MAURO PIAZZA Y JULIO CORONEL

“Te pueden decir muchas cosas, pero hay que vivirlas para saber lo que es un Ironman”

Mauro Piazza no puede contener la emoción, el llanto refleja todo el esfuerzo que realizó durante toda la competencia. Julio Coronel terminó el Ironman de Florianópolis. Luego de más de 12 horas de competencia,  se convirtió en un Hombre de Hierro.
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Julio Coronel terminó el Ironman de Florianópolis. Luego de más de 12 horas de competencia, se convirtió en un Hombre de Hierro.

Así lo expresaron los dos triatletas luego de completar su primera competencia y convertirse en un hombre de hierro. Los dos azuleños contaron su experiencia y vivencia en esta prueba que se desarrolló días atrás en Florianópolis y que marcó un antes y después en su carrera deportiva. (bajada)

Julio Coronel y Mauro Piazza se convirtieron en Hombres de Hierro. Entraron dentro de una selecta lista de trece atletas azuleños que completaron un Ironman; una prueba muy extensa que requiere un esfuerzo muy grande desde lo físico y también desde lo mental para superar todas las adversidades que se encuentro durante el camino.

Ambos son amigos desde chico y el triatlón los acercó un poco más. En Florianópolis Brasil, le agregaron un eslabón más a esa amistad porque ambos completaron los 3,9Km de natación, los 180K de ciclismo y los 42K de pedestrismo y pudieron festejar esta conquista. .

EL TIEMPO los juntó para saber como fue su experiencia en esta prueba, que sintieron durante las más de doce horas que demoraron en terminar la carrera. En una charla que se mezclaron risas y emociones en los recuerdos de esta competencia, que se convirtió más dura aún por las malas condiciones climáticas.

– Ya pasó más de dos semanas de la carrera, ¿Cómo se sienten?

–JC: Todavía no caí en lo que hemos hecho. Si bien estoy más relajado porque los días previos estás pensando en el Ironman, eso ocupa todo el día tu cabeza pero ahora ya no. Estoy contento y seguramente dentro de unos días me voy a dar cuenta de todo lo que hicimos, que fueron más de doce hora de competencia y esfuerzo.

–MP: Estoy muy contento, yo caí cuando volví Azul por todos los mensajes y muestra de cariño que recibí de la gente con la que me cruce por la calle. Todos me felicitan, si bien es un deporte que a nosotros nos gusta, la gente lo toma como si fuera increíble y eso es hermoso.

– JC: Te lo pueden contar, pero hasta que no lo vivís no sabes lo que es, el esfuerzo que se realiza para completar la prueba. Porque son muchas horas, y durante esas horas uno tiene tiempo para pensar en todo lo que se realizó, en las horas de entrenamiento y esfuerzo. Todo es completamente distinto a lo que te cuentan.

­­– Antes de la competencia, ¿Cuántas veces corrieron la carrera mentalmente?

–MP: Durante meses y meses. Entre el grupo de triatletas siempre alguno te comentaba que tal etapa era fácil que otra y uno se va haciendo en la cabeza que es fácil y después cuando llegas te das cuenta que no es nada fácil.

– JC: Uno lo empieza a correr desde que se anota, cuando se va acercando la fecha cada día más lo vas pensando e imaginando.

–MP: Te va agarrando ansiedad y cuando una semana antes llegas allá (a Florianópolis) es una locura, porque ves a mucha gente corriendo, andando en bicicleta. Te sentís uno más, pero a la vez te sentís asustado porque estas rodeado de gente que corrió muchas Ironman. Nosotros nos mirábamos y no sabíamos si teníamos que entrenar o no y te daba miedo de pasarte de vuelta

– JC: Tenes miedo de meter la pata o dudas sobre los movimientos previos. Desde la entrega del kit, o como organizar las bolsas con las cosas que vas a utilizar durante la carrera, todo es nuevo y sumado a eso que no tenes que olvidarte nada porque eso complica todo.

