EL HOBBIE DE JULIO PORTALES

Recrear en imágenes el apogeo del Azul de antaño

“A mí la primera máquina de sacar fotos me la dieron cuando yo tenía seis años”, expresó Julio Portales. Unas de las pocas fotografías de la obra de la futura Terminal de Ómnibus de Azul. La obra fue realizada durante la gestión de Francisco Toscano, en abril de 1971. Año 1938/39. La Empresa El Rapido Pullman y el colectivo el Zeppelin de la familia Rancaño, y con un cartel pintado por Joaquin Filippini que decía “Transitamos diariamente a través de los partidos” y cubría el servicio de Azul-Olavarría, con recorrido Azul-La Colorada (almacén de Natalio Balsamello)-Nieves (almacén de los Hermanos Gómez)-Colonia Hinojo-Sierra Chica y en Olavarría Hotel Parea. Antes de su colocación, la cruz que descansa en la cima del monumental edificio de la Iglesia Catedral Nuestra Señora del Rosario. Av. 25 de Mayo esquina Bolívar. El Azul de 1905/1910. En primer plano la residencia de Emiliano Bargas inaugurada en 1900. Al fondo la Escuela Normal, bulevar y empedrado. Se inaugura el Balneario Regional en Azul. A la cita dicen los diarios de época que al acto del corte de cintas acudieron más de 8.000 personas. Corría el mes de diciembre de 1940.
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Año 1938/39. La Empresa El Rapido Pullman y el colectivo el Zeppelin de la familia Rancaño, y con un cartel pintado por Joaquin Filippini que decía “Transitamos diariamente a través de los partidos” y cubría el servicio de Azul-Olavarría, con recorrido Azul-La Colorada (almacén de Natalio Balsamello)-Nieves (almacén de los Hermanos Gómez)-Colonia Hinojo-Sierra Chica y en Olavarría Hotel Parea.

A lo largo de 50, 70 o 120 años, la fisonomía de Azul ha ido cambiando sustancialmente. La ciudad ha ganado en prestación de servicios y en determinadas comodidades. Una opción para saber cómo era el Azul de antaño la proporciona desde hace algunos años el vecino Julio Portales, quien viene volcando en su cuenta de Facebook fotografías antiguas que va digitalizando durante sus recorridas, por ejemplo, por los archivos de este diario.

Producto de ese trabajo, Portales lleva compiladas 73.000 imágenes, las que paulatinamente clasifica según la temática. Por ejemplo tiene una sección de deportes que cuenta con diferentes ítems: clubes, actividad, etc. En el caso del parque, explicó, todo comienza con una clasificación “bruta” para luego seguir con el torreón, el cañón, las avenidas, los paseos, las plazoletas, las esculturas, etc.

En una entrevista con este diario, Portales admitió que su apego por el Parque Municipal es especial. En ese paseo público le tomaron la primera fotografía, a días de haber nacido, la cual aún conserva.

 

Primeras armas como fotógrafo

Julio Portales afirmó que sus comienzos con el arte fotográfico se remontan a la niñez, cuando la tecnología disponible, vale destacarlo, era muy distinta a la actual.

“A mí la primera máquina de sacar fotos me la dieron cuando yo tenía seis años. Mi padre me llevó de vacaciones. Me entregó una cámara y comencé sacándole a él y a mi mamá. Fue duro hasta la era de la digitalización, cuando el gatillar dejó de ser un ‘problema’”, indicó.

Respecto de la idea de subir a la red social fotografías propias, muchas de paisajes locales, y antiguas, explicó: “Un amigo me sugirió por qué no me abría una página de Facebook para publicar los comentarios que siempre hacía yo. Lo hice y comencé hace cinco o seis años publicando fotos de cultura general: arte, cine, siempre con una diagramación según el día de la semana. Los lunes era una cosa, los martes otra y así sucesivamente hasta que empecé a subir algunas fotos viejas. Tenía muchas fotos de Gardel y yo veía que subía una foto del ‘Zorzal Criollo’ y tenía veinte comentarios; cuando subía una foto de Azul, tenía 150 comentarios. Ahí dejé de subir tantas fotos de afuera, ya que tengo imágenes de Olavarría, Tres Arroyos y muchas del Archivo General de la Nación, para inclinar la balanza en favor de cosas sólo de Azul”.

 

Trabajo de recopilación

Señaló que, una vez liberado de sus ocupaciones rutinarias, las que le llevan una semana al mes, el resto del tiempo lo dedica a la compilación de fotos que escanea y publica en Facebook los miércoles y domingos: entre ocho y nueve imágenes viejas, y una de su autoría.

Portales comentó que, por ejemplo de la Catedral y la Plaza San Martín, cuenta con aproximadamente 2.000 y 1.000 imágenes, respectivamente, que ha ido tomando desde distintos ángulos y a diferentes horas del día.

Tras mencionar que a diario es reconocido por turistas que le manifiestan el alto valor del patrimonio histórico y cultural que tiene Azul, Portales adelantó que su apasionamiento por el Parque lo llevará a publicar un libro, que consta de una pequeña reseña histórica y paseo de fotos.

“La primera foto que me sacaron a mí fue en el parque. Según me contaron cuando nací llovieron tres días seguidos; el cuarto día me sacaron, me llevaron al parque y me sacaron una foto en el Patio Andaluz”, indicó.

Acerca de la principal fuente de donde obtiene las imágenes que luego digitaliza, Portales expresó su agradecimiento a un periodista de este matutino, Daniel Puga, quien le presta libros y las cajas con las fotos originales de El Tiempo.

“Le agradezco que me haya dado esa posibilidad”, expresó el entrevistado.

Además sostuvo que merced a ese trabajo de recopilación en imágenes ha contribuido a que primos que desde hacía años no se veían, se reencontraran; o a que ciudadanos de 23 países distintos, accedieran a información sobre Azul durante los festivales cervantinos.

“Es una forma de poder expresarme”, dijo Portales, quien ya está detrás de ampliar la capacidad de amistades en Facebook, en virtud de que llegó al máximo permitido.

CONOCER EL AZUL QUE NO VIVIMOS

Portales, ante la pregunta puntual de este diario, aseguró que este hobbie que tiene le permite conocer el Azul de antaño del que tanto le hablaron sus padres y abuelos, y que se caracterizaba por tener una importancia superlativa a nivel -cuanto menos- regional.

“En un momento Azul tenía el producto bruto de tres provincias del norte. La primera importación de cuero del país, salió de Azul. El primer molino de la provincia, estaba en Azul. La primera ciudad, después de La Plata, con iluminación eléctrica a gas fue Azul”, señaló a modo de ejemplo de la grandeza que la ciudad supone tener.

 

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