MAÑANA A LAS 9.30

Se pondrá en marcha el programa “Raíces y retoños, grandes y chicos cuidando la tierra”

La licenciada en Terapia Ocupacional María de la Paz Resoagli, y el agrónomo general, Rodolfo Walter Rocca, hablaron con este diario y brindaron precisiones sobre el programa “Raíces y Retoños, grandes y chicos cuidando la tierra”, que se pondrá en marcha este lunes a las 9.30 en el Centro de Jubilados de calle General Paz 679.
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La licenciada en Terapia Ocupacional María de la Paz Resoagli, y el agrónomo general, Rodolfo Walter Rocca, hablaron con este diario y brindaron precisiones sobre el programa “Raíces y Retoños, grandes y chicos cuidando la tierra”, que se pondrá en marcha este lunes a las 9.30 en el Centro de Jubilados de calle General Paz 679.

El acto se desarrollará en el Centro de Jubilados de la calle General Paz 679. Se trata de una iniciativa de PAMI, articulada con el INTA y con la participación de distintas instituciones educativas y comunitarias, que apunta a promover y fortalecer la participación de los adultos mayores en actividades ligadas al cuidado de la tierra y, a su vez, incentivar la transmisión de sus saberes hacia los niños y jóvenes de cada comunidad. La licenciada en Terapia Ocupacional María de la Paz Resoagli, y el agrónomo general, Rodolfo Walter Rocca, referentes del proyecto en Azul,  brindaron precisiones sobre el mismo.

 

“Venimos a invitar a la comunidad a asistir al relanzamiento del Programa ‘Raíces y Retoños, grandes y chicos cuidando la tierra’ que es una iniciativa nacional de PAMI articulada con INTA, que tendrá lugar el lunes 4 de abril a las 9.30, en la sede del Centro Recreativo de Jubilados de la calle General Paz 679”, dijeron la licenciada en Terapia Ocupacional y coordinadora del programa, María de la Paz Resoagli, y el agrónomo general Rodolfo Walter Rocca, técnico promotor del Programa Pro Huerta de la Agencia de Extensión Rural (AER – Azul) del INTA Cuenca del Salado, quienes en diálogo con EL TIEMPO se refirieron a esta iniciativa que, el próximo lunes, comenzará su cuarto ciclo consecutivo.

Con relación al desarrollo del programa, recordaron que “venimos trabajando hace tres años aquí en Azul, en distintas instituciones educativas y sociales de la comunidad” y comentaron que “el año pasado la mayoría de los encuentros de ‘Raíces y Retoños’ en Azul se llevaron a cabo en el Centro de Jubilados de Villa Piazza, en calle Industria N° 741”, pero “en esta oportunidad las reuniones tendrán lugar en el Centro de Jubilados de la calle General Paz, donde también hemos estado el año pasado, al igual que en otras instituciones que nos cedieron su espacio físico”, comentaron.

Una fecunda actividad comunitaria  

En otro tramo de la charla con este diario, Resoagli y Rocca, contaron que “hasta el momento contamos con doce voluntarios de PAMI y algunos adultos mayores y docentes jubilados que se sumaron para colaborar con nosotros y se desempeñan en las instituciones desarrollando el trabajo de campo”.

En ese mismo contexto contaron que “INTA colabora brindando charlas y capacitaciones abiertas a la comunidad y que congregan -generalmente- una media de entre 50 y 60 personas” y agregaron que dichas capacitaciones comenzaron hace unos tres años y tienen por objetivo “establecer el criterio de trabajo con los voluntarios, en todo lo que significa huerta agroecológica, el manejo de los frutales  y en todo lo que se practica en las escuelas donde hacemos huertas”.

El programa “Raíces y retoños” se extiende desde marzo “cuando nos ponemos en contacto con las instituciones y finaliza junto con el ciclo lectivo”, explicaron los referentes del proyecto en nuestra ciudad.

Con relación a los lugares donde se lleva adelante el proyecto, contaron que se desarrolla “en las mismas instituciones que participan del programa, o sea escuelas, hogares, jardines de infantes y esperamos llegar a comedores comunitarios”.

En  lo que hace a las instituciones donde llegaron con el “Raíces”, recordaron que “a lo largo de estos años hemos estado en los Jardines 901, 902, 906, 909, 912, 918 y en las Escuelas 18, 21, las Rurales 7 y 27; las Escuelas Especiales 502 y 505, el Hogar Marengo y el Comedor Puertas Abiertas, en los terrenos de las mismas entidades”.

“En los jardines los chicos realizaron trabajos en plantines y en macetas y luego se los llevaron a la casa con la idea de que trasladen la inquietud a la familia”, afirmaron.

“En la Escuela Especial 502 pudimos cerrar el invernáculo el año pasado”, completaron a modo de ejemplo de la actividad comunitaria que llevan adelante.

