“Si no se aprueba la ley de aborto van a seguir muriendo mujeres por la inequidad social” 

ENTREVISTA – 2da. PARTE

En esta segunda parte de la nota realizada por integrantes del Movimiento de Mujeres Organizadas de Azul a las y los médicos del Hospital Materno Infantil Augusto Carella, Paola Mendiola, Ana Duclós y María Cúccaro, los profesionales rebatieron los argumentos que en estas últimas semanas han manifestado algunos sectores sociales que están en contra de la aprobación de la ley.

Entrevista:Movimiento de Mujeres Organizadas de Azul

Desde el Movimiento de Mujeres Organizadas de Azul, el pasado 3 de agosto entrevistamos a cuatro miembros del Hospital de Niños Materno Infantil Argentina Diego: Dr. Augusto Carella

Director Ejecutivo, Dra. Paola Mendiola Directora asociada, Dra. Ana Duclós Jefa de Pediatría, Trabajadora Social María Cúcaro del Servicio Social. Como mujeres cis, lesbianas y trans que nos organizamos en torno al histórico pedido de Aborto Legal, Seguro y Gratuito, consideramos necesario sumar otras voces al debate, visibilizar la realidad y el trabajo diario que realizan diferentes profesionales del ámbito de la salud en nuestra ciudad.

En esta segunda parte de la nota realizada, conversamos sobre algunos de los otros argumentos que esgrimen los sectores sociales que están en contra de la aprobación de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, que ya tiene media sanción en la Cámara de Diputados y que será debatida el próximo miércoles 8 de Agosto en el Senado. Uno de tales argumentos es que el aborto querrá ser utilizado como método anticonceptivo. En este sentido, la doctora Ana Duclós señala su preocupación respecto de dicha argumentación: “Es tremendo, que piensen que una mujer, va a tomar una decisión tan tremenda como hacerse un aborto como un método anticonceptivo. Alguien que piense eso, no está pensando en la mujer porque nosotros vemos las mujeres que vienen, vienen desesperadas. No es algo gratuito decir bueno paso por el hospital y me llevo las pastillas. Lo minimizan”.

A lo cual, Cúcaro agrega: “Este equipo está en la trinchera. Somos los que vemos, los que recibimos, somos los que hablamos con los pacientes, en este caso las mujeres. Nosotros sí hablamos con las mujeres. Trabajamos con estas mujeres que vienen con miedo, con vergüenza, solas la gran mayoría de las veces, desesperadas, entonces nosotros lo vemos, nadie nos cuenta.”

A propósito de la anticoncepción, el doctor Carella, tomó como referencia a los países centrales y agregó: “El aborto es una buena práctica del sistema de salud publico siempre y cuando vaya acompañado de prevención del embarazo. De control de la natalidad, de salud reproductiva y sexual. El Estado creo que tiene que poner en marcha proyectos. Si esto se da como método aislado vamos a tener problemas. Porque lo que sí ha dado resultado en Holanda, en Francia y en otros países, es la prevención, los programas bajados de sexualidad, de reproducción, de educación sexual.” Remarcando la importancia de la Educación Sexual Integral (ESI), la doctora Duclós explicó: “En este país tenemos la ley de ESI para las escuelas que no se cumple. Tenés la ley de Educación Sexual y Reproductiva que ya tiene sus años, que tuvo un auge más importante, pero ahora se ha apagado y que no se si disponen de todos los recursos en todos los lugares. La ley de Prevención de violencia hacia la mujer, que tampoco se le da la importancia que se merece; el gran porcentaje de estos embarazos son no deseados. Yo no estoy a favor del aborto porque tengo una pareja que me quiere, mis hijos nacieron en una relación afectuosa, amorosa con mi marido, queríamos tener un hijo. La situación de estas mujeres es totalmente diferente. Creo que no nos ponemos en ese lugar.” Además, nos comentaron respecto del aumento de la tasa de embarazo adolescente en la ciudad y señalan que esta cuestión no tiene clase social: la única diferencia es que las mujeres con ingresos logran realizarse abortos clandestinos en condiciones seguras y no morir. En este sentido, el director ejecutivo agregó: “Una cosa va concatenada con la otra: los países a los que les ha ido bien es porque tienen esto pero también tienen la prevención. Y ahí baja la tasa. Porque ¿cuál es la etapa final de todo esto? Bajar la tasa de mortalidad materna. Esa es una y el otro es el bienestar biopsicosocial de la mujer que viene a pedir la interrupción legal. Y lo otro para mi es la equidad social, que todo el mundo tenga acceso a un aborto seguro, eso es lo más importante.”

En el caso de recibir un aborto en curso, el servicio de obstetricia atiende a la paciente y garantiza la finalización del proceso.

Ana Duclós: Igual, no son muchos Hospitales donde esto se cumple. El problema que teníamos nosotros con los objetores de conciencia se pudo resolver con la decisión de la dirección, pero existe en otros hospitales.

