TORNEO APERTURA DE PRIMERA DIVISIÓN 

  San José hizo del segundo tiempo un triunfo 

Primero sufrió, fue superado y quedó abajo en el marcador por Vélez. Pero a poco de comenzado el complemento, solidificó su propuesta, devino en timonel del trámite y marcó tres goles en media hora.

Con la idea fija. Paulo Rodríguez se antepone a Mario Muñiz en la búsqueda de la pelota. Comenzó el Apertura 2018 de Primera División.
FOTOS NACHO CORREA


Por Silvio Randazzo, Redacción de EL TIEMPO
Un primer partido no viene a cristalizar nada, ni para bien ni para mal. Así que asignarle una relevancia especial a los noventa minutos iniciales del Apertura no viene al objetivo de la esta crónica. Dicho lo cual, lo que no debemos obviar es la particularidad que este debut poseía tanto para San José como para Vélez, dos de los once equipos que renovaron cuerpo técnico. Se trataba de la primera vez de Omar Aliz como DT cabecera de un proyecto, del regreso de Ivanoff (artífice de una de las mejores campañas velezanas en la historia), de la puesta a prueba –en el caso de Vélez– de un plantel renovado en un alto porcentaje (con una fuerte dosis athletista), de la vuelta al ruedo oficial de SJ luego de la notoria campaña plasmada en el Clausura 2017. Entonces, con estos pequeños matices –alguien aportará otros tantos– palpitando, este mano a mano en cancha de Alumni tenía sus cosas en juego.
Y San José, que terminó timoneando el juego, no la tuvo nada sencillo (y desde bien temprano) y recién en el ocaso del cotejo pudo expandir su alegría. En un contexto futbolístico que lo tenía como perjudicado, a los 5 minutos el marcador se le vino en contra. Por la misma vía que se convirtieron casi la totalidad de los goles, llegó el festejo velezano: tiro de esquina desde la izquierda, cerrado al primer palo, Andrés Delippo tuvo la reacción hacia la pelota que no tuvo la defensa fidelina y con un cabezazo bajo venció a Natiello.
Ese tramo primario del encuentro coincidía y mucho con todo lo que deseaba la visita. Vélez argumentaba cada vez mejor el 1 a 0, imponía su juego y se separaba de su oponente con algo más que el resultado. La V naturalizaba su control territorial, imponía el ataque ancho (con Navas por izquierda y Delippo por derecha) y presionaba en campo santo, recuperaba muy rápido el esférico y con lo que esa dinámica ofensiva también se veía beneficiada por el relativo poco terreno que debía atravesar hasta el arco rival.
Pese a la diferencia de métodos, el partido devino en un trámite muy parejo en el lapso de cierre de la etapa. La fluidez de Vélez se marchitó un poco, ya no hallaba con facilidad a Ledesma a las espaldas de Etcheverry y la profundidad se tornó muy esporádica. SJ ya no gastaba minutos alejado de Giggi, pero necesitaba de mayor administración centralizada, más conexiones internas con las cuales replicar movimientos a partir de los cuales la defensa de Vélez perdiese la tranquilidad que ostentaba. En el final del primer tiempo los dos compartían las falencias para poder prosperar colectivamente, para que la gravitación propia no dependiese demasiado del yerro ajeno. El conjunto velezano sostenía tibiamente la supremacía pero ya sin comodidad alguna, había quedado muy atado a lo que deparaban los tiros de esquina; mientras que el fidelino no hallaba a sus delanteros en los lugares más productivos, de a momentos los aislaba y rezagaba a sus espaldas el resto del equipo.
El segundo tiempo fue estirándose con una tesitura que lo afeaba: como referencia vale decir que en los primeros 10 minutos prácticamente no hubo acción y reacción entre los dos. Plagado de infracciones, sanciones, protestas y balones fuera del campo. La poca intensidad con la que se habían ido al descanso ahora mermaba todavía más, y aburrían mucho. En esa escenografía, sin embargo, ya asomaba una compostura de San José, al menos mayor solvencia y otra determinación en el campo (de movida, Aliz adelantó a su equipo y logró condicionar a su rival). Kevin Quintana se transformó en la figura del partido, lisa y llanamente, por la relevancia que sus intervenciones tuvieron en el marcador. Se sumó al partido a los 16 del segundo tiempo, el juego continuó un minuto y el juez pitó tiro libre en favor del blaugrana. Contra el costado izquierdo, en tres cuartos del ataque, Gorosito impactó un balón que recorrió unos cincuenta metros (lentamente, trazando una marcada parábola) y buscó la posición de Nahuel Giggi, el arquero de Vélez. Extrañamente (tal vez por el sol en contra), el 1 se quedó poco menos que petrificado y Quintana, quizá el jugador más bajito de todos, impactó de cabeza con facilidad y empató el partido. Los jugadores velezanos buscaban en los ojos de sus compañeros una explicación que nadie alcanzaba a brindar.
San José merecía lo que conseguía, lo que el tanteador mostraba no discutía demasiado con el cotejo, es más, era consecuencia uno del otro.
Quizá de cara al último cuarto de hora, a los dos el 1 a 1 le sabía a poco, aunque tampoco se trataba de un punto desdeñable dado el síntoma general del encuentro. Comenzamos a ver un partido que se agilizaba, que se rompía, que empezaba a no requerir de mucho filtro de volantes en zona media. Sucedía que la falta de precisión propendía a la disputa de un pseudo doble frontón entre medialunas  En ese epílogo, Vélez pudo recobrar algo de impronta inicial (no demasiada acentuada) y volvió a acechar a Natiello. La actitud de SJ, de retrasarse unos metros, benefició la disposición de Rodríguez y Quintana como delanteros de punta (hábiles, veloces, lanzados contra directamente contra los defensores velezanos).
Como si alguien hubiera reclamado la repetición del primer gol santo, vimos en el mismo arco (calle Diab) el mismo gol. Gorosito mandó el centro desde el mismo lugar, el envío tuvo las mismas características y cayó casi en el mismo lugar; Paulo Rodríguez (otro de los petisos) se elevó sin molestia alguna, cabeceó por sobre el estirón del arquero y definió la ventaja. Con las mismas facilidades y el mismo talento, a los 48 minutos Rodríguez dejó (por derecha) su marca parada con un enganche, desbordó por bajo y le permitió a Quintana poner el 3 a 1 con un esfuerzo notable ante la marca (e infracción) de un defensor.

