LA SITUACIÓN EN AZUL

Síndrome Urémico Hemolítico: “Este año tuvimos un solo caso”

La bioquímica Constanza Meyer es parte del grupo “SUH cero”.
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La bioquímica Constanza Meyer es parte del grupo “SUH cero”.

Lo informó a este diario el Dr. Augusto Carella, director del Hospital de Niños, quien también destacó que el paciente “se recuperó bien”. Además precisó que los casos vienen bajando año a año. Informe de cómo estamos en Azul, las medidas a tener en cuenta de una enfermedad prevenible y una experiencia de concientización innovadora y con buenos resultados.

Argentina está entre los países que tienen los índices más altos de Síndrome Urémico Hemolítico (SUH). Se trata de una enfermedad grave que afecta principalmente a los chicos menores, y ocurre por el consumo de alimentos contaminados con Escherichia coli, por lo que es absolutamente prevenible y la prevención se vuelve fundamental.

La bacteria está presente en el ganado, tanto en el intestino como en las heces de los animales. Se contagia a través de alimentos que no están correctamente higienizados o carnes mal cocidas.

De acuerdo a datos suministrados por la Región Sanitaria IX en lo que va del 2017 en los diez partidos que la componen se presentaron tres casos de SUH, los cuales ninguno fue mortal y evolucionaron bien.

Este diario también consultó al Hospital Materno Infantil Argentina Diego de Azul, efector desde donde informaron que en la ciudad de Azul en 2017 solo se presentó un caso que no fue mortal.

Además, advirtieron que en el nivel local en los últimos años se han reducido los casos.

En 2010 hubo 2 casos; en 2012: 2; en 2013: 4; en 2014: 2 y el año pasado 1, mientras que en lo que va de este año se ha registrado solo un caso, como se dijo.

Estamos bien en Azul este año hemos tenido un solo caso en el mes de marzo que anduvo bien, y las cifras han bajado”, aseguró el Dr. Augusto Carella, director del Hospital de Niños local.

Este avance contra la enfermedad es en parte producto de un trabajo de concientización que se viene haciendo en donde ha jugado un rol preponderante el grupo denominado “SUH cero” que el año pasado realizó charlas en casi todos los jardines para concientizar a los más chicos y que, a su vez, ellos se conviertan en transmisores en sus hogares (ver recuadro).

Justamente el pediatra consideró que “se trata de una transformación cultural que no se da de un día para el otro”.

Afecta a los niños y es prevenible

Se trata de una enfermedad que afecta principalmente a los más chicos y es prevenible.

La media de los pacientes afectados es entre 9 meses y un año”, puntualizó el Dr. Carella mientras advirtió que “lo que se está viendo en el último tiempo que ha ido avanzando un poquito en cuanto a la edad”.

Explicó asimismo que la forma más típica de la enfermedad “es prevenible porque se produce por una bacteria que es la Escherichia Coli que aparece porque la carne está contaminada y lo que nosotros tenemos que evitar es todo lo que esté en contacto con esa bacteria. No solamente la hamburguesa, que es lo más común, que tiene que estar bien cocinada, sino que hay que hacer hincapié en la contaminación cruzada con los utensilios de cocina”.

El pediatra enfatizó asimismo en materia preventiva la importancia del “control de la potabilización del agua y consumir alimentos seguros, que estén pasteurizados y que no estén vencidos”.

Tratamiento y consecuencias

El Dr. Carella indicó también al hablar con este diario que Argentina se encuentra entre los países que más casos tienen y esto se vincula con que “tenemos un alto porcentaje de hacienda infectada con Escherichia Coli en su materia fecal y ahí es donde viene la contaminación”.

Una vez que enfatizó la trascendencia de la prevención y las medidas que son necesarias evitarla, el médico informó sobre el tratamiento de la enfermedad.

Una vez que diagnosticamos el síndrome en el hospital, se deriva el paciente a un centro de mayor complejidad en nefrología porque hay quienes se quedan porque son leves. Sí tiene parámetros de diálisis tiene que ser derivado”.

En ese contexto y como dato final el director del Hospital de Niños de Azul enfatizó que el SUH “tiene una mortalidad del 4 o 5 por ciento, pero hay hablar de la morbilidad, que son los chicos que quedan con alguna secuela. Las secuelas se presentan en un 60 por ciento de los pacientes y van desde una pérdida de proteínas en la orina hasta la hipertensión de por vida, o la insuficiencia renal crónica y trasplante”.

Es la primera causa de trasplante en pediatría”, resaltó finalmente.

EL DATO

Lamentablemente en Tandil días pasados una beba de 1 y 9 meses que ingresó con síntomas propios de esta enfermedad, fue derivada de urgencia a Mar del Plata, donde murió.

