“Siempre fui feliz en Azul y cada vez que vuelvo me siento muy a gusto”


Desde el año 2016, el ingeniero azuleño preside la FEPAC (Federación Panamericana de Consultores) en representación de la Cámara Argentina de Consultoras de Ingeniería. Además desarrolla su actividad profesional en IATASA, una firma dedicada desde el año1961 a proyectos y dirección de grandes obras públicas y emprendimientos industriales. En una entrevista realizada por EL TIEMPO, hizo un repaso de sus primeros años de vida en Azul, su visión sobre la actividad y el nivel académico de nuestro país, entre otros temas.
Ángel Ferrigno nació en Azul. Hijo de inmigrantes, su padre llegó a esta ciudad a principios de la década del 50 encontrando el ámbito propicio para desarrollarse y formar una familia.
Desde chico Ángel se fue vinculando al mundo de la construcción dado el oficio de constructor e instalador sanitario que desarrollaba su padre.
“Mi relación con la ingeniería comenzó en mi niñez-recordó Ferrigno-, ya que vengo de un hogar en el que tanto mi papá como mis tíos trabajaban en la construcción y parte de las conversaciones familiares eran sobre la solución de problemas en las obras, que yo también visitaba, colaborando en lo que podía”.
Luego de cursar sus estudios primarios en la Escuela Primaria N°17 “Bartolomé Mitre” ingresó al Colegio Nacional Esteba Echeverría. “Durante el secundario trabajaba en un estudio de arquitectura en el que participaba en la confección de maquetas y en proyectos de instalaciones sanitarias, coincidiendo con la época en que llegaron las cloacas a Azul”.
Posteriormente se radicó en la ciudad de La Plata donde estudió y obtuvo el título de ingeniero en construcciones. Tras graduarse, tuvo un breve paso laboral por la ciudad de Tandil y en 1977 se radicó en la ciudad de Buenos Aires donde comenzó a desarrollar su actividad profesional. “Me especialicé dentro de mi profesión en la parte técnica relacionada con el diseño y cálculos de estructuras metálicas. Eso me permitió tomar contacto e integrar equipos de trabajo de obras interesantes”.
 Primeros pasos en la profesión
En el año 1980 el azuleño ingresó a IATASA, una firma dedicada desde el año1961 a proyectos y  dirección de grandes obras públicas y emprendimientos industriales en la vanguardia argentina de la ingeniería mundial.
Actualmente Ferrigno integra el directorio de dicha empresa que cuenta con un plantel de más de doscientos profesionales quienes trabajan realizando planos,  estudios, ejecución y supervisión  de obras y últimamente se han sumado a desarrollos en lo que refiere al medioambiente.
Con el paso del tiempo fue dejando un poco de lado el trabajo técnico y volcándose a una función más institucional, representando a IATASA en la Cámara Argentina de Consultores de Ingeniería hasta llegar a ser su presidente. Luego pasó a representar a la Cámara en FEPAC (Federación Panamericana de Consultores) integrada por países de Latinoamérica además de España y Portugal, agrupando cerca de 8 mil empresas relacionadas a diferentes campos técnicos. Desde el año 2016 Ferrigno preside dicha Federación cuyo  “objetivo es que las firmas de la región tengan cierta participación en los proyectos importantes en materia de infraestructura. Hasta la década del 60 los proyectos de relevancia se realizaban con empresas extranjeras. Desde ese momento se comenzó un proceso de tratar de formar empresas locales que tengan participación. Esto tiene entre otros objetivos, y así lo entendemos, que al formar empresas locales y hacer ingeniería localmente, se dinamiza el desarrollo del país con la formación de profesionales técnicos en diferentes ámbitos”. Amplió diciendo que “América Latina tiene un déficit muy grande en infraestructura y no se invierte lo necesario. Hay recomendaciones que señalan que la inversión debería ser cercana al 5% o 6% del PBI pero en general, en nuestra región, se está por debajo de este porcentaje. Estas problemáticas repercuten en la gente, en los usuarios, con temas relacionados a sanidad como por ejemplo la falta de agua y cloacas, aspectos viales con caminos y rutas colapsadas, falta de estructura básica para el desarrollo y el traslado energético. Toda inversión en obras repercute de manera directa en la sociedad y esto genera una mejor calidad de vida y una reducción de gastos en otras áreas como la salud”.
La principal misión de FEPAC (Federación Panamericana de Consultores)  es fomentar y fortalecer el desarrollo de las empresas de consultoría del continente.
“Entendemos que la misión principal de la ingeniería es tratar de contribuir al bienestar de la población. Las obras de infraestructura, fundamentalmente los servicios que la ingeniería tiene que brindar a la población, tienen que ver con transporte, saneamiento, mejorar la previsión y contención ante desastre naturales, comunicaciones, energía y desde nuestro rol tenemos que tratar de hacer llegar a la sociedad todo este tipo de servicios y aporte a través de distintos proyectos y obras” Estos según señaló deben partir de una idea “lo más ajustada posible, y con el menor margen de error, además de otros aspectos como los tiempos que demanda la obra y los costos. También hay otros temas que hoy se tienen en cuenta como el medio ambiente -resaltó.
“Hoy todas las obras abordan el impacto que se genera sumado a otro aspecto que también se ha comenzado a tener muy en cuenta y que es la aceptabilidad social. No se puede hacer una obra si en cierta manera no se tiene un consenso social. La sociedad la tiene que aceptar, y para ello hay que contarles las ventajas y desventajas de tener o nó una obra. Dentro de la ingeniería en consultoría, hemos ido tomando aspectos que se salen de lo tradicional sumando a otros profesionales  que abordan estos temas. Se ha trabajado mucho en los últimos años y nos interesa seguir ahondando en esa línea desde la FEPAC, porque no se puede hacer una obra si la sociedad no está de acuerdo, y está bien que así sea”.
Muchas veces las grandes obras posen consensos generales pero también hay controversias ya que “las mismas pueden afectar algún sector o grupo de vecinos pero también, por  otra parte,  traer beneficios a un colectivo mayor de personas o alguna zona particular. Por otro lado los aspectos comerciales o inmobiliarios también son materia de discusión con diversas teorías sobre urbanismo y demás. En lo personal creo que se debe aceptar el progreso y el avance, lo que  ofrecen las nuevas tecnologías y la ingeniería, pero siempre en su justa medida. No soy fundamentalista de un lado ni del otro, sí creo que hay que analizar bien cada caso y generar un buen proyecto y todos los estudios correspondientes para que esa intervención u obra sea con el mayor beneficio y el menor impacto”.
Continuar avanzando en la realización de obra pública
Durante los últimos años se había desarrollado un avance en materia de infraestructura contando con diferentes frentes de obra en distintos puntos del país. Luego del cambio de gobierno en 2015, el despliegue de proyectos se vio frenado y casi paralizado por decisiones políticas. Recientemente se ha generado una reactivación en este sentido. Según los anuncios realizados, tanto el gobierno nacional como provincial, buscan implementar y fomentar el desarrollo desde lo económico y social teniendo como eje principal la obra pública.
Al respecto Ferrigno contó que IATASA está llevando adelante “la ampliación de una línea de trenes dentro de la ciudad de Buenos Aires, entre otros trabajos”. Explicó que “en Argentina se ha lanzado una modalidad de contratos mixtos público/privado. Este tipo de esquema de contratación ya se ha usado en diferentes partes del mundo y es una manera nueva donde se presenta un consorcio que incluye al contratista de la obra y a quienes financian el proyecto, quienes luego tendrán por un tiempo consignado su usufructo.
Las consultoras han sido convocadas para trabajar en la realización de proyectos, cómputos y presupuestos y habrá que ver como resulta. El gobierno ha manifestado la necesidad de realizar obras de todo tipo y somos optimista con lo que puede venir”.

