Responsabilidades de las personas

En la vida existen uno o varios momentos en que todos los seres humanos asumen ciertas responsabilidades. Ya sean éstas de orden familiar, por la profesión, por ejercer un cargo jerárquico en la actividad privada y también en la actividad pública.

Esa actitud de responsabilidad puede ser dolosa, culposa, o violatoria a una norma de derecho natural que tiene que ver con la moral. Por ejemplo ver una persona tirada en la calle y no detenerse para averiguar si necesita ayuda.

Un operario, si no hace bien su trabajo asume una responsabilidad hacia su superior, quién evaluará si procedió con negligencia o con dolo.

Esto no solo sucede en la actividad privada sino se agrava más en la actividad pública, porque lo que se esta administrando son los recursos de todos los habitantes del lugar.-

La responsabilidad del operario se transmite a su jefe, y éste le transmite al superior hasta llegar a la máxima autoridad.

Si un operario roba nafta y su superior no informa como corresponde, éste también es cómplice del delito. Y si el superior no procede como debe hacerlo, también se lo puede considerar cómplice, aunque no tenga la obligación de conocer la falta.

Una persona en la confianza firma un documento sin leerlo, asume la responsabilidad en forma directa con lo que dice el texto. Una vez puede existir negligencia, si son varias veces ya se estaría transitando muy cerca del dolo.

Llegado el momento las conductas ilegales deben ser analizadas labrándose sumarios internos o bien por intermedio de la justicia.

En la justicia existen etapas en el procedimiento judicial. Primero esta la confección del sumario y la acumulación de pruebas. Después si prima facie parecería que existiera un delito se procede al procesamiento y viene el trámite judicial de acusación y defensa donde también se aportan pruebas, hasta que el Juzgado dicta sentencia. Esa sentencia puede coincidir con el auto de procesamiento o no. Puede establecer la comisión del delito pero puede considerar agravantes, atenuantes o eximir de culpabilidad. Según la ley argentina uno no es culpable hasta que no exista una sentencia firme.

Últimamente se esta viendo que, especialmente en los medios de comunicación, se le pone el rótulo de culpable de determinado delito a alguien porque otra persona lo denunció. O porque se le dictó el auto de procesamiento, sin esperar a que sea el juez el que cuando dicte la sentencia lo declare culpable o inocente.

Este proceder de los medios de comunicación, si no informan correctamente a la comunidad, con objetividad, generan en la opinión pública un concepto negativo con determinada persona que por el hecho de haber cumplido un cargo público ya se lo considera un delincuente, sin esperar a que sea la justicia el que dictamine si  es un delincuente y tiene que ir a prisión o no. Ese es el momento de informar esta circunstancia, no antes, haciendo prejuzgamiento.

Los medios de comunicación no deben ser utilizados por delincuentes para cometer delitos  en forma impune. Sino para informar objetivamente sobre hechos acaecidos de una forma que sirva para enseñanza del lector.

Esa es la función social que deben cumplir los medios de comunicación. Informar objetivamente todo pero tratando de salvaguardar el buen nombre y honor de las personas.

 

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