ENFOQUE

Tiempo para celebrar, pero también para reflexionar

El acto central por los cien años del Departamento Judicial Azul dejó ayer, a modo de anécdota, un cruce verbal entre Pablo Abramovich, titular de la AJB, y el ex juez Adolfo Rocha Campos. El incidente sirve ahora como una excusa válida para evocar a diferentes actores del Poder Judicial local. Algunos más conocidos que otros, todos han tenido mucho que ver con el pulso de un departamento judicial que ya es centenario.

Pablo Abramovich y Adolfo Rocha Campos. El titular de la AJB y el ex juez protagonizaron ayer un incidente que ya es anécdota, en el acto por los cien años del Departamento Judicial Azul.
FOTOS: NACHO CORREA
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Pablo Abramovich y Adolfo Rocha Campos. El titular de la AJB y el ex juez protagonizaron ayer un incidente que ya es anécdota, en el acto por los cien años del Departamento Judicial Azul. FOTOS: NACHO CORREA

 

Escribe: Fabián Sotes

De la Redacción de EL TIEMPO

fsotes@yahoo.com.ar

Pablo Abramovich, secretario General de la Asociación Judicial Bonaerense, estaba hablando ayer de la política llevada adelante desde el Poder Judicial de la Provincia en materia de violencia de género.

Bastante crítico con lo sucedido hasta ahora en esa cuestión, donde señalaba que en la Argentina “muere una mujer cada treinta horas” a causa de esa problemática, su alocución fue interrumpida imprevistamente.

Entre el público que estaba en la sala de la Cámara Penal de Apelaciones de Tribunales en el acto por el centenario de la creación del Departamento Judicial Azul, el ex juez Adolfo Rocha Campos le dijo al dirigente gremial que esas cuestiones a las que estaba aludiendo “se debaten en otros ámbitos”, remarcándole después que todos los allí reunidos estaban “en una fiesta”. Precisamente, aquella relacionada con el aniversario del Departamento Judicial local.

“Acá nos hemos reunido para hacer un festejo”, le dijo también el ex juez, que inmediatamente se retiró del recinto, más allá de que Abramovich le respondió a Rocha Campos que respetaba lo que le había dicho, pero que él estaba dispuesto “a decir lo que tenemos la decisión de decir”.

El incidente entre el ex juez y el titular de la AJB causó por un momento cierto asombro entre todos los que estaban en la sala ubicada en el tercer piso de Tribunales.

Y lo que ahora tiene rango de anécdota fue, obviamente, el comentario obligado una vez que el acto finalizó.

Entre esas voces que se escucharon hubo versiones encontradas, a través de dichos que favorecían a uno u a otro protagonista de lo que pasó.

De la misma manera que Rocha Campos opinaron varios, señalando que en un acto de estas características las situaciones a las que aludía Abramovich -que apuntaron también, obviamente, a reflejar un panorama sobre lo que está pasando actualmente con los trabajadores del Poder Judicial- estaban fuera de lugar si se tenía en cuenta ese contexto donde las había formulado, relacionado con el ya mencionado centenario del Departamento Judicial Azul.

Pero del otro lado, hubo también varias voces que apoyaron lo sostenido por el dirigente gremial.

Abramovich, de manera lógica si se tiene en cuenta que entre quienes estaban allí había representantes de los poderes Ejecutivo y Judicial de la Provincia, aprovechó para reiterar el pedido de mejoras salariales y reclamó, en ese contexto, por paritarias para el sector laboral al que representa.

“Nosotros queremos seriamente que se entienda que lo que decimos acá no tiene que ver con la voluntad de perjudicar a nadie. Tiene que ver con la necesidad de abordar un montón de discusiones y debates que necesitamos dar. Si no, lamentablemente, vamos a tener un Poder Judicial metido para adentro, que no da respuestas a la ciudadanía”, dijo por último el titular de la AJB.

Pero ni bien comenzó con sus palabras, Abramovich hizo especial hincapié en lo que hoy forma parte también de la historia de este Departamento Judicial. Lo hizo específicamente a través de dos nombres: el del abogado Carlos “el Negro” Moreno y el del ex juez Carlos Pagliere.

El primero fue asesinado en 1977 por la dictadura militar, luego de que fuera secuestrado y más tarde desaparecido, mientras se desempeñaba como abogado de los trabajadores de Loma Negra.

El segundo de los protagonistas mencionados, en tanto, tuvo mejor suerte. Y estaba presente ayer en la sala.

El Secretario General del gremio de los trabajadores judiciales destacó lo que hizo el ex camarista penal durante lo que fue su intervención para tratar de hallar con vida al abogado laboralista.

