LA SEMANA POLÍTICA

Tato y los bolsos del Sr. López

Tato Bores, aquél monologuista impiadoso de un país signado por una corrupción endémica y un futuro sin certeza.
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Tato Bores, aquél monologuista impiadoso de un país signado por una corrupción endémica y un futuro sin certeza.

El destino inapelable de un país enquistado de corrupción. Un kirchnerismo golpeado intenta que sus doce años de gobierno no se reduzcan a esta imagen que, quizá, no sea la última. El macrismo tampoco bebe en agua bendita. Cómo se reflejaron en Azul las promesas K incumplidas.

 

Escribe: Carlos Comparato – (comparatoc@yahoo.com.ar)

“¿El tema del sobreprecio en la obra pública es cómo se dice?

– ¿Y cómo querés que nos financiemos para hacer política? La derecha tiene a las grandes corporaciones, los empresarios… Kirchner a quién tiene?

– …Claro…mientras no se la choreen…” Este diálogo admonitorio lo sostuvo el autor de esta nota (cuyas frases corresponden al principio y final de la misma) en el comienzo del primer gobierno de Cristina Fernández de Kirchner con un ex funcionario del área prensa del Gobierno Nacional.

Ya habían comenzado las denuncias por el dinero en negro de la obra pública, las coimas (el caso Skanska), los bolsos con dinero al sur y el papel del ex secretario de Transporte Ricardo Jaime como el “bolsero” que remitía directamente al ex Presidente.

Fue una auto profecía cumplida en aquel preludio que luego intentó remedarse cuando Cristina habló de la “institucionalidad”. El poder obnubila y, en realidad, no corrompe sino que delata.

López, la vergüenza  

Lo sucedido con el ex secretario de Obras Públicas de la Nación, José López, la mano derecha de Julio De Vido e íntimo de Kirchner, avergüenza como Nación aunque aparezca como un hecho tragicómico de tan surrealista en una secuencia de cuadros que fueron desde el intento de hacerse pasar por loco, cocainómano o tener una abogada hot. Los bolsos del monasterio con las monjitas quedarán en la historia de este país poco serio. También es poca seria la política, es poca seria la justicia.

Si se intenta simplificar la cuestión, ¿“eso” fue el kirchnerismo o es sólo uno de los rostros de un sistema que se desmadró? Se entiende la pesadumbre de aquellos militantes o seguidores honestos que hoy se sienten desnudos en medio del desierto. Defraudados. Porque el kirhnerismo tuvo una épica de refundación de las instituciones del país, con un papel protagónico del Estado en el contexto de una disputa cultural y un nuevo sujeto en los sectores sociales marginados en plena puja con las corporaciones económicas.

Los doce años los desgastó y algo salió mal porque, por fuera de un sustento autoritario, de una conducción rígida y ese culto a la personalidad de “Cristina eterna” se solidificó un componente corrupto que se lo termina llevando puesto.

La cárcel de Ezeiza se va poblando de algunos de estos personajes que formaron parte de esa estructura: Lázaro Báez, Ricardo Jaime, el abogado y el contador de Báez, Jorge Chueco y Pérez Gadín, el asesor de Jaime, Manuel Vázquez y ahora López. ¿Cuántos más faltan para completar el álbum de figuritas? ¿Los acomodaticios jueces federales se atreverán a investigar hacia arriba, ir al origen del manejo espurio de los millones de pesos que se robaron y que no están en los hospitales, escuelas o planes de viviendas?

Macrismo y agua bendita    

Como sociedad hay una enorme responsabilidad, empezando por su histórica conducta permisiva bajo el lema: “roba pero hace”. La incógnita es si vamos a dejar que esta Argentina gelatinosa se siga diluyendo sin posibilidad de un futuro donde la utopía no nos siga corriendo el horizonte, al decir de Eduardo Galeano.

El actual gobierno macrista no se zambulle, justamente, en agua bendita pero no se puede entrar en el juego justificatorio de decir “nosotros fuimos chorros pero los que están ahora también”. Este gobierno, con muchos funcionarios ricos empezando por el Presidente, tendrá que dar explicaciones de sus empresas off shore o sus dineros en el exterior y avanzar en las investigaciones. ¿Son negocios privados? ¿Son tretas con dineros públicos? Se trata del sistema capitalista que no es, exactamente, una congregación de filántropos que buscan el bien de la humanidad.

¿Y en Azul?  

En Azul pegaron de lleno las promesas de obras no realizadas y los dineros con destino incierto. No se sabe si por parte de funcionarios de la gestión del ex intendente José Inza o porque nunca llegaron. Para empezar, fue López el que anunció en la ciudad de Las Flores la realización de la autovía de la ruta 3. Como tantos otros emprendimientos, nunca se concretó. El informe dado a conocer por el actual gobierno sobre las promesas incumplidas y el dinero que no está es escalofriante. Basta con revisar el informe “El estado del Estado” y su ítem sobre Vialidad Nacional.

Memoria   

Pero hagamos un juego de memoria: en octubre de 2011 un funcionario del Ministerio  de Obras Públicas de la Nación informó que, a través de la secretaría que comandaba López, se iban a realizar durante la gestión Inza 500 mejoras habitacionales, 750 nuevas viviendas, mejoramiento de los accesos a la ciudad, un nuevo puente sobre el arroyo Azul, 150 cuadras de pavimento en áreas periféricas, por fuera de los planes que ya estaban previstos, construcción de estación de bombeo cloacal y un colector ribereño de 6,5 kilómetros en el margen izquierdo del arroyo Azul. De todo ello, sólo, y parcialmente se hizo la rotonda de acceso por avenida Piazza

Más adelante, se informó sobre la construcción de 12 viviendas del barrio San Martín de Porres. En reunión con De Vido se habló de 300 nuevas viviendas, tercera etapa del Hospital Pintos, pavimentación de avenida Bidegain y conclusión del Centro Cultural General San Martín. A través del programa Municipio más cerca, más País, más Patria se harían canales aliviadores en puentes San Martín (quedó sin finalizar) y San Benito, alcantarillado de préstamos sobre ruta 3, rectificación de meandros en el arroyo…Se podría continuar pero, casi ninguno de estos anuncios se concretó. Cuánta plata vino y cuánta se desvió o quedó sólo en promesas en una gestión como la de Inza, la peor en los más de treinta años de democracia. Pero ¿se replicó esto en todo el país mintiéndole a la población? ¿Eso no es corrupción acaso?

Tato y su legado   

El inolvidable Tato Bores, un magistral relator de la desopilante realidad argentina, le dijo alguna vez a su hijo Sebastián, guionista y director de cine, que él, Tato, no vería el país…que se lo dejaba a él. Hoy Sebastián dice que, difícilmente, lo pueda ver… que está pensando que, quizá, sus hijos lleguen a verlo.

El destino tomentoso de una Argentina que sigue consumiendo generaciones, presume de grandilocuencias y expectativas fallidas. A 30 años de su muerte nos sumergimos en el mundo borgiano para intentar comprender: “Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos”.

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1 Comment

  1. Marcos

    junio 19, 2016 at 3:44 pm

    Kirchnrismo es corrupción. Por eso perdieron las últimas elecciones. Fue todo un siatema organizado para robar y saquear el Estado, con la pantalla de la demagigia y el populismo. Ahora todos quieren despegarse pero no habrá olvido ni perdón

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