¿Será posible un “Operativo Sol de Noche”?

Una frase que puede aparecer como rayana con la comicidad pero que tiene la intención de motivar a las autoridades municipales y de seguridad para que nuestra ciudad pueda recuperar el nivel de tranquilidad que ostentara antes de la “década ganada” donde la noche era para descansar y recuperar energías sin despertarse y apreciar a través de los distintos medios de comunicación cómo la noche azuleña se ha transformado en una verdadera odisea para aquellos que por razones de trabajo o bien de trasladarse por distintos motivos lo hagan con el temor de estar expuestos a hechos delictivos o excesos de tránsito por el constante circular de automóviles y motocicletas a pleno escape abierto y compitiendo en “picadas” y accidentes que se registran a diario.

Cuando asumió el nuevo director municipal de Tránsito muchos de los habitantes confiamos en la idoneidad que en materia de seguridad respaldaban al nuevo funcionario,  pero tal esperanza se desvaneció cuando públicamente se dijo que los “inspectores” no iban a actuar en horarios nocturnos ni tampoco parecían dispuestos a responder a las obligaciones que laboralmente le corresponden creando un problema que solo la autoridad municipal puede y debe corregir a cualquier precio. Pero derivada esta urgente resolución muchos se preguntan si no es posible que las autoridades policiales dispongan un operativo que contempla la presencia de controles nocturnos en las zonas que seguramente tienen definidas cuando crearon las mentadas cuadrículas que hoy en día no parecen estar en vigencia.

No se precisa ser ningún especialista para rescatar una “gran cuadrícula” donde imperan los hechos delictivos tales como arrebatos, ataques con armas de fuego a frentes comerciales y casas particulares, hurtos y robos que podrán prevenirse si se controlara el transitar hasta altas horas de la madrugada, cuando abundan las picadas “ a escape abierto” que se escuchan claramente, especialmente cuando provienen de las motocicletas, algunas de ellas dedicadas al “delivery” de sustancias “non santas”. Ni qué decir si también se realizaran operativos de automotores que en muchos casos provienen de ciudades vecinas que llegan a cometer delitos teniendo como escape las diferentes salidas a las rutas, incluido el inútil enlace que nace en la ruta 3 y conecta con la vecina Olavarría donde los comentarios apuntan a casos de abigeato que han sufrido vecinos allí residentes. La “zona caliente” en verano nace en la calle Guaminí, desde 25 de Mayo hasta Pellegrini, pasando por Moreno, De Paula y Burgos, llegando hasta el mismo balneario “Almirante Brown”, sin descartar que existan otras zonas del mismo tipo que merezcan similar atención.

Nos preguntamos: ¿Qué respuesta obtendrá el intendente municipal si requiere la intervención del personal policial, que según dicen en nuestra ciudad cuenta a través de varias representaciones? Creemos que no se negará un servicio nocturno con horarios y días discontinuos para facilitar el factor “sorpresa” y así limitar las noches que al parecer no tienen control alguno para autos y motos. ¿Será posible, señor intendente?

Un vecino preocupado.

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