NUEVO ESPACIO DE EL TIEMPO

Se dice…

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…que existe preocupación entre las autoridades educativas de algunos colegios secundarios públicos de la ciudad por un “juego” que se puso de moda entre los estudiantes. La cuestión pasa por golpes que un chico o chica recibe voluntariamente de sus compañeros/as dentro del establecimiento, en horario de recreo. La “moda” se extendido a más de una escuela pública, tanto en varones como mujeres. Enterados de lo que pasa, los directivos de estos colegios han puesto el acento en dialogar con los estudiantes. Eventualmente se convoca a los padres de los chicos a fin de hacer un abordaje integral del caso.

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…que una niña estuvo a punto de ser atropellada por un auto en pleno centro de la ciudad, cuando sola cruzaba la calle llorando. Ocurrió días atrás y, gracias a los reflejos del conductor, no hubo que lamentar consecuencias. Concurrentes a una confitería cercana vieron lo que sucedía y saltaron de sus sillas para ir a tomar en brazos a la menor. Para quienes vivieron la situación lo peor del caso vino cuando, recién 30 minutos después, aparecieron –“muy sueltos de cuerpo”, contó a este diario uno de los indignados presentes- los padres reclamando por la criatura que, a esa altura, estaba al cuidado de personal de la Policía Federal y provincial en el sector de la calesita de la Plazoleta Alsina. El padre le dijo a los policías que no aceptaba reproche alguno porque él era muy cuidadoso de su hija. Tras ser identificada, la pareja se retiró del lugar junto con la niña.

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…que no cesa el enojos de los usuarios de los cajeros automáticos, en especial por los cuatro del Banco Provincia de calle San Martín. En los primeros meses del año, cuando era notoria la falta de billetes en este equipamiento se creyó que, al compás de los reclamos que se hacen en horario de atención al público en la sede del BaPro, la situación tendería a normalizarse. Muchos transpiraron al rayo del sol esperando para retirar efectivo. Llegó el otoño y la situación, lejos de cambiar, empeoró. Tempranamente los viernes por la tarde los cajeros quedan vacíos. Ni qué decir del fastidio de los usuarios si hay por delante un fin de semana largo y por el hecho de tener que recurrir a un cajero que no es parte de la misma red y, por ende, les cobra un adicional por la extracción con entrega del comprobante. Cuando se hace oír la queja, los empleados de la entidad crediticia alegan que la recarga de los cajeros no es responsabilidad de banco sino de una empresa privada. El cuento del gran bonete…

 

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