Tenes muchas oportunidades para corregir las cosas, pero si te olvidaste algo -ya sean geles para comer durante la carrera- porque no podes volver a buscarlo, ese error te puede costar muy caro. Esas dudas siempre están en los principiantes.

– Todos los que han participado te habrán aconsejado y dicho distintas cosas sobre la carrera, ¿Cómo tomaban eso?

­– MP: Ahí es todo más profesional y te da miedo. Acá en el triatlón de Azul, por ejemplo, te falta algo le decís a un amigo y te lo alcanza; pero allá no podes hacer eso.  Tenes miedo hasta de un resfrío que haga que no puedas estar en optimas condiciones para correr. Por eso nos cuidábamos mucho.

– JC: Si bien tuvimos un entrenador durante todo el año, sabíamos que en esos días nos teníamos que mover un poquito, por más que viéramos gente que corría o anda en bici como si fuera la carrera. Eso te generaba una duda bárbara, más siendo nosotros debutantes en este tipo de competencia

­– MP: Nosotros que fuimos allá a dar la vuelta, a llegar de la mejor manera posible, y que no íbamos a competir contra nadie, sino que íbamos hacer nuestra carrera.

– ¿La gran mayoría de los atletas va a ganarle la carrera y no a los rivales?

– MP: Si, hay 200 que van a competir y el resto vamos a completar el recorrido. Si bien todos queremos hacerlo en el menor tiempo posible, pero sabemos que nosotros íbamos a completar la vuelta de la mejor manera posible. Además este año había que agregarle que el tiempo estuvo muy feo, con lluvia y frío. Eso hizo que todo fuera más difícil.

­– JC: Todos nos decían que el Ironman de Florianópolis era ir a nadar en un mar que era una pileta, por la temperatura del agua y porque no había olas; que en la etapa de bici no te dabas cuenta hasta los 130 o 140 kilómetros y que te bajas a correr tenes hacerlo tranquilo. Pero para nosotros fue todo lo contrario por las malas condiciones climáticas. La pileta ya no era así, en la etapa de ciclismo se levantó viento a partir de los 50 kilómetros y tuvimos lluvia en las tres etapas.

Por ahí uno no se cuenta pero el cuerpo tiene que gastar más calorías para mantener la temperatura. En el momento no lo sentís, pero en algún momento el cuerpo te pasa factura por las calorías que gastaste de más. Se dieron circunstancias distintas a otros Ironman.

 

“Pensaba si cae un rayo yo quiero salir de ahí y no seguir nadando”  

– Hablando sobre cada etapa, ¿Cómo les fue en la natación?

– MP: Si bien la natación es lo que mejor hago, no la pase para nada bien. Tenía un poco de miedo por las olas, y también pensaba si cae un rayo yo quiero salir de ahí y no seguir nadando, porque estas 1000 metros mar adentro. En un momento sentía la mano izquierda como dormida, pero eso era por los nervios. Porque nosotros en los entrenamientos nadamos 3000 metros, yo no la pase tan bien como creía y me costó un poco

– JC: En mi caso el agua es lo que más me cuesta. Y por las condiciones que hubo nadé bien. Incluso termine con unos minutos menos de lo que pensaba que iba a tardar. Lo que me ayudó fue que tenía en la cabeza todo lo que los profesores de natación me inculcaron todo este tiempo. Por eso nade bien.

– ¿Cómo manejaban si el tiempo era más o menos de lo pensado? eso le cambiaba algo con respecto a lo que seguía

– MP: Yo tarde en los primeros 1000 metros mucho más de lo que pensaba, pero no se puede hacer nada para cambiar eso. Salió este tiempo y seguí con el plan de carrera que tenía hacer, nada de hacer locuras.

–JC: Mirar el reloj es inevitable, todo el mundo lo mira el reloj porque es una guía para ver lo que hiciste. Si bien a nosotros no nos va a cambiar tardar 5 minutos más o menos, porque llegas a los lugares donde te tenes que cambiar y no conseguiste lugar y todo lo que ganaste en la natación lo perdes en la transición. Para nosotros, en nuestro nivel, dos minutos más o menos no nos cambia nada.

