LA SEMANA POLÍTICA

Sin anestesia

La gestión del intendente Hernán Bertellys necesita de modo urgente recaudar dinero y buscar oxígeno financiero.
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La gestión del intendente Hernán Bertellys necesita de modo urgente recaudar dinero y buscar oxígeno financiero.

Argentina vuelve a repetir su ciclo de sacudones económicos. Un duro ajuste rodeado de incertidumbres. La situación económica financiera de la Comuna de Azul es calamitosa. El Ejecutivo revisa el incremento de la tasa urbana que ya provocó el rechazo de la oposición en el Concejo.

Escribe: Carlos Comparato – (comparatoc@yahoo.com.ar)

Atravesamos un duro camino sinuoso de ajuste de las variables económicas al mejor  estilo de la tradición de este país. Se sabía del agotamiento del modelo anterior y la cuestión era cómo se salía de esa maraña. Nunca habrá un aterrizaje, con turbulencias sí, pero aterrizaje al fin. Aquí el avión cae en picada y sin paracaídas. Se podría afirmar que en Argentina tomó forma la tormenta perfecta. Un impiadoso aumento de tarifas en  los servicios en un contexto inflacionario, un notable parate de la economía, desempleo  y con sueldos que aún, en su gran mayoría, no han sido actualizados.

El diputado del Frente Renovador Sergio Massa dijo que el presidente Mauricio Macri, en vez de entrar al quirófano con un bisturí entró con una motosierra. El último dato de pobreza que dio a conocer el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) indica que en el país hay un 32 por ciento de habitantes bajo la línea de pobreza. Un 3 % más de lo que dejó el kirchnerismo. A propósito, antes los datos que daba la UCA eran ninguneados por los K; ahora lo toman en serio para hablar de la situación social del país. Antes era “estigmatizante” la palabra pobre como señalaba, sin ruborizarse, el ex ministro Axel Kicillof.

 

¿Una historia repetida?   

¿Atravesamos el páramo de un ajuste virulento al que nos tiene acostumbrado este país para luego empezar a equilibrarse? Pasó en 1989, al inicio de la era menemista, cuando Erman González asumió como ministro de Economía (el tercero en poco tiempo) e  implementó el llamado Plan Bonex para moderar la inflación hasta que en 1991 apareció el ministro estrella de esa época, Domingo Cavallo con su convertibilidad. Se paró la inflación y vivimos la fantasía de un peso, un dólar que se estiró por casi diez años y terminó en una enorme crisis.

Otro ejemplo es el del ministro Jorge Remes Lenicov nombrado por el ex presidente Eduardo Duhalde en el 2002 en medio de una situación descontrolada, con corralito, bancos cerrados, en default. Se derogó la ley de convertibilidad, se pesificó la economía y se estableció una nueva paridad con el dólar y un método de actualización denominado CER.

Ese mismo año asumió Roberto Lavagna quien continuaría en el cargo con el ex presidente Néstor Kirchner y produjo los cimientos de lo que sería la economía  kirchnerista. Levantó el corralito, devaluó el peso y armó el primer canje de deuda en el 2005.

¿Se pueden comparar esas diversas circunstancias con las actuales cuando transitamos el fin de un ciclo político y económico? Difícil de asegurar y el tiempo lo dirá. Lo único claro es que el gobierno de Cambiemos tiene el límite del crédito no muy alto y corre el riesgo de ingresar en una conflictividad social más profunda si no se estabiliza la economía, se recupera la actividad y se frena el desempleo. La eterna lógica de la Argentina pendular.

 

Urgencias municipales

En medio de este marasmo se encuentra la Municipalidad de Azul. Con una gravísima situación económica y financiera, el intendente Hernán Bertellys busca de modo urgente recursos para salir de esta asfixia que le limita la posibilidad de anunciar planes de obras públicas, resistir a la demanda de los vecinos y reordenar administrativamente la Comuna. A los continuos viajes a La Plata y Buenos Aires se sumó la ¿picardía? del incremento de la tasa urbana a partir de la actualización abrupta de la valuación fiscal de las viviendas que significó un promedio del ciento por ciento más que en algunos casos trepó al 300 ó 400 %?

La repercusión fue tan negativa que, entrada la noche de ayer, se conoció un comunicado de prensa de la Comuna en el que se informó que elevará al Deliberativo un proyecto para “morigerar” el revalúo fiscal con un prorrateo y un tope apuntando a los vecinos con menor capacidad contributiva y mecanismos alternativos de financiamiento.

La oposición en el Concejo Deliberante, que había aprobado un aumento de dicha tasa del 28 %, se sintió “traicionada” ya que se considera que la actualización fiscal, incluyendo la del 2016,  pasaba al próximo año. Para el Ejecutivo es una determinación “técnica”. A partir de la decisión de ayer hay que aguardar lo que acontezca en el Deliberativo cuando realice su primera sesión ordinaria el próximo martes y qué proyecto podría presentar la oposición. No se puede soslayar que se podría entrar en una engorrosa relación entre el Ejecutivo y el Concejo.

Por encima de la decisión demagógica o desidia de la anterior gestión municipal que no actualizó las valuaciones, queda claro que urge un replanteo profundo del sistema tributario del Municipio.

 

Números en rojo   

Los números que arrojó la situación económica-financiera de la Comuna durante el año 2015 provocan escalofríos. Todas las variables dan negativas. A la deuda flotante (la de pago inmediato) que supera los 70 millones de pesos hay que agregarle, por ejemplo, que el resultado financiero, según el artículo 43 del RAFAM (el sistema que se aplica en los municipios que monitorea todo el funcionamiento económico) que estipula la diferencia entre recursos corrientes y de capital percibidos y gastos y capital devengados es de casi 18 millones de pesos negativa.

El resultado final del estado financiero según el artículo 44 que representa el acumulado de todos los ítems, más el saldo de caja y bancos y endeudamiento autorizado, entre otros, es de menos 53.095.998 pesos. ¿Cómo sale esta Comuna de semejante embrollo?

 

Enroque y nuevo funcionario     

Es verdad que hay una estructura política cargada. La semana pasada se informó sobre la incorporación del nuevo subsecretario de Desarrollo Económico Juan José Arruti, histórico militante y ex concejal de la UCR en reemplazo de Carlos Caputo que pasó a la subsecretaría de Protección Ciudadana ya que su antecesor, Exequiel Merlino pasó a ser asesor, una  figura que se ha instalado en esta gestión. El mencionado, al igual que Carlos Donadini, en Control Urbano, tiene sueldo como policía por lo que no pueden ocupar cargos de funcionarios pese a que cobren, de todos modos, como asesores.

Reparar el daño producido en esta Municipalidad no es tarea fácil porque no abarca  sólo lo estrictamente económico. Hay que sumarle un enorme desorden administrativo más la ruptura con la sociedad. Bertellys enfrenta esa inmensa tarea y sin margen.

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