RINCONCITO DEL CARMEN

Se avecinan días clave para definir la continuidad de una institución que está cerca de cumplir 25 años

 

En La Plata quedará definida la suerte de la entidad que funciona en dependencias lindantes con la Parroquia Del Carmen, en Falucho al 800. Mary Turón, la siempre abnegada cara visible del espacio, resaltó que de la aprobación de los cupos para darle cobertura a los chicos que concurren al lugar dependerá el futuro del Rinconcito. 

El funcionamiento del Rinconcito del Carmen transita por semanas decisivas. Sus responsables están a la espera de poder recibir las becas que le podría otorgar la Provincia. ARCHIVO/EL TIEMPO/NACHO CORREA Mary Turón, compromiso y pasión por la institución que está a punto de cumplir un cuarto de siglo en la ciudad.
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El funcionamiento del Rinconcito del Carmen transita por semanas decisivas. Sus responsables están a la espera de poder recibir las becas que le podría otorgar la Provincia. ARCHIVO/EL TIEMPO/NACHO CORREA

Escribe: Augusto Meyer De la redacción de El Tiempo

Las próximas semanas serán decisivas para el Rinconcito Del Carmen, una entidad necesaria y respetada de la ciudad que está a sólo cuatro meses de cumplir un cuarto de siglo de existencia. Con el ingreso en la comisión directiva de nuevos integrantes y la dedicación constante de la abnegada Mary Turón, cara visible de la institución que da contención y alimento a chicos cuyas madres trabajan, se retomó la actualización administrativa que la Provincia requiere para el otorgamiento de becas. Una ayuda que, para el Rinconcito será, en caso de aprobarse, la tranquilidad de alcanzar una subsistencia. De no otorgar el Gobierno esas becas, la entidad no tendría otro camino que el cierre por falta de ingresos para su manutención.

Durante la segunda parte del año pasado, el Rinconcito se fue desmembrando en forma paulatina. Las maestras y auxiliares que se abocaban a la atención de los nenes que concurren al lugar no tuvieron otra salida que dejar la institución por el no pago de sueldos y salir en la búsqueda de nuevos horizontes. Hacia noviembre de 2015, la cocinera del espacio, con todo el dolor a cuestas se alejó del lugar. Turón se hizo cargo absolutamente de todo y, transcurridos algunos meses donde la mujer terminó extenuada, alertó sobre el inminente cierre del espacio. Esto sucedió a fines de abril pasado y fue recién con el ingreso de nuevos integrantes a la comisión directiva, que Mary recobró energías y pudo seguir piloteando la entidad. Sin embargo, no se pudo retomar aún la atención de los chicos que Turón pretende. Esto se debe a que un grupo de mamás solidarias se hacen cargo de lunes a viernes de cuidar a los nenes y colaborar con ella en el funcionamiento del Rinconcito. Con los trámites que se llevan a cabo en la capital de la provincia, se pretende volver a contar con las becas que permitan a la entidad contratar el personal especializado y en la cantidad que la situación amerita.

En una entrevista con este diario, Mary Turón se refirió al presente del Rinconcito, sin dejar de mencionar el pasado reciente. Un pasado que condiciona el futuro de esta institución que tanto hace para que las mamás que no tienen con quién dejar a sus hijos, puedan ir a trabajar con la tranquilidad de que sus descendientes quedan en buenas manos. Como desde hace casi 25 años, desde aquel 7 de octubre de 1991.

Haciendo patria con el locro

El pasado lunes 20 de junio, integrantes de la comisión directiva del Rinconcito elaboraron locro para vender y con ello recaudar fondos para la institución. La actividad, según aseguró Turón, “fue todo un éxito gracias a Dios”. “Colaboró muchísimo la gente, tanto donando elementos para elaborar el plato como después, para venir a comprar. Tuvimos un resultado extraordinario. Nunca habíamos hecho algo así. Hace muchos años hacíamos sorrentinos caseros, pero luego eso se dejó porque la gente que lo elaboraba no podía venir. Hemos acordado hacer para el 10 de julio, al otro día del festejo patrio, mondongo a la española”, agregó.