– MP: Por ahí como te paso a vos que saliste mejor del agua te da un poco más de ánimo para lo que viene. Pero tampoco te cambia si haces un poco más porque la carrera es muy larga.

 

“Había mucha agua en la ruta y poco espacio para superar” 

– ¿Cómo se sintieron en la bicicleta? Porque estaba la tensión que por la lluvia una caída podía hacer que termine la carrera en ese momento.

– JC: Siempre tenes que tener cuidado cuando salís en bici con lluvia, ya sea un entrenamiento y más aún en la carrera donde tenes tantos atletas alrededor. Por momentos, había mucha agua en la ruta y poco espacio para superar algún competidor todo muy difícil. Había que esquivar botellas de agua en los momentos de la hidratación y eso era más peligroso. Después quedaba en uno si se aflojaba un poco o no, dependiendo de como se sintiera en ese momento y de la seguridad que se tenga.

– MP: Eso también tiene que ver con lo va a buscar cada uno. Nosotros fuimos a llegar y no tenía sentido arriesgar todo en sobrepasar a alguien; podíamos esperar un lugar más seguro para superarlo y sin arriesgarnos a arruinar la carrera. Para nosotros no te cambia en nada ese tiempo que perdes.

Antes de la carrera todos nos decían que la parte de la bici era fácil, y al principio me cuidaba un poco y después me di cuenta que si me seguía cuidando no iba a llegar ahí empecé apurar un poco el ritmo.

– ¿Cómo se hace para no pensar en el cansancio o en lo que falta en las más de cinco horas que dura el ciclismo?

– ­JC: Llega un momento que te queres bajar y cambiar la actividad porque son muchas horas arriba de la bici. Además tenes la tensión de que tenes que ir atento a todo y no podes ir pensando en cualquier cosa. No era un entrenamiento en el que vas solo o con dos o tres amigos, acá era mucha gente corriendo a tu lado y no podes desconcentrarse.

Son más de cinco horas de máxima concentración, porque te caes y te lastimas. Es como cuando vas en auto por la ruta, que no solo tenes que pensar en lo que haces vos sino en lo que puede hacer los que van a tu alrededor, por ahí el adelante en una subida se paró y vos tenes que estar atento en esquivarlo y no chocarlo y que no te choquen los de atrás.

En la etapa de ciclismo había muchas pendientes y se formaban filas indias que tenes que ir muy atento. Las bajadas son muy peligrosas porque se toma mucha velocidad y con lluvia, ahí es cuando más atento tenes que ir con el piso mojado, porque un movimiento brusco a esa velocidad te caes.

– MP: Por ahí en las bajadas aprovechas para no pedalear y descansar un poco, pero igual tenes que ir muy atento porque te están pasando o vos queres pasar alguien.

Por ahí te ayudaba cuando te cruzabas con algún conocido. A mi me pasó con Gustavo Dhereté entonces iba pensando que en una hora ya debe estar por venir Gustavo entonces pasa y lo saludas y eso ayuda un poco para que pase más rápido.

– Además, ¿Tenían que estar muy atento a la hidratación y alimentación?

– JC: Cada uno come un gel cada 20 o 25 minutos, y había que estar atento, porque a veces te tocaba en una subida y no podías hacerlo, tenías que acordarte que esas calorías las tenías que recuperar lo más rápido posible. En teoría una sabe cada cuanto tiempo tiene que alimentarse.

– MP: Eso se entrena, pero es muy distinto porque acá lo hacemos en el llano y allá tenes subidas que no te dejan hacerlo en ese momento y tenes que hacer ni bien puedas.  Además tenes el tema del agua, porque la que llevas no te alcanza y cada 10 kilómetros tenes puestos de reabastecimiento. Tenes que estar atento para cuando llegas al puesto saber si necesitas agua o gatorade para pedirle. Ese era otro momento peligroso, porque todos tiraban la caramagnola y tenes que ir esquivando para no caerte y a la vez agarrar la bebida que te dan.

