ESTABLECIDO POR RESOLUCIÓN DE LA ASAMBLEA GENERAL DE NACIONES UNIDAS

Se conmemora hoy el Día mundial del Medio Ambiente

El aire, el agua y la tierra siguen dando muestras claras de los efectos de la contaminación.
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El aire, el agua y la tierra siguen dando muestras claras de los efectos de la contaminación.

Por Agustín Mario Giaimo – Especial para El Tiempo

El 5 de junio de cada año fue establecido como Día Mundial del Ambiente por la Asamblea General de Naciones Unidas, en su Resolución (XXVII) del 15 de diciembre de 1972 con la que se dio inicio a la Conferencia de Estocolmo (Suecia), cuyo tema central fue el Ambiente. Si bien algunos grupos de humanos en este día se manifiestan con eventos y/o actividades, otros las incorporan durante todo el año con acciones como las ONGs, gobiernos que relacionan el manejo ambiental con la planificación económica, estudiantes y docentes, medios de difusión, empresarios, más quienes en forma particular en distintas partes del mundo se interiorizan y hacen lo posible por buscar una posibilidad de desarrollo equilibrado. El aire, el agua y la tierra siguen dando muestras claras de los efectos de la contaminación y la explotación excesiva por demandas humanas que generadora de sus propios males tampoco escapa de los efectos directos o indirectos de la contaminación producto de la irracionalidad con que le extraen recursos a la tierra y las malas disposiciones  finales de residuos de todo tipo.

Desde hace tiempo, más aún ahora con las TICs nos llega información de todo el mundo por problemáticas ambientales y asoman claramente los efectos de los daños ya causados por ignorancia y/o errores, más la inoperancia de muchos respecto a permitir explotaciones de recursos y mala disposición de residuos más lo que se pierde por no recuperarse en el sistema de reciclado o alternativas viables al material descartado, teniendo que recurrir más de lo necesario a la tierra (por no recuperar) para obtener más materia prima para las exigencias humanas desmedidas en especial de los más opulentos económicamente que a su vez son los que más demandan a la naturaleza y más  residuos generan; aunque los efectos negativos nos alcanzan a todos, dejando claro que la hermandad humana tiene hasta hoy en gran parte intereses de “unidad y amistad” por causas que no son precisamente el medio ambiente.

Es de considerar que todo daño ambiental sobre un sistema, aparte de tener responsables por acción u omisión, tiene costos directos para las reparaciones que en el mejor de los casos se puedan llevar a cabo, algunos de ellos ya   fuera de la escala humana para intentar una solución, tal como lo demuestran aquellos espacios donde por décadas de dispusieron residuos en forma descontrolada por mala disposición final y/o fallas en los sistemas de mantenimiento y control con serios o ningún efecto sobre lo que ocurre por descomposición y escurrimiento en acuíferos por los residuos enterrados y en otros casos siendo directamente los espacios acuíferos los depositarios de lo que debió tener otro destino. Millones de pilas o baterías que por consumo ingresan a países de todo el mundo siendo unos pocos de ellos los que se benefician con fuentes de trabajo para fabricarlas y nos quedamos nosotros  con los residuos en nuestros espacio de vida diaria, encontrándonos en una caravana de discursos poco creíbles que podrán tapar virtualmente la problemática ambiental sin efecto real con lo que realmente nos pasa. Siguen  a los anteriores dentro de una larga lista los plásticos, productos industriales o desechos de ellos, productos fitosanitarios, materiales de electrónica, patogénicos, pañales, emisiones gaseosas descontroladas, vertidos químicos clandestinos, pruebas de armamentos, más deforestación y uso de sustancias alimenticias para fabricar combustibles cuando muchos mueren a diario por afecciones directamente relacionadas con el hambre y la pobreza.

Siempre existe “un ida y vuelta” entre salud y ambiente que se da en forma dinámica y compleja dejando a su paso casos de afecciones indeseadas, más aun considerando que todo tratamiento de residuos en tiempo y forma dentro de un contexto legal y operativo genera un costo, las omisiones, descuidos e inacciones apuntalan las problemáticas que nos afectan a todos en forma directa o indirecta.

Al conocido designio de las 3 R (recuperar-reutilizar-reciclar) practicado por muchas comunidades desde muchos años atrás hoy se suma la cuarta R que es Rechazar, entendiendo como tal no realizar consumos que no se justifiquen en la escala humana respecto del medio ambiente.

Los recursos de la vida silvestre se ven acorralados por las acciones humanas quedando reducidos a áreas naturales protegidas (primero se los extermina o reduce y después aparecemos como salvadores encajonándolos en zoológicos o reservas) como última frontera de seguir contando con algunas especies de flora y fauna autóctonas, siendo mera muestra representativa de los ambientes naturales que una vez dispusimos. Cosa compleja el ser humano cuando habla de cuidar el medio, haciendo reservas para flora y fauna como receta salvadora ya impuesta a los humanos autóctonos hace cientos de años atrás y  hoy en el mejor de los casos en reductos que nunca debieron existir; pero casi todos minimizamos esos actos ante unos pocos que receptores de escasas respuestas difusas reclaman por sus derechos.

Si seguimos pensando en un mundo mejor y posible de armonía con el medio primero nos tenemos que sincerar de donde estamos parados frenando las ilusorias marcadas rivalidades y supremacías que generamos a diario los seres humanos por problemas de uso de los espacios de poder, de descontrolado uso de los recursos aun disponibles y mal empleados, la falta o mal tratamiento de residuos, la opresión sobre los que creemos poder avasallar por el motivo que fuere, económicos, políticos, desarrollistas, de descontrol racional, sin considerar que podemos hacer entre todos un mundo mejor en equilibrio con la naturaleza y con nosotros mismos como raza “inteligente”; poco nos agradecerán las futuras generaciones de lo que les toque como espacio armónico y equilibrado de vida diaria por nuestras disparidades, egoísmo, ambiciones económicas desmedidas, inacciones e ineficacias del presente.

Estamos fabricando un futuro incierto por dejar que unos pocos hagan algo y otros nos condicionen por intereses nefastos o simplemente por incompetencia. Un mundo mejor es tarea de todos…por ahora seguimos acorralándonos nosotros mismos como si el tema del medio ambiente y la raza humana fuese solo para un discurso.

Hoy el hombre no solo debe considerar la tierra como un espacio inseguro o solo tener temores por fenómenos naturales, sino que a diario los tiene del hombre mismo y si seguimos con las actuales prácticas y con proximidad a ser 7.000 millones de habitantes en unos años más, esto nos pone cada vez más cerca de lo que muchos que vemos lo que se viene no queremos que nos pase…empezar de nuevo con unos pocos.

“Se llama medio ambiente, porque el otro medio somos nosotros”: ( frase escrita en un paredón de la localidad de Chillar por jóvenes a principio de la década anterior). Tampoco escuchamos a nuestros jóvenes que por instinto y/o razonamiento nos están diciendo y pidiendo algo por su futuro y lo que de ellos provenga. Un mundo mejor es tarea de todos.

 

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