ESTÁN ENROLADOS EN ATE

Trabajadores del Senasa comenzaron un paro por 10 días

 

La medida de fuerza se extenderá hasta la hora 0 del 30 de septiembre y afectará el desarrollo de remates y el tránsito de mercaderías en todo el país. De hecho, no hay ningún tipo de control de productos alimenticios que puedan estar en tránsito mientras tenga efecto la protesta, que es en demanda por mayor presupuesto. El delegado local de ATE-Senasa, Carlos Alvarado, advirtió sobre un intento de “privatización” de la labor que realiza el organismo. “El trabajo que hace Senasa se lo están derivando a las fundaciones, a las cuales ya les han enviado el listado de cosas que quieren que hagan en lugar de nosotros”, afirmó en diálogo con este diario. 

“En nuestro caso, con el control de la hacienda vacuna, hacia el lunes la medida se va a empezar a sentir”, indicó Carlos Alvarado, dirigente de ATE ante el Senasa. NACHO CORREA
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“En nuestro caso, con el control de la hacienda vacuna, hacia el lunes la medida se va a empezar a sentir”, indicó Carlos Alvarado, dirigente de ATE ante el Senasa. NACHO CORREA

Los trabajadores estatales (ATE) del Senasa (Servicio Nacional de Sanidad Animal) comenzaron una huelga nacional de diez días corridos que incluirá movilizaciones, en rechazo del Presupuesto 2017 para el organismo enviado al Congreso. La protesta fue convocada por la conducción nacional de la Asociación Trabajadores del Estado que lidera Hugo Godoy y se extenderá hasta la 0 del 30 de septiembre próximo. Ante ese panorama de ausencia de control sanitario, en especial en las fronteras, el presidente del organismo público, Luis Dillon, señaló la “disconformidad” oficial con la medida de fuerza gremial.

En tanto, el sindicato en un comunicado aseguró que “es imposible que el Senasa recaude más de 6 mil millones (y que sólo se haya previsto un poco más de la mitad de presupuesto anual) si no garantiza la sanidad y calidad de los productos y animales exportables, en un modelo que el Gobierno impulsa. Lluvia de inversiones y desfinanciamiento del organismo que garantiza sanidad y calidad no pueden ir de la mano”.

Además, agregó que “con asombro e indignación se leyeron los números del presupuesto 2017 para el Senasa. Es de apenas 3.746 millones de pesos en gastos, más un recurso de 6.192 millones (en la proyección de la recaudación propia en tasas, aranceles y el porcentaje de las importaciones). Es una restricción de $ 2.446 millones para financiar el déficit del Tesoro”.

Los dirigentes aseguraron que el presupuesto del organismo fue reducido en términos reales, al igual que las partidas para el funcionamiento operativo respecto de 2016, incluso de forma nominal, por lo que el Senasa “estará paralizado totalmente”.

Los trabajadores exigen un aumento del presupuesto, una solución para los contratados (monotributistas), la efectivización de los concursos 2014, el cese de la automatización y el rechazo a la derogación del decreto 4.238 que legisla la actividad del Senasa y de la privatización de funciones indelegables del Estado.

“Esta medida viene con fuerza”

Conocida la medida de fuerza de los trabajadores del Senasa, este diario dialogó ayer con Carlos Alvarado, delegado local de ATE en Tapalqué, General Alvear, Laprida, General La Madrid, Benito Juárez, Rauch y Azul. “Esta vez la medida viene con fuerza en todo el país. Si se hacen remates, no será con controles de Senasa”, expresó el dirigente gremial.

El dirigente sindical ratificó que más de 6.000 trabajadores del organismo -10 de los cuales prestan servicio en la oficina con sede en Azul- están de paro, a la espera de algún llamado de parte del Gobierno. “No hemos tenido despidos en masa, pero por lo que se dice dentro del propio Senasa, es lo que se viene. Hay oficinas donde se deben cinco o seis meses de alquiler; o donde el mismo personal tiene que comprar hojas y tóner para las máquinas cuando es el Estado el que tendría que proveer de todo eso”, afirmó y se refirió al supuesto intento macrista de “privatización” de los controles de calidad que hoy realizan ellos.

“El trabajo que hace Senasa se lo están derivando a las fundaciones, a las cuales ya les han enviado el listado de cosas que quieren que hagan en lugar de nosotros. Ahí ves el achique que se viene. Si no vas a tener dinero disponible para viáticos que se necesitan para viajar a la zona, ¿cómo vamos a trabajar? Nosotros hacemos el control de calidad de los alimentos de todos los argentinos. En nuestro caso, con el control de la hacienda vacuna, hacia el lunes la medida se va a empezar a sentir. Las barreras sanitarias no están trabajando; eso hace que no haya control de nada, siendo que últimamente hay un contrabando de carne con hueso para el sur terrible. Esto es riesgoso para todos”, agregó.

Aumento licuado por la inflación

Alvarado recordó que ni bien se produjo el desembarco de Cambiemos en el Gobierno de la Nación, “dijimos que no queríamos ningún despido en Senasa, que queríamos seguir trabajando”, tras lo cual lamentó que el aumento del 23 por ciento que se logró para este año, se licuó “con una inflación del 40 por ciento”.

“Nos tomamos el trabajo de recorrer oficina por oficina escuchando a los compañeros; algunos nos decían que no tienen gente para hacer el trabajo. En Tapalqué, de tres que son hay dos enfermos. Eso hace que una compañera esté sola. Con un sistema como el actual el Senasa se está desguazando. Para mí, con 37 años de servicio, esto lo veo muy mal. De acá a fin de año creo que vamos a sufrir despidos y nosotros tenemos muchos contratados. A esos compañeros si los echan, no tienen derecho a nada. Me preocupa no por mí sino por los compañeros que tengo atrás”, señaló.

“A la gente que es joven y no tiene mayores posibilidades de conseguir otro empleo me duele verla pasar por esto pero tengo que decirles la verdad. No sabemos si el Estado estará dispuesto a rever la situación”, concluyó Alvarado.

 

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