Paola Mendiola: Esto a mi me duele, porque yo siempre he sido objetora, siempre lo digo. Antes de estar en la dirección, recibía los días de guardia de esta ciudad y de afuera, todo lo que ahora se hace en forma legal, esas personas se lo hacían pagando. Les ponía el espéculo y veía las pastillas colocadas. Lo que se hace ahora es que se blanquea, se hace en forma legal, y se ayuda a la gente.

Augusto Carella: Y de forma segura, que es lo más importante.

Entrevistadora: muchas instituciones se declaran hoy objetoras…

Paola Mendiola: Es una decisión individual, no puede ser institucional.

Sobre la relación entre las instituciones de atención a la salud y la práctica del aborto, los y las profesionales comentan que tranquilamente se podría acompañar y asesorar desde el nivel primario de la salud (a través de los CAPS), o desde los consultorios privados. En este sentido, María Cúcaro señaló: “Imaginate una persona que no nos conoce, tiene que hablar y justificarnos de algún punto su entrada dentro de las causales. Es un tanto perverso. Si lo puede hacer en una unidad sanitaria, con su médica o médico de referencia sería mucho más simple, no venir acá. Hay mucha gente que por ahí se siente intimidada.” La limitante actual es que en los CAPS, según nos refirieron, son todos objetores de conciencia.

Entrevistadora: Volviendo a la cuestión del trauma, una cosa es llevar adelante un embarazo cuando no se lo desea y, por otro lado, la práctica del aborto en sí mismo. ¿No creen que en esos casos lo traumático tiene que ver con las condiciones en que se hace? ¿Cuál es la postura en esto? ¿O es de por sí traumático?

María Cúcaro: No, obviamente, una mujer, volvemos a decir, cuando viene decidida a hacerlo lo tiene super asumido y ahí aparece un mito: “la mujer se va a arrepentir después” y no, obviamente es traumático desde el momento que puede ir a un lugar clandestino. Desde el momento en que puede venir a un hospital y se la maltrate, ahí sí puede ser traumático. Pero bueno, no es que viene una mujer y automáticamente se hace el aborto, se le da un espacio de escucha, se la asesora, se le da un tiempo para que la mujer pueda tomar una decisión. La decisión no es algo atropellado. Es masticado, consensuado, es asimilado, lleva un tiempo, le damos todo el tiempo que quiere y que pueda. Muchas nos han venido a decir que van a continuar con su embarazo. Lo traumático es eso y  además que no se les respete su derecho a poder decidir sobre su propio cuerpo.

Paola Mendiola: De hecho en la hoja de consentimiento donde firman tienen la posibilidad de revocarlo.

Hemos podido ver por redes sociales, en estos días de debate en el Congreso y en el Senado de la Nación, videos de mujeres con embarazos muy avanzados argumentando que la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo permitiría abortos a las 37 o 38 semanas. En este sentido conversamos con los y las profesionales y la doctora Duclós comentaba: “escuché en un programa local donde referían que se pueden interrumpir los embarazos a cualquier edad gestacional y entonces se hablaban de 27 semanas, y la verdad que eso a mi me pareció inadecuado. Porque en realidad si una embarazada con un causal que entra dentro de lo que es aborto legal, llega a las 27 semanas hubo un montón de fallas previas. Porque esa mujer desde que se embarazó que no quiso tener a ese bebé. Entonces me parece que ahí estamos hablando de una falla en un montón de situaciones que nunca hemos tenido que es lo que impacta en la población. Porque vos escuchas, ‘¿Cómo sacan a un chico de 27 semanas viable?´ Pero en verdad, cuando por distintas causales, por distintas situaciones, la mujer decide no seguir con el embarazo, llega rápidamente.” Y la doctora Mendiola agregó: “Lo más probable es que esa mujer que llega a las 27 semanas no termine bien. Recuerdo un caso que tuvimos pero cuando todavía no estábamos haciendo esto, con un caso de 28 semanas que justamente falló todo lo anterior, fue en el año 2015 si mal no recuerdo. Esa mujer terminó a las 28 semanas o a las 30 con una rotura prematura de membrana, infectada, séptica, es más sin útero. No porque se haya hecho algo ella sino porque no se cuidó, no se controló, y terminó mal. El hijo y ella.” Por último, Ana Duclós expuso: “Cuando empezamos con el tema de la ley de Aborto Legal, sobre la interrupción, se armó una discusión en el salón de actos [del hospital] que fue un hecho histórico. ¿Sabes cuál era el argumento? Que todas las mujeres iban a venir a este hospital a declarar que habían sido violadas para que se les hiciera un aborto. ¿Sabés cuántas mujeres tenés por violación? Ninguna.”

Entrevistadora: En términos médicos ¿cuántos abortos puede realizarse una mujer?

Paola Mendiola: No hay un número estipulado. Lo que pasa es que ha ido cambiando porque con los métodos nuevos uno tiene que aspirar el resto que quede cuando se produce. Todavía siguen pensando “porque lo hacen instrumental” y eso no existe. Ahora es con una pastilla, con 4 en realidad, la inducción es cada 6 horas y después se completa con un sistema de aspiración que se llama AMEU (Aspiración Manual Endo Uterina). Entonces la verdad que es lo menos cruento posible. Entonces no provoca lesión pero obviamente que para nadie es bueno pasar por esto y por eso insistimos mucho, esto es fundamental, en lo que es la consejería post aborto. En eso soy implacable, tratamos de que ninguna se vaya sin, establecemos un método anticonceptivo serio para que esto no vuelva a suceder.

