DURANTE LAS PRIMERAS HORAS DEL DÍA DE AYER

Robo en una carnicería: delincuentes se llevaron unos trescientos kilos de carne, dinero y cuchillos

El episodio delictivo se produjo en un local situado en una de las esquinas de las avenidas 25 de Mayo y Urioste. El propietario del negocio se llama César Otero, quien estimó que la totalidad de la carne sustraída vale entre “20.000 y 25.000 pesos”. Favorecidos por un inmenso cartel de la obra de pavimentación de la Urioste, que tapa prácticamente uno de los laterales del comercio, los autores del hecho forzaron una reja y una puerta para ingresar a la carnicería en momentos que estaba cerrada.

 

 

César Otero, propietario de una carnicería y damnificado, en las primeras horas de ayer, por un robo en su local, ubicado en Urioste y 25 de Mayo.
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César Otero, propietario de una carnicería y damnificado, en las primeras horas de ayer, por un robo en su local, ubicado en Urioste y 25 de Mayo.

Ayer a la mañana, al llegar a su carnicería ubicada en una de las esquinas de las avenidas 25 de Mayo y Urioste, César Benigno Otero descubrió que las cosas no habían quedado como las había dejado un día antes, cuando por la noche se fue y cerró el comercio como habitualmente lo hace todos los días.

Le faltaban unos trescientos kilos de carne. También, algo de dinero que -a modo de cambio- había quedado en la caja registradora y cinco de sus cuchillos. Uno de ellos, dotado de un inmenso valor afectivo porque -según contó en diálogo con este diario- “me lo había regalado mi padre hace cuatro años, que me acuerdo que él lo pagó como seis mil pesos y era muy bueno”.

El comerciante, de 32 años, no necesitó mirar mucho más para darse cuenta de que en su local se había registrado un robo, hecho ocurrido durante las primeras horas del día de ayer, en momentos que el negocio estaba cerrado.

Según señaló en la charla que mantuvo con EL TIEMPO, el episodio delictivo que lo tuvo como damnificado pudo haber ocurrido alrededor de las tres de ayer, “una hora en la que por acá no anda nadie”.

El accionar delictivo se vio favorecido por varias circunstancias: en la carnicería no hay alarma, algo que Otero contó que ahora piensa instalar; que las calles donde el local se encuentra están parcialmente cortadas al tránsito por la obra de pavimentación de la Avenida Urioste y -directamente relacionado con esa cuestión- el inmenso cartel colocado durante la gestión como gobernador de Daniel Scioli que anunciaba ese proyecto, todavía inconcluso y ya con el ex motonauta fuera del Ejecutivo provincial.

Otero contó que ese cartel sirvió para que desde la calle fuera imposible observar el lugar por el que los delincuentes ingresaron y después se fueron con la carne, los cuchillos y el dinero: una puerta de la carnicería que está sobre la Urioste. “Ese cartel, que ahora pedí que lo saquen, tapa mucho. Y encima, la calle está cortada por la obra”, indicó en ese sentido.

Esa puerta de chapa tiene también una puerta reja que estaba cerrada con candado. “Pero se nota que el candado no lo pudieron sacar, por lo que a la reja la descalzaron”, dijo el damnificado por este robo.

El hombre sospechaba que los autores de este ilícito utilizaron un automóvil para llegar hasta la carnicería, ya que había huellas de un rodado de esas características en cercanías a esa puerta por la que ingresaron.

“La sacamos barata me parece, porque a veces solemos tener más carne. Y no se llevaron balanzas y otras herramientas que son muy caras si hay que reponerlas”, sostuvo también Otero.

La carne, esos aproximadamente trescientos kilos, estaban en una heladera. El pasado jueves, por la mañana, la había comprado Otero. Y según estimó, el valor de la mercadería que le robaron oscila entre “los 20.000 y los 25.000 pesos”.

También formaron parte de lo robado unos 500 pesos en efectivo, “que era el cambio que había quedado en la caja registradora”, y los ya referidos cuchillos.

“Tenía una cuchilla marca ‘Wacker’, que era la que me había regalado mi papá. Esa cuchilla se la llevaron. Y también cuatro cuchillos más, que son de marca ‘Skituna’”, enumeró.

El hombre hace tres años y medio aproximadamente que tiene la carnicería en ese barrio, ubicado a pocas cuadras del Balneario y de la cancha de Chacarita Juniors.

“Es raro lo que pasó con este robo porque el barrio es muy tranquilo. Ha sido gente que estuvo observando todos los movimientos”, indicó con relación a quiénes podrían haber sido los autores de este ilícito en su carnicería, ocurrido durante las primeras horas del día de ayer y cuando el negocio estaba cerrado.

Con relación a la carne que se llevaron, dijo que entre esos 300 kilos sustraídos la gran mayoría eran cortes para milanesas, como “carnaza, nalga y cuadrada”. Y a eso se sumó que también le robaran varios kilos de hamburguesas y de milanesas ya preparadas.

En el interior del negocio Otero no constató que los delincuentes hayan provocado daños. “Sólo sacaron la carne que estaba en la heladera y después los cuchillos y ese cambio que había en la caja, pero adentro no rompieron nada”, contó.

“Dentro de todo la sacamos barata”, admitió también el comerciante, el mismo que -resignado- estaba ayer a la tarde reparando los daños provocados por los ladrones en las puertas que fueron forzadas, al tiempo que, afirmó, “ahora hay que seguir trabajando”.

“Esto que pasó es un perjuicio económico importante para mí, pero hay que seguir adelante poniendo el pecho y trabajando. Tengo una familia compuesta por mi señora y mis cuatro hijos y el único ingreso económico que tengo en mi casa es esta carnicería”.

Por el caso Otero radicó una denuncia en la sede del Destacamento Balneario que pertenece a la Policía bonaerense y ahora se está instruyendo un sumario penal caratulado como robo, con intervención de la UFI 1 con sede en los Tribunales de Azul.

Además, una vez que hizo la denuncia, efectivos de Policía Científica concurrieron ayer al local para realizar pericias. “Ellos hicieron un hisopado”, señaló el carnicero con relación a las actuaciones de los efectivos de seguridad, llevadas a cabo en busca de encontrar algún rastro que permita ahora identificar y dar con los autores de este ilícito.

El dato

Ya en el final de la charla que César Otero mantuvo ayer con este diario con relación al robo ocurrido en su negocio, el hombre quiso agradecer el apoyo brindado por los comerciantes Roberto y Eugenia. Ambos son los dueños de un minimercado ubicado exactamente al lado de su local. “Ellos me ayudaron para que yo pudiera hoy (por ayer) volver a trabajar y abrir la carnicería después del robo”, señaló con relación a un gesto que quiso que fuera destacado.

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