 

“Me tranquilice cuando me quedaban 10K, porque aunque sea caminando lo iba hacer” —–

– ¿Cómo se vive el cambio de la bicicleta al trote? Más sabiendo que uno dejó gran parte de la carrera atrás.

– MP: Si bien queda menos de carrera, igual te queda mucho porque son 4 o 5 horas más. Yo en mi cabeza me hice un plan de objetivo cortos y no pensar en los 42K, sino en pequeños tramos de 5 o 6 kilómetros. Iba pensando que en ese trayecto me iba a encontrar con mi familia que está esperando; y que en los 5K tenía que tomar un gel, y no pensar en todo lo que me quedaba por hacer.

Por momentos no sabes por donde andas, perdes la noción si vas o venís. A mi me paso que me saludo Gustavo (Dhereté) y ahí me di cuenta que tenía que llegar hasta el retome y volver.

– JC: Se hace largo. A los que tardamos mucho, como nosotros  se nos hace la noche. En mi caso se le sumó que llegue con una lesión, que en los dos últimos meses no pude trotar. Trate de sacarme eso de la cabeza, porque si no iba a ser todo muy duro Los primeros 15K los corrí bien pero luego se complicó. Lo que pasó es que hay muchas subidas, y por mi lesión –una tendinitis en el talón de Aquiles- se me complicaba en la bajada cuando más tenía que apoyar el talón.

Luego fue una correcaminata. Caminaba y corría. Todavía me quedaba mucho por hacer, la verdad me preocupe porque me quedaba muchísimo. Me tranquilice cuando me quedaban 10K, porque aunque sea caminando lo iba hacer. Trataba de no pensar en nada externo y sólo en correr y llegar.

– ¿Pero por más que no quieras, en esos momentos debe ser imposible no pensar?

– JC: Si es imposible no pensar. Si bien estaba dentro de las posibilidades que me pase esto; yo le tenía que ganar a todo y llegar. Al principio cuando me baje a correr ni pense en eso, pero después todo fue mas duro.

– ¿Qué se siente o pasa por la cabeza cuando llegas y te convertir en un Ironman?

– JC: En el último kilómetro, cuando entras en el camino que te lleva a la llegada, se te hace interminable. Pero ya lo vas viviendo de otra manera, te relajas un poco porque tenes la llegada alcance de la mano.

Además toda la gente te va alentando, porque en el número tenes tu nombre, ya sea en portugués o español la gente te va dando fuerzas.

– MP: Además la gente al ver que tenes la dos pulseras –por cada vuelta de pedestrismo la organización te da una pulsera de color- sabe ya estas por llegar y te empiezan a decir “Mauro vos sos un Ironman” y entonces lo pensas que sos un Ironman y te acordas de todo el esfuerzo que hiciste para llegar a ese momento. En el tiempo que le quitaste a tu familia para entrenar y te das cuenta que lo vas a lograr.

Lo mejor es ir acompañado a esta carrera, porque el momento que tanto esperaste estar solo y sin tener que con quien festejar debe ser feo, ese momento se disfruta más.

– JC: Además, el aguante que nos hizo la familia durante ese día, porque fueron 12 horas bajo la lluvia y los meses que duró el entrenamiento. Porque uno dejó cosas de lado por ir a entrenar. Pero había que hacer ese esfuerzo para luego no sufrir más durante la carrera, que ya se sufre bastante. Uno es conciente durante los meses que te lleva la preparación no importante si es sábado o domingo, vos tenes que hacerlo. Sino te pones eso en la cabeza no vayas a correrlo.

– ¿Cómo sigue ahora, tienen ganas de volver a correr otro Ironman?

–MP: Cuando termine la carrera dije nunca más la corro, todo divino pero no lo hago nunca más. Pero a los dos o tres días empezas a decir si dentro de dos o tres años lo vuelvo hacer.

