habla de que “los organizadores del show debieron representarse la posibilidad de que el hecho delictuoso ocurriera -ante ese desborde de público que hubo aquella noche- y que, no obstante ello, siguieron adelante con la realización del concierto”.

Mientras tanto, la acusación alternativa quiere decir, en palabras de los instructores, “que hubo negligencia por parte de los productores en la organización del show”.

Un dato fundamental

Cuando se supo que el Indio Solari iba a llegar a Olavarría para el recital, comenzó a mencionarse que “La Colmena”, el predio elegido para el show, tenía capacidad para algo más de 150.000 espectadores. Después de que todo pasó, ese aforo fue “estirado” a 200.000 mil personas.

A esta altura, en la Investigación Penal Preparatoria no caben dudas de que el lugar se desbordó y que esa gran masa de asistentes al show -en un espacio que,  quedó demostrado, no era el adecuado para recibir a uno de los artistas populares más convocantes del país- terminó convirtiéndose en la causa principal de lo que a escala penal es considerado este “estrago”.

“La elección del lugar la hicieron los productores”, confiaron ahora desde la Fiscalía. De ahí que los responsabilicen a título penal por todo aquello que terminó pasando.

Además de lesiones y dos muertes entre las personas que asistieron al show aquella noche, hubo destrozos que alcanzaron a diferentes bienes.

Cabe recordarse que cuando los espectadores se retiraban del lugar, “durante la desconcentración hubo daños que también están contemplados en esa figura del estrago. En este caso -explicó a EL TIEMPO uno de los voceros judiciales- producidos específicamente por una gran masa humana que ingresó discriminadamente al predio, al no contemplarse por parte de la organización que esas personas estuvieran en condiciones dignas para presenciar ese recital”.

“El estrago, en este caso particular, tuvo como medio a las avalanchas y a esa gran concentración de gente que excedió el lugar elegido por los organizadores responsables del show. Una masa incontrolable de personas que se caían unas encima de otras, que se pisoteaban”, se indicó también al respecto.

SADAIC, la organización que nuclea a todos los autores y compositores argentinos de música, constató -según se menciona en la causa- que para el recital se habían vendido 196.000 tickets.

Pero para tratar de ser más precisos con relación a la cantidad de personas que fueron al show, se solicitaron desde la instrucción dos pericias. Una, a la Unidad de Criminalística de Alta Complejidad de la Policía Federal Argentina. La otra, al Instituto Tecnológico de Buenos Aires.

Los guarismos que arrojaron ambos estudios fueron superiores. Según el informe de la Policía Federal, “que tiene un margen de error de un cinco por ciento”, en “La Colmena” hubo aquella noche 243.498 personas.

El del ITBA, que intervino a través de gestiones realizadas desde la Procuración General bonaerense, señala que fueron 225.000 personas a ese concierto que se anunciaba como el último del Indio Solari.

Susana Alonso había sido la fiscal que en principio comenzó a instruir esta causa penal. Al día siguiente del show, había ido con su cuerpo de instructores judiciales al hotel donde estaba alojado Carlos Solari en Olavarría para tomarle una declaración testimonial.

Hoy, esa causa penal tiene diecinueve cuerpos y tres anexos a través de los cuales se han volcado ya más de cien declaraciones testimoniales.

El fiscal David Carballo continúa con la instrucción que comenzó a llevar a cabo en abril del año pasado, diez días después a que se convirtiera en el titular de la Unidad Funcional de Investigaciones Especiales con sede en la casona de la calle Colón de esta ciudad.

Parafraseando al propio cantante cuanto interpreta “Ji ji ji” y se desata lo que han dado en llamar “el pogo más grande del mundo”, lo concreto fue que en Olavarría aquella noche de cristal se hizo añicos. Y ahora, al menos a escala penal, como responsables de todo eso que sucedió hay tres personas: los organizadores de un show que terminó de la peor manera, con dos muertos y cientos de heridos.

Un ritual donde el dolor prevaleció por encima de todo.

El dato

Según se estima, no falta mucho para el cierre de esa Investigación Penal Preparatoria, lo que implicará la posterior requisitoria de elevación a juicio del expediente donde ahora hay tres imputados.

YO ESTUVE AHÍ 

“Risas en el taller del Diablo, trampas para tu soñar”. Estuve en ese recital esa noche (afirmación que no pretende arrogancia alguna) y todavía, a casi un año, el recuerdo es triste y la reconstrucción de sensaciones, rancia.

Una noche doliente. Escribir ahora, no obstante el convite gentil de mi compañero, me retrotrae fundamentalmente a las horas posteriores al show en “La Colmena”, cuando los oscuros rumores laceraban la credulidad y opacaban la ebullición de pasiones que provocaron esa colección de canciones. Llevo visto casi el total de recitales de Indio y Los Fundamentalistas y por un montón de razones -salvo las emocionales-, esa noche en Olavarría era una más. Ahora sabemos que no es así.

Escudriñar ligeramente responsabilidades (incluso de las personas fallecidas) me igualaría a los vampiros que olfatearon la hemoglobina de la venganza personal con Indio, a la irresponsabilidad informativa mediática (incluso la de este diario) y, en términos más generales, a los abanderados de la moralina que siempre tienen razón y que nunca deben demostrar nada. Los responsables que busquen a los responsables.

La llegada de Solari a Olavarría tuvo mucho de profecía autocumplida: “Dicen que es el último”, clamaba el reguero de rumores a priori. Ahora parece que es así.

Silvio Randazzo

¡Deja un Comentario!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *