ATENCIÓN FAMILIAS

Redes sociales: el uso que hacen niños y adolescentes

La idea de crear una comunidad basada en la web en que la gente compartiera sus gustos y sentimientos: así nació Facebook. Carlos Pagano: “Esto ha logrado que los adultos sean cada vez más invisibles frente al mercado y que sólo sean proveedores; esto se da en todas las clases sociales. Una estrategia (del mercado) es hacer invisibles a los adultos para no sean coprotagonistas de las decisiones de los niños”, acotó.
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Carlos Pagano: “Esto ha logrado que los adultos sean cada vez más invisibles frente al mercado y que sólo sean proveedores; esto se da en todas las clases sociales. Una estrategia (del mercado) es hacer invisibles a los adultos para no sean coprotagonistas de las decisiones de los niños”, acotó.

Facebook, Twitter o Instragram, tres de las palabras que han pasado a formar parte del lenguaje habitual de muchos menores de edad. Tres de las herramientas que ha generado la tecnología en un mundo consumista, con beneficios y perjuicios en su utilización. EL TIEMPO dialogó con el sociólogo Carlos Pagano y con el comunicador social y docente David Díaz. Ambos entrevistados coincidieron en que hay que ejercer políticas de control y de supervisión por parte de los adultos para que las redes sociales no se conviertan en una amenaza para la sociedad. Una legisladora propone que se hable sobre grooming en las escuelas bonaerenses. En Bahía Blanca, un contacto por Facebook terminó de la peor manera.

Las redes sociales son aquellos “nuevos” medios de comunicación donde cada uno puede expresar sus ideas, estados de ánimo, publicar fotografías y videos y un sinfín de alternativas. En Facebook, cuya fundación data del año 2004, se pueden crear encuentros virtuales con la comunidad o reservado a los contactos. La misma red ofrece una función didáctica, ya que existe una multiplicidad de juegos virtuales para usar solo o con otros miembros. Twitter, con orígenes dos años más tarde, permite a los usuarios estar en contacto con el tiempo real a través de breves mensajes. Es muy común entre los famosos el uso de esta red social. Instagram es otra red social, cuyo uso se limita a publicar fotografías y está disponible el servicio de chat privado, para intercambiar mensajes con los contactos.

La aparición de estas redes sociales revolucionó el circuito comunicacional de las personas a nivel mundial. Por cierto, nada más saludable que tener una mayor y mejor comunicación. Pero las redes sociales tienen, lamentablemente, su costado oscuro según el uso que se haga de ellos y el fin que se persiga.

Las redes sociales han mostrado su lado negativo, a punto que han sido protagonistas centrales en hechos aberrantes que tuvieron como víctimas a mayores y menores de edad. Si de sugerencias se trata, la primera ha de ser que los adultos no pueden abstraerse del uso que principalmente los niños le dan a las redes sociales, ya que detrás de esa “inofensiva” pantalla puede haber un serio riesgo para la integridad física o psíquica del usuario.

EL TIEMPO dialogó sobre esta temática con el sociólogo azuleño Carlos Pagano, quien comenzó analizando esto de una nueva relación de los medios de comunicación con la niñez. Pagano es Director del Programa “Pido Gancho” en la Facultad de Derecho y asesor del observatorio de niñez y adolescencia de la Facultad de Ciencias Sociales, ambas de la Unicen.

A su turno el comunicador social y docente David Díaz, se refirió puntualmente a la utilización de las redes sociales, con su pro y su contra.

 

¿Cómo se llega al niño consumidor?

“El niño consumidor aparece a partir de los años 90’ en Latinoamérica y específicamente en Argentina, a partir de las políticas neoliberales o más de mercado. Surge un nuevo sujeto que no existía, dado que la niñez se daba en una situación de espera vinculado con lo económico al ser adulto. Con esta transformación aparece un mercado exclusivamente creado para ellos. El niño consumidor ya no es un sujeto en espera. Los medios de comunicación pasan a tener un escenario muy clave para desarrollar esa estrategia de mercado, para que el niño pueda consumir bienes y servicios”, indicó Pagano.

Explicó que “ya no depende de las consideraciones que pueden tener la escuela o la familia como principales instituciones a la hora de la representación de lo que es ser niño. Los medios construyen una representación social de lo que ser niño frente al mundo de los adultos”.

Detalló cuatro ejes fundamentales que llevan a que el niño sea consumidor: la idea de un mundo exclusivo para niños donde éstos tienen sus propios códigos, lenguajes y que no les pertenece al mundo de los adultos (esto de que “papá vos no entendés nada”, quedando los adultos desplazados); la infancia como etapa dorada (se la posiciona a través de los medios como un mundo feliz, divertido, ideal, a punto que en las publicidades y programas predominan cero problemas, no hay desigualdades sociales ni pobreza ni malestares que están presentes en el mundo de la niñez, donde ser niño es no aburrirse). “Los adultos sufren ese malestar de que los niños están aburridos y, si no hay estrategias, elementos y capacidades para trabajar, es más fácil ir al mercado o prender la tele, o pasarles el celular o nuevos medios que puedan utilizar para estar en la idea de diversión total”, señaló el sociólogo.

El tercer elemento distorsivo, dijo el profesional, es que los niños pueden decidir por sí solos. “Esto ha logrado que los adultos sean cada vez más invisibles frente al mercado y que sólo sean proveedores; esto se da en todas las clases sociales. Una estrategia (del mercado) es hacer invisibles a los adultos para no sean coprotagonistas de las decisiones de los niños”, acotó.

Mencionó que el cuarto elemento es pensar la infancia como una etapa conservadora e individualista, despojada de pensamiento colectivo. “Cada niño quiere tener su celular, cada niño quiere ‘lo último’. Eso, que pasa en todos los estratos sociales, es lo que se denomina capitalismo infantil”, mencionó.

Yendo a la cuestión de fondo, Pagano advirtió que “hay que tener una mirada acerca de estos hechos porque, si no, pueden considerarse naturales. Para mí es un proceso cultural de transformación que fue creado por empresarios que piensan solamente cómo apoderarse del niño consumidor. Así aparecen estas trampas en la relación con el uso de estas nuevas tecnologías”.

 

El mercado como agente de socialización

Pagano resaltó que el “mercado infantil” ha pasado a ser un nuevo agente de socialización, que genera relaciones, pautas y normas en reemplazo de la familia, el barrio y la escuela. “El ‘capitalismo infantil’ empieza a ganar espacios y el chico pasa a sentirse mejor porque eso le genera más satisfacción frente a sus necesidades, incorporando nuevas pautas, normas, estilos de vida y ahí necesitan de nuevas tecnologías, celulares, computadoras, tablets, Play Station, etc., pudiendo manejar más información y construyendo nuevas relaciones. No son relaciones de cercanía sino que aparecen vínculos virtuales. Ahí es cuando aparece la preocupación –en el caso de algunos padres, tardíamente- con las redes sociales”, afirmó.

 

Riesgos: de “virtuales” a reales

El sociólogo dijo compartir las ventajas de las redes sociales como agentes de democratización de la información y que permiten entablar una comunicación a distancia con alguien, pero aclaró que los adultos deben estar muy atentos a los engaños que pueda haber a través de la venta de productos  y, lo que es peor, de situaciones de violencia entre pares, acoso, discriminación entre grupos sociales por escuelas, condición social, clubes o barrios.

“Las redes se usan para relacionarse con el otro y acá sabemos que se corren riesgos como pueden víctimas de grooming, donde un adulto genera una situación para engañar a un niño o a una niña y eso le puede generar satisfacción sexual a esa persona. Puede haber engaños con un fin de explotación laboral o sexual, tal vez no en el contexto de estas ciudades chicas, pero sí en los grandes centros urbanos”, explicó.

Aseguró que el Estado no puede abstraerse de su responsabilidad para dejar que el libre mercado haga lo que se quiera con los niños, a riesgo de que se vulneren sus derechos. “El Estado tiene que tener una política clara de control, información, seguridad, de educación y lo otro interesante es la ley de medios audiovisuales que también tiene que ver con las producciones audiovisuales, sobre las codificaciones y contenidos de la niñez. Hay que trabajar más sobre las producciones en el campo de la comunicación que tienen como objetivo la protección de los derechos del niño; también con la seguridad en el uso de algunos medios, así como está el horario de protección al menor”, fundamentó.

 

Lo primero es la familia

El avance de la violencia y el peligroso camino hacia un individualismo acentuado, entre otras consecuencias, tienen su raíz en la pérdida de la fuerza que ha ido teniendo la familia. Un rol fundamental, vaya si lo es, en la formación de un niño. “Los adultos deben tener la responsabilidad frente a los derechos del niño, a quienes hay que proteger. Está bien avanzar con la democratización del uso de los medios de comunicación, pero partiendo de la base que los niños son sujetos de derecho y que hay cosas que están bien y otras que están mal”, mencionó.

También recalcó la importancia que sigue teniendo en la instrucción formal en el menor de edad. “Sería bueno que la escuela se pueda involucrar en el uso de las nuevas tecnologías, ya que tuvimos una política vinculada a las nuevas tecnologías de otorgar computadoras, pero faltó trabajar desde lo pedagógico”, indicó Pagano.

 

La visión de un comunicador y docente

Desde su doble rol de comunicador social y docente, David Díaz consideró que “resulta innegable e insoslayable la importancia que las redes sociales han adquirido en nuestra cultura”, ya que es “una magnífica herramienta para que los ciudadanos podamos canalizar nuestra libertad de expresión. Ningún otro medio permite que todos, al mismo tiempo, podamos expresarnos obteniendo un alcance masivo. Además se trata de medios que han venido a democratizar no sólo la expresión (cualquiera puede hacerlo, aun con escasa alfabetización) sino también el acceso al conocimiento y a la información en general”.