La educación pública y la formación de Ingenieros 


Durante la charla Ferrigno recordó su paso por el Colegio Nacional “Esteban Echeverría” y resaltó la importancia de la educación pública en nuestro país.
Durante varios años fue docente de la Universidad Tecnológica y consultor académico una “experiencia muy interesante” según contó. “Me gusta la actividad de la enseñanza y además eran temas que uno utilizaba en el trabajo a diario, por lo que una cosa retroalimentaba a la otra. Estar con alumnos es un desafío constante” señaló.
Consultado sobre el nivel existente en la formación académica sostuvo que
“La Argentina tiene un nivel en ingeniería muy importante. Hay muy buena formación. Quizás  lo que hace falta es tener mayor continuidad de trabajo”. Amplió este concepto diciendo que “se sufren los vaivenes, la fluctuación constante que va desde lo económico hasta lo político. La ingeniería argentina tiene un enorme potencial y capacidad que lamentablemente no hemos logrado situar en una posición de relevancia internacional más allá de algunos casos y éxitos individuales. Para que sea reconocida en el mundo es necesario en primer lugar que ocupe un lugar de importancia dentro del país, que tengamos empresas sustentables en el tiempo con trabajo continuo y renovado tanto para las empresas como para los profesionales. La decisión de valorizar la ingeniería debe ser una tarea de todos. Si así lo hacemos, nos permitirá actuar globalmente en un mundo dónde el conocimiento es lo que prima”.
A esto se suma que a veces con los cambios de gobierno se generan “incertidumbres por un lado y cuesta arrancar. También hay procesos que se quieren acelerar, hay cierta ansiedad de sacar cosas rápidas y la ingeniería, los proyectos de infraestructura, necesitan su tiempo. Nosotros somos partidarios que si se licita una obra se haga con una idea definida y cerrada. Eso  permitirá tener más acotado el precio, los plazos y la calidad. A veces las necesidades políticas de poner cosas en la calle termina jugando en contra”.
Por otro lado contó sobre el  amplio campo de acción que “nuestro país y Latinoamérica ofrecen hoy una posibilidad que debemos aprovechar y si así no lo hacemos otros lo harán. Todos los países están llevando adelante importantes obras de infraestructura. La clave es el trabajo mancomunado entre el sector público y privado, el fortalecimiento interno y lograr una sinergia entre los diversos actores, logrando espacios de colaboración”.
Volviendo a la formación de profesionales sostuvo que “hay que apuntalar primero el aspecto técnico dentro del país. Se ha hecho un esfuerzo en los últimos años para fomentar las carreras y tener más ingenieros y uno puede decir que es una propuesta más que interesante para desarrollarse, con gran demanda y con un amplio campo de acción”.

La Isidora y la Ruta Nacional N°3

Durante la charla que mantuviera con EL TIEMPO, no faltaron las consultas y opiniones sobre algunas de las obras públicas más importantes que impactan directamente en nuestra comunidad. Así, expresó que “la concreción de La Isidora deja atrás una problemática de décadas relacionada a las inundaciones que sufrió Azul en varias ocasiones. Hoy este trabajo garantiza que cierta cantidad de agua sea contenida y trae un beneficio a toda la ciudad. Hoy todos reconocen que la obra pública no es un gasto sino una inversión, todavía queda mucho por hacer pero también hay que ver como se hace y que se hace”.
También resaltó la importancia de la construcción de la autopista de la Ruta 3 “una obra más que necesaria. Hoy presenta una traza y estructura que no se condice con el tráfico y las características de los vehículos que transitan por la misma. Ha quedado totalmente desactualizada y es necesario generar un nuevo replanteo que se adapte a las necesidades de los usuarios”.

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