X FESTIVAL CERVANTINO

Teatro y artes plásticas en la Escuela N° 17

Se llevó a cabo en el gran patio de la institución una representación sobre la última parte de El Quijote a cargo de los alumnos de la institución. Además, los más pequeños realizaron maquetas con distintos pasajes de la obra de Cervantes.

En horas de la mañana se llevó a cabo una representación teatral en la Escuela N° 17 en el marco del Festival Cervantino. Los alumnos más pequeños realizaron maquetas con ayuda de sus familias inspiradas en El Quijote. 
JOSE BERGER
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En horas de la mañana se llevó a cabo una representación teatral en la Escuela N° 17 en el marco del Festival Cervantino.

El Festival Cervantino continúa su marcha en nuestra ciudad y ayer le tocó ser total protagonista a la Escuela N° 17 “Bartolomé Mitre” la cual trabajó con la obra emblema de Cervantes durante todo el año.

Un patio que hace las veces de escenario teatral, un grupo de niños caracterizados por personajes de más de 400 años de antigüedad y muchos otros mirando y escuchando atentos a la acción.

Con la gran escalinata de fondo, alumnos de la institución representaron el último tramo de la vida de Don Quijote con una gran soltura y le mostraron a sus compañeros cómo fue el desenlace del valeroso caballero. Con esta representación, dieron por finalizado un trabajo de todo un año relacionado al Quijote.

Además, los más pequeños realizaron una muestra de arte con maquetas basadas en una adaptación del Qujote. A los costados de este gran hall central se encontraban más de 30 producciones realizadas por los alumnos y sus familias en las que se veían molinos de viento, el Rocinante y las figuras de los protagonistas.

Por este motivo, este medio dialogó con Sonia Alvarez, directora de la institución, quien en un principio destacó “este es un trabajo de todo un año” pero también agregó que durante años anteriores los alumnos “han tratado el tema así que ya lo conocen. Hay una labor previa que se ha hecho muy intenso”.

Los niños de la Escuela N° 17 leyeron en sus aulas la adaptación de El Quijotito, en una edición ilustrada por los niños de Azul de los cuales algunos ex alumnos participaron. “Una vez leída toda la obra, se elije a los protagonistas de la historia y el capítulo a representar para que los chicos lo ensayen”, dijo la docente.

Los chicos tienen “mucha voluntad e interés en representar el capítulo, porque es algo que les nace hacer y lo trabajaron todo el año”. En esta oportunidad representaron el último episodio “ya que el año pasado hicieron el anteúltimo, querían hacer la continuación y cerrarlo”.

Los más pequeños de la institución trabajaron con otra adaptación de El Quijote en donde las docentes “narran y leen los distintos episodios con la intención de que transmitan a su familia todo lo escuchado en clase”. Esta transmisión de conocimiento en sus hogares tuvo como resultado una serie de maquetas “en donde todas las familias participaron con un gran compromiso”.

Las maquetas fueron hechas por las familias de los niños del turno mañana, en tanto que los del turno tarde “las docentes trabajaron con la misma adaptación y los niños hicieron reescritura. En base a lo que escucharon e interpretaron hicieron una serie de escritos muy interesantes”.

Este trabajo es más que valioso por dos cuestiones: “en un primer momento porque imprimimos algunas que vamos a donar a la Casa Ronco y por otro lado están en un proceso crucial de lecto escritura”. Entonces ya entra en juego su propia concepción de la obra a través de su elaboración “y ya producen textos y, además, estamos elaborando un libro”.

Este ejemplar en el que están trabajando “en conjunto con los chicos y les estamos dejando algo a los futuros alumnos de la escuela para que vean que es posible hacer cosas lindas”.

La escuela siempre “participa de alguna manera con el Festival. Cuando aún no habíamos vuelto a la sede propia también lo hacíamos”.

Esculturas del Jardín 901

Además, la Escuela N° 17 articula con el Jardín N° 901 “del cual sus alumnos van a la institución el próximo año, vinieron a visitarnos para ver nuestra muestra y a la vez trajeron las esculturas hechas en hierro de El Quijote, Sancho y Dulcinea”.

El mismo “estuvo a cargo de los padres de los alumnos y los niños luego las intervinieron artísticamente”.

Adriana Vázquez, vicedirectora del Jardín N° 901 les contó a los presentes que los alumnos del turno mañana “trabajaron con un libro del Quijote lleno de dibujos y a partir de ahí fueron conociendo a Don Quijote y sus amigos”.

Además les contó que “todas las partes de las esculturas están hechas con elementos reciclados” para que de este modo también internalicen el concepto de reciclado.

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