En tiempos donde investigar casos así era de vida o muerte, el titular de la AJB resaltó y elogió lo hecho por el Dr. Pagliere, a quien -cuando fue a La Plata para dar cuenta de lo que estaba sucediendo con el abogado olavarriense- un integrante de la Suprema Corte de aquel entonces le recomendó que se encerrara en su despacho y se apartara de esa investigación que estaba llevando adelante.

Pero afortunadamente Pagliere no lo hizo, más allá de que solo cómo estaba en aquel entonces no pudo evitar, aunque quiso, que Moreno fuera hallado con vida.

Curiosamente, en esta historia del abogado laboralista desaparecido por la última dictadura militar, ayer el titular de la AJB y el Dr. Rocha Campos también se cruzaron.

El primero, al mencionarla. El otro, con su participación en la búsqueda de Moreno, una vez que allá por 1977 se enterara de que los militares lo habían secuestrado.

Tal vez Abramovich nunca supo que el ex juez que le pidió que dejara de hablar de lo que estaba hablando porque lo de ayer era una fiesta tuvo una activa participación para intentar dar con el paradero de Moreno. O tal vez lo sabía.

Rocha Campos lo contó cuando le tocó declarar como testigo, al igual que lo hiciera el Dr. Pagliere, en el juicio que en Tandil se hizo por la desaparición de Moreno y finalizó en el año 2012 con las condenas para los responsables de su muerte.

Adolfo Rocha Campos fue uno de los que, por aquel entonces en representación de la Asociación de Abogados de Olavarría, salió a buscar a su colega ni bien se enteró de que estaba desaparecido. Y lo hizo en momentos donde un acto como ése podía costarle la vida.

“Reuní en mi despacho a treinta abogados y firmamos un hábeas corpus. Salimos a buscar a los que no estaban para que firmaran y tengo que decir que la mayoría de los abogados lo hizo”, declaró cuando se hizo el juicio por la desaparición de Moreno.

Ese hábeas corpus fue presentado en el juzgado que en Azul estaba a cargo del Dr. Carlos Pagliere.

Y también, Rocha Campos llegó a reunirse con -por aquel tiempo- el presidente de la Suprema Corte, de apellido Peña Guzmán, “para pedirle que la Justicia pudiera investigar en libertad”, según él mismo también contó en el juicio.

El titular del máximo Tribunal de la provincia era el mismo funcionario judicial que después le dijo a Pagliere que lo mejor que podía hacer era encerrarse en su despacho y dejar todo como estaba, fundamentalmente en investigaciones que ligaban directamente a los militares con la desaparición y posterior muerte de personas.

Volviendo a lo que dijo Abramovich de Moreno y de Pagliere, evocó a ambos en el marco de “un profundo homenaje”, demostrando a modo de ejemplo con las actitudes de los dos que en esa época tan trágica para la historia de este país “se podía hacer algo diferente” por parte de quienes tenían relación directa con aquello de hacer justicia.

Y eso también hizo Rocha Campos en aquel entonces, una vez enterado de las circunstancias que derivaron en el secuestro y posterior desaparición del abogado Moreno.

Si las instituciones hacen historia a través de quienes les dan forma, no alcanzaría esta página para mencionar todo lo bueno que les han aportado tanto el Dr. Pagliere como el Dr. Rocha Campos al Poder Judicial de Azul desde los lugares que ambos ocuparon durante lo que fueron sus respectivos pasos por la función pública.

Sirva entonces aquel incidente que ayer los tuvo como protagonistas al titular de la AJB y al ex juez para dar cuenta de eso, que al mismo tiempo es dar cuenta de una pequeña parte de la historia de un departamento judicial que ahora es centenario.

Por último, con relación al perfil de la alocución de Daniel Abramovich, vale celebrar que en un Palacio de Justicia alguien pueda hacer y formular los reclamos que ayer el dirigente gremial hizo.

Eso es sinónimo de libertad, un concepto que va muy de la mano con ese otro que tiene que ver con la justicia. Y esas son dos palabras que deben conjugarse en un presente perfecto en tiempos de democracia como éste.

Y qué mejor que pensar sobre todo esto en una jornada como la de ayer, tan importante para el pulso del Departamento Judicial Azul.

Una jornada donde, además de celebrar, también desde diferentes lugares se propuso como válido reflexionar y examinar, desde el principio hasta la actualidad y con sus aciertos y con sus errores, ese extenso camino que Azul ha recorrido de la mano de la Justicia, marcado por quienes fueron y son sus protagonistas. Algunos más conocidos y otros no tanto, aunque no por eso menos valiosos que los primeros.

 

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