UNA EXPERIENCIA CON BUENOS RESULTADOS 

A partir de la iniciativa del doctor Augusto Carella y la bioquímica Constanza Meyer se conformó en Azul el grupo “SUH cero” cuya metodología de trabajo fue reunir a profesionales de las distintas áreas y personas de la comunidad como por ejemplo Beatriz (Betty) Raffino, que es mamá de una paciente que tuvo el síndrome, y maestra jardinera jubilada.

Estuvieron trabajando en los jardines de infantes para prevenir la enfermedad concientizando.

Según contó Meyer a este medio terminaron este año de recorrer los jardines que les habían quedado que eran el ubicado en La Base, y los de Chillar y Cacharí.

Contó que la iniciativa dio sus primeros pasos en 2016 cuando organizaron una charla para padres que no tuvo el éxito esperado y entonces la surgió la idea que fuera al revés y que los chicos actúen como comunicadores hacia los padres.

Así fue que llegaron a los jardines y ahora evaluó que “estamos re contentos porque el objetivo se cumplió porque los padres nos cuentan que los chicos les dicen mamá no nos hagas hamburguesas, fíjate que esté bien cocido, lava las tablas”.

Sentimos que llegó el mensaje y en ese sentido nos parece que estuvo buena la iniciativa”, manifestó.

Por su parte, la doctora Melisa Piazza, también integrante de este grupo, puso el acento en que “se hizo a través de un cuento que es la historia de un niño que tenía hambre y la mamá para cocinarle rápido le había dado un hamburguesa mal cocida y a través de ese instrumento tratamos de incorporar las medidas de higiene preventiva”.

Cabe señalar que Betty fue la autora del cuento que fue utilizado para llegar a los chicos de manera didáctica.

Piazza agregó que “hubo una devolución de los jardines, algunos hicieron una libritos con dibujos por la actividad que habían hecho”.

La idea es que este grupo siga trabajando e incluso volver a los jardines y apuntar además a las guarderías tanto públicas como privadas.

Al mismo tiempo, hay un proyecto para trabajar en los comedores escolares, generado por los licenciados en Tecnología de los Alimentos y docentes de la Facultad de Agronomía, María Dublan y Rodrigo Galicio, quienes hablaron también con este diario y sus testimonios serán volcados en próximas ediciones.

MEDIDAS PREVENTIVAS

Las medidas preventivas son fundamentales y una de las principales es cocinar la carne hasta que esté completamente marrón. No jugosa ni con el centro rojo. Tiene que estar totalmente cocida, superando los 70 grados, que es la temperatura que mata la bacteria. Y después lavando bien las frutas y verduras antes de consumirlas y no cortar alimentos crudos y cocidos con la misma tabla y cuchillo, salvo previa higienización.

Algunos consejos más para prevenir y prestar atención:

–Cuidado con la carne picada. También es peligrosa porque al estar procesada la bacteria permanece en todo el producto.

–Los embutidos como las salchichas y las morcillas también es preferible consumirlos cocidos.

-No comprar jugos en la calle ni consumir lácteos no pasteurizados.

–Lavar bien las verduras y frutas con agua segura. Si no es posible, se puede hervir el agua por 3 minutos o bien agregar dos gotas de lavandina por litro.

–La contaminación cruzada no es solo un asunto de mesada. También puede darse en la heladera. Hay que separar la carne de las verduras para evitar el goteo de líquidos al descongelar.

–Lavar utensilios de cocina con agua caliente y jabón. En especial si se usan primero para las carnes y luego para cortar los alimentos que se consumen crudos.

–Es fundamental el lavado de manos después de ir al baño, antes y después de cocinar, después de manipular carnes crudas, después de cambiar pañales, etc.

-Cuidar que se mantenga siempre la cadena de frío de los alimentos.

-La Sociedad Argentina de Pediatría recomienda que por debajo de los tres años los chicos no coman carne picada para una mayor seguridad.

LOS SÍNTOMAS A TENER EN CUENTA

Los grupos de riesgo son los chicos y los adultos mayores, que tienen el sistema inmune deprimido. Los adultos también pueden contaminarse, pero su organismo está más preparado para resistir la bacteria.

El Dr. Carella explicó que “generalmente la madre trae al chico porque está muy pálido, porque tiene alguna manchita en la piel color rojo, porque dejó de orinar o esta hinchado. Eso es cuando ya está instalado el síndrome, pero previo a eso, tenemos la diarrea con sangre, eso avisa que hay que estudiar al chico con más profundidad”.

Para toda diarrea con sangre tenemos una unidad centinela en el hospital que se manda para estudio”, subrayó.

No obstante, aclaró que la enfermedad puede darse también con diarrea sin sangre.

O sea que el pediatra remarcó que “el problema a tener en cuenta sería la diarrea”

 

 

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