Luego de la carrera te pones a pensar que hubiera pasado si hacia tal o cual cosas, pero uno no las hizo por la inexperiencia, seguramente en la próxima carrera esas cosas no nos van a pasar.

– JC: Por mi parte estoy anotado para el Medio Ironman de Buenos Aires, y seguramente luego correré otro Ironman pero todavía no se cuando. Pero quiero revancha

LOS TIEMPOS

Mauro Piazza se ubicó en el 961º de la clasificación general y ocupó el puesto 202º de la categoría 40 a 44 años. Culminó la competencia en un tiempo de 12h09m22s. Los parciales fueron: natación 1h11m18s; ciclismo 5h49m30s; pedestrismo 4h57m15s.

Julio César Coronel finalizó en un tiempo de 12h25m31s, para ubicarse en el 1054º lugar de la clasificación general y 123º en la categoría 45 a 49 años. Los tiempos en las etapas fueron: 1h13m39s en el agua, 5h44m15s en la bicicleta y 5h16m07s en el trote.

LOS IRONMAN AZULEÑOS

Son trece los atletas azuleños que han completado, al menos en una oportunidad, el recorrido de un Ironman. El primero en recibir el título de hombre de hierro fue Fernando Canalicchio; luego lo siguió el resto de los triatletas de esta ciudad que compitieron por distintos lugares del planeta.

Fernando Canalicchio

Pedro Bonini

Javier Pereira

Nicolás Cachenaut

Gustavo Dhereté

Sergio Vázquez

Ernesto Labría

José Bogliolo

Pablo Manno

Gonzalo Ballarena

Horacio Colotto

Julio Coronel

Mauro Piazza

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Fernando Canalicchio

JAVIER PEREIRA: “VAMOS POR LA REVANCHA A HAWAII” 

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Javier Pereira corrió en Florianópolis su tercer Ironman. Ya con la experiencia a cuesta de esas pruebas y sobre todo de la participación en el Mundial de la especialidad del año pasado en Hawaii, el azuleño fue a Brasil en busca y logró la clasificación a la prueba que se realizará en la isla estadounidense. “Vamos por la revancha a Hawaii”, afirmó el triatleta.

Sobre las expectativas con la que llegó a esta prueba comentó que “llegue con unas expectativas que luego por las condiciones climáticas cambiaron. El clima fue jodido para todos”.

En lo que se refiere a cada una de las etapas añadió que “La natación se complicó un poco, pero estuvo buena. En ciclismo fue muy duro y más para mí que venía de una caída un mes antes y tenía un poco de temor, para colmo en la primera bajada, por un problema en la rueda, la bici estaba muy difícil de llevar y eso hizo que vaya frenando para no caerme. Pero fue todo muy duro por la lluvia y el viento”.

“Cuando deje la bici sentí una tranquilidad bárbara. Pero eso me duró hasta el kilómetro 21, después la empecé a sufrir. Puede ser que todo el tiempo que no pude entrenar bien por la caída me haya pasado factura”, señaló Pereira.

El atleta agregó que “termine la carrera enojado conmigo mismo porque no había podido bajado el tiempo con respecto al año pasado. Me encontré con Mario (Pennella) y le dije que había sido un desastre la carrera”.

Continuó diciendo que “mi señora llegó feliz a saludarme y yo le dije que había sido un desastre la carrera y pensaba que por esos 8 minutos de más con respecto al 2015 no iba a clasificar a Hawaii. Marta me dice sabes como saliste, le conteste que no y que no me interesaba y ella me dice que termine quinto en mi categoría y ahí me cambio la cara y festeje la gran carrera que hice”.

“Vamos por la revancha a Hawaii. Ya se lo que me voy a encontrar, ya no me va a sorprender el calor como lo hizo el año pasado. Esta carrera es la que desea llegar todo triatleta, pero cuando uno está ahí pensas que hago acá. Es una carrera tan linda pero muy dura”, finalizó diciendo Javier Pereira sobre su futuro

 

 

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