Ana Duclós: si una mujer tiene que terminar en un aborto de un embarazo que no desea por las causas que sea; primero que sale con la consejería; la mujer que vuelve a pedir otro aborto es porque fallamos en el sistema de salud. Fallamos en la educación. Fallamos.

Entrevistadora: ¿Cómo les parece qué ha incidido en el debate la discusión respecto de la concepción de la vida?

Ana Duclós: En forma personal no hay que ponerlo en el debate de la ley de aborto, si es vida o no es vida, es una de decisión de la mujer, que lo va hacer de todas formas, que sus motivos tendrá para hacerlo, nadie puede cuestionar eso.

Paola Mendiola: Yo le sumo algo a eso: el presidente Valente, jefe de maternidad Sardá, en su conclusión, dijo esto no se trata de aborto sí o aborto no, se trata de aborto seguro o aborto clandestino.

Entrevistadora: para terminar, nos gustaría una pequeña reflexión de cada uno/a de ustedes respecto de la Ley de Interrupción Legal del Embarazo.

Augusto Carella: Creo que es un tema de salud pública, estoy totalmente a favor, mi pensamiento está a favor de que se despenalice el aborto, después que cada mujer tenga la necesidad de hacerlo o no hacerlo, que el país y el Estado tiene que dar una respuesta a esto y de manera urgente. Si no se aprueba se van a seguir haciendo abortos clandestinos, se van a seguir muriendo las mujeres por una cuestión de inequidad social, socioeconómica fundamentalmente, esto no es ningún método anticonceptivo, esto es la salida a algo que se hizo mal previamente. La persona que llega al aborto es porque no tuvo la oportunidad de recibir pautas culturales como para que llegue al aborto, como dijimos al principio, la bajada de los famosos programas de educación sexual y reproductiva que seguramente la mujer no pudo acceder y que llega al punto final de un aborto. Creo en una política sanitaria seria, gente avezada en el tema, diciendo cosas coherentes, es un tema de la salud pública.

María Cúcaro: En caso que no se legalice, seguiremos trabajando como hasta ahora, acompañado a estas mujeres, desde el lugar que podemos, siempre escuchándolas. Que sepan que tenemos un hospital amigable, acompañando confidencialmente, nunca persiguiendo o señalando, dando información, apelando a que haya más educación sexual integral.

Paola Mendiola: No es una cuestión de si o no aborto, nada más de legalizarlo, yo que lo viví particularmente, no quisiera pasar otra vez por lo mismo,  terminar un trabajo que empezó afuera, sino hacer un trabajo correcto, seguro, brindarle acompañamiento a esa paciente que lo necesita en ese momento que está viviendo, darle una posibilidad. Vamos a empezar ya con todo tipo de charlas en los colegios sobre prevención desde el servicio de obstetricia, ya hay residentes de obstetricia que están yendo a los colegios.

Ana Duclós: Espero que salga positivo el voto en favor al aborto legal (emocionada) no porque el tema aborto sea fundamental acá, es algo más en el contexto de salud pública. Lo fundamental es la educación sexual integral en las escuelas, que no se concretó, la prevención de violencia, que sabemos que existe y es cada vez peor, eso lo vivimos las mujeres. La salud sexual reproductiva en forma adecuada y con los insumos correspondientes eso es compromiso del Estado para con todos nosotros, para con todos los ciudadanos. Hay que respetar la decisión de la mujer, que nadie decida por su cuerpo.

Las mujeres resistimos. Nos rebelamos. Nos rebelamos al mandato que nos exige ser madres. Nos rebelamos y no importa si es ilegal o legal. Pero la ilegalidad nos mata. El costo de mantener criminalizada es empujar a las mujeres y personas con capacidad para gestar a la clandestinidad. Siempre es clandestino, pero solo quienes no pueden pagar por un aborto en una clínica privada, mueren en la pobreza, las demás sobreviven. La criminalización falló y el Estado debe hacerse responsable, las legisladoras y legisladores también. No funciona: seguimos abortando, entre 300.000 y 500.000 al año lo hacemos, seguimos muriendo, y esta cuestión de salud pública no debe ser soslayada. No solo esto, sino que la interrupción del embarazo es un eslabón de una cadena de ausencias, la educación sexual no existe, no llega a toda, no hay recursos suficientes dedicados a ella. La anticoncepción también está ausente, lo vemos en cada persona que no accede a ella.

Si este proyecto de ley se aprueba las mujeres y personas con capacidad para gestar seremos más libre y esta sociedad menos hipócrita y más igualitaria sin sesgos de género. Y sino, seguiremos en la calle, luchando por lo que es nuestro, no nos callamos más. ¡SERÁ LEY!

 

 

 

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