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Se mostraron las mejoras en el Cantoncillo Santa Margarita

Se dieron a conocer las obras realizadas en el Cantoncillo Santa Margarita a cargo de un grupo de vecinos de nuestra ciudad. Se dieron a conocer las obras realizadas en el Cantoncillo Santa Margarita a cargo de un grupo de vecinos de nuestra ciudad. Enrique Rodríguez recibe de parte de parte de jefes de la Unidad 7 un atril realizado por internos. Integrantes del Instituto de Danzas Terpsícore realizaron danzas españolas para celebrar el Día del Idioma.
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Se dieron a conocer las obras realizadas en el Cantoncillo Santa Margarita a cargo de un grupo de vecinos de nuestra ciudad.

Un grupo de vecinos hace algunos meses tomó la iniciativa de poner en valor este espacio de nuestra ciudad. Se restauraron los canteros, se pintó en su totalidad y se realizaron trabajos de mantenimiento. En la oportunidad se detallaron las obras realizadas, hubo danza y lectura de poemas.

Uno de los espacios más significativos de la ciudad de Azul desde hace algunos años se encontraba totalmente abandonado: el Cantoncillo Santa Margarita. Las paredes estaban escritas, la fuente no vertía agua y los canteros habían perdido las rojas flores ganando espacio grandes pastizales.

Por eso, un grupo de vecinos de nuestra ciudad formaron una comisión de amigos con el fin de restaurar este espacio de nuestra ciudad y ponerlo nuevamente en valor.

No sólo por una cuestión estética, sino también por recuperar parte de la historia de Azul, de un paseo (El Bolívar) que es parte de la identidad y por sobre todo para tener un espacio que sirva como plataforma para actividades culturales.

De este modo, y en el marco de las celebraciones por el Día del Idioma, se llevó a cabo la inauguración de las obras que se hicieron con el fin de ponerlo en valor nuevamente.

En este marco, con un acto que incluyó discursos, bailes y la recitación de poemas de Miguel de Cervantes Saavedra. Por eso en un principio se contó el origen de este espacio recordando que fue donado a la ciudad de Azul por Bartolomé J. Ronco para crear un espacio en memoria de su hija fallecida a los 15 años y que fuera inaugurado el 26 de marzo de 1944.

Hay numerosos detalles en este cantón que le dan una gran importancia simbólica y tienen que ver con que todos los componentes que tiene son parte de construcciones antiguas de nuestra ciudad; incluso algunas piezas son antes de la fundación de Azul.

En este marco, los internos de la Unidad 7 realizaron un atril de madera en agradecimiento a la colaboración de la Biblioteca Ronco por la donación de libros, que formará parte del patrimonio de la Biblioteca.

En este compromiso comunitario los alumnos de la Escuela N° 28 serán los cuidadores oficiales de los malbones rojos que son parte del paisaje de este cantoncillo. En la oportunidad, un grupo de niños plantó simbólicamente algunos ejemplares que se sumaron a la gran cantidad que adornan los canteros.

También, Daniel Pagliaro leyó con una impecable interpretación distintos pasajes del Quijote. En tanto las alumnas del taller de danza Terpsícore realizaron danzas que fueron apreciados por la gran cantidad de público presente.

 

Compromiso y rápidos resultados

El primero en hacer uso de la palabra fue uno de los impulsores de este reacondicionamiento, arquitecto Carlos Fortunato quien expresó en un principio que la génesis de este proyecto “surge en febrero cuando se hizo un homenaje a Spinetta nos dimos cuenta que el Cantoncillo estaba en un grado de deterioro bastante notable”.

Entonces a partir de eso, “con un grupo de vecinos e instituciones nos propusimos para reflotar este cantoncillo. Empezamos a reunirnos todos los lunes por la tarde para ver qué tareas había que hacer en el cantón e inmediatamente nos pusimos a trabajar”.

Toda esta parte de acondicionamiento llevó un tiempo y “paralelo a esto fuimos trabajando con algunas instituciones que aportaron algún dinero para poder llevar a cabo los trabajos. Además contamos con la colaboración de distintas áreas de la Municipalidad”.

Esta síntesis sirve para dar cuenta el trabajo que lleva poder “levantar un espacio semi abandonado que surge de los vecinos. Entonces es aún más valioso porque tomar conciencia de salvar nuestros espacios habla del compromiso”.

Este fue nada menos que un puntapié inicial “porque seguiremos reacondicionando distintos detalles de este cantoncillo como por ejemplo la ventana que está al filo de su vida útil, con la colaboración de distintas instituciones se reemplazará y la actual pasará a exhibirse al Museo Squirru”.

Por último, Fortunato destacó la ayuda de todos los que hicieron posible esta recuperación tanto desde quienes pusieron su fuerza de trabajo y quienes donaron dinero.

 

“Este es el Azul que todos queremos”

En este mismo marco, el intendente municipal Hernán Bertellys dijo en un principio que “este acontecimiento es muy grato porque estamos en una fecha muy especial y es darse cuenta que se ha recuperado un espacio muy importante para todos los azuleños”.

Esta actividad enmarcada en los 400 años del fallecimiento de Cervantes “tiene un valor más que especial. Estamos en el noveno año de la Ciudad Cervantina con vistas a un gran encuentro de cultura”.

En este caso en particular “es de destacar la actitud. Este es el Azul que todos queremos, esta iniciativa de un grupo de vecinos y la sumatoria de voluntades que logra el efecto que nos va a ser salir adelante, es un ejemplo a seguir”.

Además, también manifestó “hay mucha gente con el compromiso que con poco hacen muchas cosas importantes para demostrar que Azul puede levantarse y ponerse en valor nuevamente”.

Por último destacó que “lo importante es trabajar sin jerarquías, con humildad, amor, paz y con la coordinación para que las cosas salgan bien”.

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