LA IMPORTANCIA DE LA ISIDORA

Sin la presa, el domingo del fin de semana lluvioso Azul se habría inundado por décimo quinta vez

Dantesca imagen de la presa. En la parte superior, la línea de árboles marca el curso del arroyo desbordado pero contenido por la retención de agua que se construyó a la vera del Enlace Néstor Kirchner.El “corazón” de la presa, que a su vez marca el paso del arroyo Azul. Jorge Sarasola en la charla con EL TIEMPO.
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Dantesca imagen de la presa. En la parte superior, la línea de árboles marca el curso del arroyo desbordado pero contenido por la retención de agua que se construyó a la vera del Enlace Néstor Kirchner.

La aseveración surgió de Jorge Sarasola, quien está a cargo de la faz operativa del área de Hidráulica del Municipio bajo la supervisión del Ingeniero Héctor Comparato. En diálogo con EL TIEMPO informó que la estructura estuvo a sólo 10 por ciento de su capacidad operativa. –

Para Jorge Sarasola, quien está a cargo de la faz operativa del área de Hidráulica del Municipio bajo la supervisión del Ingeniero Héctor Comparato, si la presa La Isidora no estuviera el domingo del fin de semana que tanto llovió en el distrito, la población de Azul tendría que haber asistido a su décimo quinta inundación. “Los 100 milímetros que llovieron en Chillar quedaron en La Isidora”, afirmó. De todas maneras, en la nota con EL TIEMPO explicó cómo se produce el vaciamiento de la presa en los días sucesivos a las precipitaciones. “Si no tuviéramos la retención, hubiéramos tenido problemas 48 horas después; es decir, la noche del domingo”, acotó.

Desde lo personal, no siendo “político ni militante”, el funcionario se mostró agradecido de que el Intendente le de las herramientas y la libertad para poder desarrollar su trabajo. “La Isidora fue una parte; la limpieza y ensanche de los puentes y corrección de las curvas, otra”, expresó.

Manifestó el alivio de que se haya podido ampliar el margen de medición en el Seminario –donde se produce el pico de la crecida tres horas antes que en el Balneario Municipal-, pasando de 4,80 metros a 5,20, es producto de las labores que se han realizado.

Consideraciones generales

Según el entrevistado, el punto de mayor profundidad de la presa no superó los dos metros, aunque la magnitud de la crecida sorprendió a los trabajadores que están en La Isidora, quienes no llegaron a retirar contenedores donde funcionan oficinas ni dos bateas, que quedaron con agua.

Respecto del vaciamiento Sarasola dijo que llevará entre diez y quince días el paso del agua acumulada en la presa al cauce del arroyo, por lo que en ese lapso se mantendría alto el nivel. A esto se le debe sumar el agua que descarga desde el sector de Boca de las Sierras.

Aventuró que, de concretarse la presa del Santa Catalina y el Videla, en la estancia Manantiales, eso permitirá dosificar la cantidad de agua que baja de la zona serrana. La comuna busca los recursos económicos para iniciar esa construcción, recordó.

“Lluevan 50, 100 o 500 milímetros en Chillar es lo mismo ahora que está la presa. Lo que se extiende es el tiempo de arroyo crecido”, señaló Sarasola, quien resaltó el rol del actual Intendente aún antes de ser electo, junto con el grupo de los Vecinos Autoconvocados por las Inundaciones.

Indicó que se trabaja desde Cacharía hacia Azul, y en los puentes de las rutas 50 y 3, y en la Ruta 60. Especificó que en la zona de Parish “se ensanchó al doble hasta puente de Ruta 3” y que esperan estar llegando “en dos o tres meses” al Puente Benavidez, que está sobre Avenida Mujica.

Problemas en La Colorada

Sarasola admitió que hacía muchos años que no tenían inconvenientes en la zona del paraje La Colorada, a la vez que dio cuenta de las razones que originaron esa situación.

“Llovió mucho en Colonia Nieves (150mm.). Esa agua se vino por los préstamos de la autopista, cayó en el arroyo a la altura del Seminario y ahí se nos vino para la ciudad. La parte que vino para La Colorada inundó varias chacras y calles. También tuvimos agua en la Ruta 3 por la lluvia que hubo en la Boca de las Sierras. El que no está muy en el tema dice ‘qué pasa con La Isidora que nos inundamos en la ruta’, pero son cosas totalmente diferentes”, mencionó.

Los efectos de la futura autovía

En opinión de Sarasola, la construcción de la autovía de la Ruta Nacional N° 3, con trazado proyectado cerca de la planta de tratamiento de residuos sólidos urbanos EcoAzul, traerá un impacto beneficioso para el escurrimiento del agua de lluvia. “Será fundamental poder hacer un canal desde el Monte Sartú hasta la Ruta 60, del lado este. El Cañadón de Gutiérrez funciona y los demás canales también, pero es tanta la cantidad de agua que no es suficiente la capacidad de transporte. Eso va desbordando y deriva hacia la Ruta 3; ahí se encuentra con todas las alcantarillas tapadas, algo que pertenece a quien tiene a su cargo la administración de la carretera (Vialidad Nacional). Se hicieron edificaciones y cada cual puso el tubo del diámetro que tenía ganas. En la parte del Cristo se hizo la rotonda y no tenés cómo limpiar la tubería. El agua se estanca e ingresa por las alcantarillas que van a la ciudad, en especial a Villa Piazza Sur y Centro”, fundamentó.

El panorama en la ciudad

Admitió Sarasola que quedan muchas obras por hacer a fin de evitar anegamientos en determinados barrios y calles, y que desde la gestión se hacen los esfuerzos del caso para avanzar con ellas. “En las obras nuevas se hace el cordón cuneta y se colocan alcantarillas nuevas o se limpian las que están y esos barrios no tuvieron nuevos problemas. De todas maneras es cierto que hay barrios a los cuales no hemos podido llegar aún”, señaló.

En tanto reconoció que el hecho de no contar con un parque de maquinaria vial propio, condiciona las tareas. “La solución que tenemos hoy es el alquiler a empresas locales. Contamos a través de esa metodología con pala, moto y retro. Lógico que mejor sería comprar maquinaria, y en eso se está trabajando. Al inicio de la gestión no nos fiaban una batería porque la Municipalidad tenía las cuentas ‘en rojo’. Se salió de las deudas, los proveedores nos fían y las empresas ponen precios accesibles para el alquiler”, dijo.

Detalló que actualmente se trabaja en cunetas y canalizaciones en la zona de la cancha de Cacharita, donde es necesario acondicionar el nivel luego que la pavimentación de la Avenida Urioste cambiara la pendiente por el levantamiento del trazado.

“Los anegamientos nos marcan los errores y eso está bueno para trabajar en las cuestiones que hacen falta reacondicionar”, se sinceró Sarasola, en alusión a las labores que se realizan en San Martín de Porres.

 

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