Sociedad

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Entrevista con Paula Bombara

1 de diciembre de 2019

La semana pasada estuvo en Azul la reconocida escritora Paula Bombara, quien fue convocada por Estela Cerone para realizar un proyecto en el Instituto San Francisco de Asís, cuyo objetivo fue escribir un capítulo del Quijote de la Mancha.



propuesta se trata de un proyecto colectivo convocado por la Organización de los Estados Iberoamericanos. El mismo se presentará en Alcalá de Henares.



Es importante destacar que Bombara es bahiense, nacida el 5 de diciembre de 1972 y además de escritora es bioquímica. Ella es hija de desaparecidos.



Debido a persecuciones políticas a sus padres durante la última dictadura militar, dejó su ciudad natal a los 3 años. Creció en Buenos Aires, lugar donde vive en la actualidad. Su formación le permitió desarrollarse en dos ramas dentro de la literatura y la divulgación científica. En 2004 dejó el ejercicio de su profesión científica para dedicarse de lleno a la escritura y la producción de libros, enfocándose, principalmente, en el público infantil y juvenil.



Encuentro con los alumnos



Ese mismo día, martes 19 de noviembre en Azul, la escritora fue entrevistada al final de una rueda de prensa que se dio en el marco del nuevo capítulo del Quijote en el Instituto San Francisco.



Es así que fue consultada sobre el motivo por el cual se encontraba presente en Azul.



“Llegué a Azul en medio de un trabajo de un grupo de alumnos y docentes que comenzaron a hacer hace un mes para escribir. Así que venimos desarrollando junto a ellos un capítulo del Quijote. Fue enriquecedor tener que releer algunas partes del escrito de Cervantes y algo para destacar: pensar en lo que queremos decir”, comenzó señalando.



Continuó en ese sentido que “me refiero a las oportunidades de decir algo que se les brinda a los chicos y chicas de Azul, qué es lo que quieren contar de su entorno y de su realidad”.



Subrayó que “es muy importante escribir en contexto, sobre todo siempre que nos dan la posibilidad de escribir sobre algo, nos da la posibilidad de repensarnos. Entonces es interesante poner a pensar a los chicos y saber qué eligieron para contar”.



Asimismo señaló que “este encuentro con el Quijote es una manera de encontramos también, de mostrar nuestra cultura. Lo que salió es muy entretenido, estamos en una instancia intermedia en el proceso falta seguir trabajando pero las ideas que tienen me gustaron mucho”.



“Paula Bombara es una mujer muy curiosa”



En segundo lugar, se refirió a la última dictadura cívico militar, a sus libros básicamente, se describió a ella misma e hizo alusión, a la democracia y al rol de los docentes.



“La última dictadura fue la que desmembró a mi familia y toda esa parte está ficcionalizado en mi libro ´El mar y la serpiente´ pero es gran parte de lo vivido en mi infancia. La serpiente, fue mi primera novela, fue la que marcó mi pasaje desde el ejercicio de las ciencias al mundo literario y es una novela que me sigue dando muchísimas sorpresas”, opinó.



Sobre si se tiene que describir a ella misma puntualizó que “Paula Bombara es una mujer muy curiosa que siempre quiere seguir investigando, siempre está estudiando algo. Me interesa aprender, leer, me encanta que me cuentes cuentos; así que encuentro en la literatura una ciencia, me gusta vivir haciendo lo que me gusta y defiendo eso, son muy conciente del tiempo también. Es lo más valioso que tenemos y lo disfruto”.



Acerca de los plazos a corto plazo, “terminar mi doctorado en la UBA en lingüística, así que estoy haciendo una investigación ardua que me encanta y además el propio trabajo en los derechos humanos y la memoria”.



Hizo alusión al rol de los docentes “también estoy trabajando en la investigación que se está transformando como en un género en la Argentina. Hay muchísimas obras que toman el género de la dictadura. La información del desaparecido como entidad literaria y cómo eso se trabaja en las escuelas, en los profesorados, las multidimensiones que aparecen a la hora de hablar de la memoria y de mantenerla viva y todo lo que significan las nuevas generaciones de este ejercicio permanente que parte del ejercicio de los Derechos Humanos pero sobre todo parte del trabajo docente”.



Ejemplificó que “hace poco dimos una charla en ´Abuelas´ dirigida a docentes y al finalizar la charla lo convocamos a Martín Amarilla (Molfino) uno de los nietos recuperados y les recordaron a las docentes que la duda sobre su identidad no apareció en la casa, sino en su colegio de la mano de sus docentes, así que creo que es un campo de investigación con mucho potencial y sobre todo con ganas de compartirlos con los docentes”.



Para terminar, destacó “es muy importante la tarea que se realiza desde el campo de la educación. Estas cosas que están pasando en Bolivia y en Chile nos remueven cuestiones a las personas que formamos parte de los organismos de los Derechos Humanos. Nos traen recuerdos horribles. Así que eso es muy importante: lo que se realiza desde la literatura al combinar con el lenguaje emocional la historia se hace todavía más compleja y fácil a la vez. Lo que hace mantener vida a la memoria es el constante trabajo sobre estos temas y el diálogo. Está en nosotros tomar que la democracia es algo que se conquista día a día, no naturalizarla”.



Más sobre Bombara



Hasta el 2016, ha publicado ocho novelas: El mar y la serpiente (2005), Eleodoro (2006), La cuarta pata (2006), La rosa de los vientos (2007), Solo tres segundos (2011), Una casa de secretos (2012), Sin rueditas (2014), y “Lo que guarda un caracol” (2016). También ha publicado cuentos en obras colectivas como Cuando los ojos se cierran (en el libro Quelonios 2, Ediciones Biblioteca Nacional, 2011), Justicia (en el libro Una mañana de julio - Memoria Ilustrada 2012, Ediciones de la AMIA, 2012), Manuel no es Superman (en el libro Quien soy - Relatos sobre identidad, nietos y reencuentros, Calibroscopio, 2013), Corazón colibrí (en el libro Susurros que cuenta el viento, Ediciones SM, 2014) y En el asiento de tu silla... (en el libro Diez en un barco, Ediciones SM, 2014). Sus libros de divulgación científica más destacados son Desde el azul del cielo (Grupo Editorial Norma 2007) y Ciencia y superhéroes (Siglo XXI Editores, 2013), coescrito junto al periodista Andrés Valenzuela.


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