Rinconcito no es el único espacio que brinda contención a niños para que mamás o papás que no cuentan con recursos para llevarlos a una institución privada puedan ir a trabajar, accediendo así a un derecho consagrado en la Constitución Nacional y a la oportunidad de cubrir las necesidades mínimas que cualquier familia tiene. El Centro de Desarrollo Infantil San José, Casa del Niño y dos guarderías municipales se abocan a una tarea similar.

“Hemos llegado a tener 80 chicos acá. A las 8 de la mañana hay cuatro o cinco mamás esperándome para dejar al nene y salir para su trabajo. Mucha mamá sola, muchas chicas muy jóvenes y papás solos también hay. Como docente jubilada que soy, esto para mí es mi vida y eso que hace muchísimo tiempo que dejé de cobrar un sueldo. He puesto dinero de mi bolsillo para pagar la luz. Decí que los chicos del camión nos tocaban timbre, las chicas me llamaban y salía corriendo a buscar el dinero para poder pagar y evitar el corte, algo que para nosotros sería tremendo”, indicó.

Bendita burocracia

Rinconcito es una institución que, por su matriz, no puede tomarse descanso. Mientras se llevan adelante distintos trámites en La Plata, Mary y sus mamás solidarias no pueden dejar de atender a los chicos que concurren de lunes a viernes al espacio. “Hemos empezado con nuevos ‘bríos’ como para que esto no se cierre”, dijo Turón en referencia a la flamante comisión directiva, poco antes de partir hacia la Plaza Italia, el pasado viernes, donde se realizó la fogata en el marco de la festividad de San Juan que organizó la comisión vecinal del barrio Del Carmen.

En ese marco contó que en el último viaje que realizaron a la capital provincial, una licenciada que los atendió, de apellido Corbalán, les confió que “después del 30 de junio puede haber muchas posibilidades de que algunos de los cupos de UDI que se cierran y que teníamos hasta diciembre de 2014, puedan ser para nosotros”. Esos cupos serían, sin lugar a dudas, la solución que tanto necesita Rinconcito. Se trata de becas para 60 chicos (menores de 1 a 5 años y de 6 años a la adolescencia), con montos diferenciados por edad que les permitiría volver a contratar a personal especializado.

“Lo que necesitamos es a gente capacitada para que atienda a los chicos. Ahora lo están haciendo solidariamente –y les agradecemos muchísimo- las mamás, pero no es lo ideal ni lo correcto. No puede estar un chico de 6 años con uno de 11. Antes estaban separados y no había conflictos”, sostuvo Turón, que confidenció que el único ingreso monetario que tiene la institución es el cobro de la cuota de socios (algo más de 400 personas) con un monto mínimo de 20 pesos. Con lo que se recauda pagan los gastos fijos y alguna que otra necesidad puntual en lo que tiene que ver con la elaboración de la comida. Eso sí; fruto de la buena administración económica, tienen reservada una suma para entregarle un incentivo a las mamás que colaboran con la atención de los nenes.

“Estamos luchando por esos cupos para que nos perduren en el tiempo. En el año 1993, por intermedio de Ana Mon, conseguimos los CAI (Centro de Atención Infantil) y en 2009, con Daniel Arroyo como responsable de Desarrollo Social de la provincia, tuvimos los UDI (Unión de Desarrollo Infantil, con un monto que nos permitía tener tres maestras a la mañana y otras tres en turno tarde; a los chicos separados por grupo, intereses, año y escolaridad; y en sala de 1 a 5 años, un auxiliar por turno. Al no venir más los cupos, la gente que trabajaba con nosotros tuvo que buscar otros lugares. Hasta septiembre aguantaron las maestras, que tienen sus hijos y necesidades. Lo último que cobraron fue en mayo. Se quedaron aguantando hasta septiembre y en noviembre se fue la que cocinaba”, se lamentó Turón.