 

“Es muy interesante observar cómo los reciben los chicos a los mayores” 

Consultados sobre la frecuencia con que se realizan los encuentros del programa en los distintos establecimientos, dijeron que “los voluntarios van a los distintos lugares una vez por semana, pero si es necesario mayor trabajo los voluntarios van las veces que sean requeridos”.

“Las actividades se realizan en conjunto y tienen por fin promover el reconocimiento a la función social de los adultos mayores, transmitiendo sabiduría y experiencia, por eso ponemos el acento en este intercambio generacional entre los adultos y los chicos” y “es muy interesante observar cómo los reciben los chicos a los mayores y cómo se sienten las personas valoradas en su conocimiento y lo feliz que las pone el hecho de poder trasladar sus conocimientos adquiridos durante una vida a los más pequeños. Ese momento es único para los adultos quienes cumplen una enorme función social”.

En el mismo sentido, quienes tienen a su cargo el desarrollo del programa en nuestra ciudad valoraron la inestimable colaboración de estos voluntarios, ya que “sin ellos -los adultos mayores- no podríamos  satisfacer las demandas de todas las instituciones es una ayuda enorme la que brindan”.

“Convocamos a quienes deseen sumarse a esta iniciativa”  

Con respecto a si es suficiente la cantidad de voluntarios con relación a las necesidades de las instituciones azuleñas, consideraron que “nosotros estamos dispuestos a acudir en apoyo de todas aquellas instituciones que tengan un proyecto de huerta, aunque el límite es la cantidad de voluntarios con que contamos, por lo que convocamos a quienes deseen sumarse a esta iniciativa, sean afiliados de PAMI o no”, apuntaron y dijeron, a modo de ejemplo, que “hay docentes jubilados que se han incorporado al programa” y remarcaron que “solamente se necesitan ganas de trabajar con los chicos, en esta propuesta que es tan abarcativa” y destacaron la posibilidad de articular a través de Pro Huerta con la realización de viajes a distintas ciudades para intercambiar experiencias con otros grupos afines.

En la parte final de la charla hicieron hincapié en la invitación para el 4 de abril a las 9.30 a concurrir al Centro de Jubilados de calle General Paz 679, “en especial a aquellos que quieran sumarse a la iniciativa y colaborar con el programa como voluntarios”.

GENERALIDADES DEL PROYECTO    

  

El programa “Raíces y retoños” es impulsado por PAMI y articulado con INTA. Del mismo participan distintas instituciones y tiene por objetivo promover y fortalecer la participación de los adultos mayores en actividades ligadas al cuidado de la tierra y, a su vez, incentivar la transmisión de sus saberes hacia los niños y jóvenes de cada comunidad.
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El programa “Raíces y retoños” es impulsado por PAMI y articulado con INTA. Del mismo participan distintas instituciones y tiene por objetivo promover y fortalecer la participación de los adultos mayores en actividades ligadas al cuidado de la tierra y, a su vez, incentivar la transmisión de sus saberes hacia los niños y jóvenes de cada comunidad.

“Raíces y retoños” es impulsado por PAMI, cuenta con la articulación del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria y la participación de distintas instituciones educativas, con el fin de promover y fortalecer la participación de los adultos mayores en actividades ligadas al cuidado de la tierra y, a su vez, incentivar la transmisión de sus saberes hacia los niños y jóvenes de cada comunidad.

Así es que PAMI, en colaboración con el INTA, lleva adelante diversas actividades, tanto frutihortícolas como del cuidado y la preservación de la naturaleza, en el marco del mencionado programa, creando conciencia acerca de la importancia de mejorar la producción de los huertos, granjas y otros alimentos saludables para alcanzar una mejor nutrición.

A su vez, mediante el desarrollo del programa, se incentiva el reconocimiento de la función social de las personas adultas mayores como portadores de saberes y experiencias fomentando así la generatividad y estrechar vínculos personales e institucionales que favorezcan la integración social.

Mediante acciones directas se busca incrementar la participación e interés de la población poniendo en juego sus habilidades y sus fortalezas a partir de actividades de intercambio entre los adultos mayores y los niños, a fin de favorecer los vínculos intergeneracionales.

“Raíces y retoños” se desarrolla en torno a dos ejes, por un lado, construir soberanía alimentaria. Para ello INTA realizará capacitaciones a través del Programa ProHuerta donde se brindarán diferentes herramientas para la creación de Huertas. El objetivo es crear conciencia acerca de la importancia de mejorar la producción de los huertos para alcanzar una mejor nutrición y favorecer la economía familiar.

En tanto, el segundo eje se basa en la interrelación de las personas adultas mayores con los niños, a quienes transmiten sus saberes y experiencias, orientados al descubrimiento del ciclo de la vida (brotar, crecer, madurar, dar frutos, dar nuevas semillas).

A estos adultos mayores involucrados en la iniciativa se los llama animadores voluntarios ya que el término animador proviene del griego “ánima” que significa “alma”, y eso es lo que ponen los integrantes de este programa, toda su alma en lo que hacen.

 

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