San José revirtió el triunfo parcial de Vélez y dio forma a un gran resultado en el albor del torneo.


LA FIGURA

Kevin Quintana
Su ingreso al partido coincidió con la llegada de los goles, en buena medida porque fue el autor de dos. Quintana fue fundamental para revertir el marcador y dio una buena señal del valor futbolístico que puede tener cuando SJ juega con espacios y de contra.
San José 3
Vélez 1
San José

  1. Natiello
  2. Sarasola
  3. Moyano
  4. Arbio
  5. Etcheverry
  6. Gorosito
  7. Rodríguez
  8. Campos
  9. Sotes
  10. Idiáquez
  11. Albano

DT: O. Aliz
 
Vélez
 

  1. Giggi
  2. Brienzo
  3. Chacón
  4. Muñiz
  5. Olivera
  6. Selaya
  7. Marateo
  8. Delippo
  9. Buceta
  10. Ledesma
  11. Navas

DT: C. Ivanoff
 
Cancha: Emilio S. Puente
Árbitro: E. Giobbi
Asistentes: L. Correa y A. González
Suplentes de San José: P. Ledesma, M. Sañico, K. Quintana, F. Moyano, N. Pourtalé.
Suplentes de Vélez: F. Latanzi, M. Gérez, J. Martínez, A. Rivarola, A. Calderón.
Goles: PT: 5’ Andrés Delippo (V). ST: 18’ y 48’ Kevin Quintana (SJ), 41’ Paulo Rodríguez.
Cambios en San José: ST: 16’ K. Quintana por E. Etcheverry, 26’ F. Moyano por B. Albano, 29’ N. Pourtalé por F. Arbio.
Cambios en Vélez: ST: 7’: J. Martínez por M. Muñiz, 44’ A. Rivarola por C. Navas.
 
 
 

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