Más allá de las cuestiones positivas de las redes sociales, el entrevistado hizo hincapié en los efectos negativos que estos canales de comunicación pueden tener en la sociedad. “Los aspectos negativos se vinculan, creo, con el incorrecto uso que de él hacen algunos: discriminar, ejercer bulling, publicar contenidos que afectan la sensibilidad de otros, engañar a las personas o cometer delitos gravísimos. Los propietarios de estos maravillosos recursos de la informática, que invierten millones de dólares en el desarrollo de aplicaciones cada vez más atractivas, deberían ser obligados también por los estados nacionales a implementar controles que, sin afectar la libertad de expresión, impidan que estos usos desagradables, ofensivos, violentos y repudiables se materialicen pues, lamentablemente, una vez que los contenidos se publican, no hay acción posterior que repare los daños que le cometen a terceras personas”, advirtió.

Además de reconocer los beneficios que estas herramientas tienen en el trabajo cotidiano de un comunicador social y de un docente, Díaz opinó que “reforzaría una educación que las incluya, fomentando un uso responsable y creativo de las redes sociales para contribuir al enriquecimiento de quienes las usamos, respetando al otro y evitando daños personales que no se reparan con nada”.

 

CONCIENTIZAR SOBRE GROOMING EN LAS ESCUELAS

Presentado por la diputada provincial Alejandra Lordén en la Cámara Baja, un proyecto busca prevenir y combatir los delitos cibernéticos conocidos como grooming. En la iniciativa se solicita al Ejecutivo provincial, establecer las bases para que en todos los establecimientos educativos, públicos y privados, de nivel inicial, primario y secundario se realicen, al menos una vez durante el ciclo lectivo, jornadas de información sobre grooming, invitando a participar de las mismas a las familias, con el objetivo de que se desarrollen y afiancen actitudes, saberes, valores y prácticas que contribuyan a prevenirlo y erradicarlo.

El grooming es un delito penal que consiste acciones emprendidas por parte de un adulto con el objetivo de ganar la confianza de un menor de edad y desarrollar una conexión emocional con el mismo para así disminuir sus inhibiciones y facilitar el abuso sexual.

“Es importante trabajar en conjunto desde diferentes ámbitos, para que la prevención arroje resultados positivos. Los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a recibir información y saber también posibles pasos a seguir cuando están siendo víctimas de este delito que se encuentra tipificado en el Código Penal. El grooming no es un juego. En internet la foto de nuestros chicos, no es solo de ellos, es de todos”, afirmó Lordén, que es legisladora de la Séptima Sección Electoral por Cambiemos.

 

UN ENGAÑO POR FACEBOOK CON RESULTADO MORTAL

“Cinco semanas de búsqueda culminaron de la peor manera”, escribió el periodista bahiense Gabriel Bermúdez, en la nota que escribió para Clarín. El sábado 28 de mayo a la noche, la familia de Micaela Ortega –la chica de 12 años desaparecida en Bahía Blanca el 23 de abril– recibió un golpe brutal: el cuerpo de la nena fue hallado en un monte, en las afueras de aquella ciudad del sur bonaerense. Por el crimen fue detenido un joven de 26 años que la habría engañado a través de un perfil falso en Facebook. El acusado de 26 años fue identificado como Jonathan Luna, quien tiene una condena por daño y lesiones que cumplía en el Penal de General Roca, en la provincia de Río Negro. Por buena conducta, le otorgaron el beneficio de salidas transitorias. En diciembre de 2014, abandonó la cárcel durante un fin de semana y nunca regresó. Los investigadores creen que tras ese episodio el sospechoso se fugó a Bahía Blanca. Desde ese momento, pesaba sobre él un pedido de captura.

La víctima estaba vestida como aquel 23 de abril que se fue de casa y dejó una carta de despedida. A su lado, estaba la mochila color rosa que se llevó. Según la autopsia, fue estrangulada con una remera y golpeada en la cabeza. No tenía signos de haber sido abusada. Los peritos determinaron que el ataque habría ocurrido el mismo día en que su mamá denunció la desaparición.

Según los investigadores, Luna contactó a Micaela a través de un falso perfil de Facebook, de los varios que tenía abiertos. Para entablar un vínculo con la víctima, se habría hecho pasar por otra nena de 12 años. Así habría logrado convencerla de que dejara su casa. “Te va ir a buscar un primo mío”, le dijo para que la nena no se asustara al ver a un hombre en el lugar pautado para el encuentro.

Llegar a ese chat no fue fácil para los investigadores. Desde mediados de mes, Facebook se negaba a suministrar las claves para acceder a él y fue necesaria una gestión de la embajada de Estados Unidos para lograrlo.

Los varios perfiles que creó el sospechoso en Facebook (Yona Moya, Yonii de River, Yoni TKb TKb, entre otros) parecen haber sido creados solo para contactarse con mujeres. Además de que ellas son amplia mayoría entre los contactos, los diálogos remiten a amor y relaciones en forma permanente. “Alguna nenaaaa? Activen”, intima en uno. “Chiquissss Escribaaan… Hableeen”, demanda en otro.

Para evitar una posible pueblada, Luna fue trasladado a Tres Arroyos, a 200 kilómetros de Bahía Blanca.

 

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