“A los chicos nunca se les dejó de dar la atención que merecen”

La burocracia y algún otro motivo difícil de comprender, hicieron que el Rinconcito del Carmen entrara en crisis y, con ello, se agigantaron las posibilidades de un cierre latente que aún no pudo ser desterrado.

“En marzo de 2015 viajamos a La Plata y nos dijeron que habíamos sido dados de baja porque debíamos papeles. La cuestión es que, si no hay ingresos por becas, no se pueden tener los papeles al día. O priorizás los chicos o atendés la papelería. Para nosotros fue más importante atender a los chicos. Sabemos que debíamos papeles pero hubo pasos a seguir que no nos llamaron para hacerlos. Lamentablemente ‘perdimos’, pero a los chicos nunca se les dejó de dar la atención que merecen”, explicó Turón.

Se le preguntó si había sido de utilidad aquella advertencia pública suya en la que habló sobre el inminente cierre del Rinconcito. “Sirvió para que se movilizara la ciudad, para que se conformara la nueva comisión directiva pero, si no logramos estos cupos, lamentablemente no vamos a poder seguir. Es la única salida; tenemos que contar con gente especializada (docentes o estudiantes que estén en los últimos años de una carrera docente) para atender a los chicos. No hay otra manera”, advirtió.

Donaciones vitales

Mary Turón destacó que el grueso de los alimentos que se les brinda a los nenes que concurren al Rinconcito, surge de las donaciones de mercadería o de dinero que reciben mensualmente. Detalló que entre los donantes está el personal del Juzgado Federal, “que desde hace muchos años junta dinero para la compra de alimentos”; la familia Bianchini, “que todos los meses viene con muchísimos alimentos”; y desde hace siete u ocho meses la Sociedad Rural, que les otorga un vale para comprar en un supermercado mayorista.

“Cuando se habló del cierre la única que tuvo que tomar la determinación fui yo porque estaba sola. A las 8 de la mañana entraba, recibía a los chicos, les hacía el desayuno y se los servía; los cuidaba, atendía a gente que venía, preparaba la comida y volvía a cuidar a los chicos. Eran las 3 de la tarde; yo terminaba loca y los chicos estaban mal atendidos. Acá la prioridad son los chicos. Si los vamos a tener, hay que tenerlos como se lo merecen. Ver cómo se había desvirtuado todo esto a mí me dolía muchísimo”, manifestó, para describir uno de los momentos más difíciles que vivió en ese contexto de posible cierre. “¿Sabés lo que fue cuando dije que iba a cerrar, que vinieran las mamás y me dijeran que iban a tener que dejar de trabajar y se me ponían a llorar…? Han llegado dos o tres mamás nuevas que han conseguido trabajo en blanco y ¿cómo les vas a decir que no les recibís más a su hijo?”, acotó.

En materia de agradecimientos, Turón rescató la actitud de concejales y del Intendente Municipal actual, que se ofrecieron para ayudar. Además en el caso de la comuna, valoró que pusieron a disposición de la entidad un vehículo que las llevó a La Plata y las trajo de regreso a fin de que pudieran avanzar con la entrega de la documentación solicitada.

“Se han portado muy bien; es difícil llegar a alguien muy de arriba. Si eso hubiera sido factible, tal vez se podría haber evitado que se dejaran de mandar los cupos, pero no nos dieron opción. Son empleados los que nos atendieron a nosotros”, enfatizó y agregó a ese listado a Mario Menchaca, de Tapalqué, y al dirigente azuleño Luis Armando Miralles.

Consultada de si es posible gestionar que la Provincia se haga cargo del pago de los salarios del personal que a futuro se desempeñe en el Rinconcito, Turón resaltó que el impedimento viene de la mano de que son una ONG. Nada que los funcionarios y dirigentes políticos de turno no puedan modificar.

 

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