“Trabajamos para cubrir los costos de los servicios”

Lo dijo el presidente de la Cooperativa “Pachi Lara” respecto del contexto actual. “Teniendo la posibilidad de trabajar, no podemos hacerlo. Tenemos los clientes y no nos dan los costos para poder sostener una producción”, aseguró Elisén Pereyra.

Elisén Pereyra. ARCHIVO/EL TIEMPO

Las fuentes laborales hoy en día son escasas y además las pequeñas y medianas empresas tienen serias dificultades para poder mantenerse. Ni qué hablar de aquellos trabajadores que conformaron cooperativas para mantener sus fuentes laborales.

En este sentido, un caso paradigmático en Azul es la Cooperativa “Pachi Lara”, una fábrica ubicada en calle Laprida 250 a la que el contexto actual, marcado por el alto costo de los insumos y de los servicios básicos que se necesitan para producir, la golpea fuertemente.

En diálogo con EL TIEMPO el presidente del emprendimiento, Elisén Pereyra, se refirió al difícil momento económico al señalar que “estamos trabajando prácticamente para pagar los costos” y con el objetivo de “mantenernos y no parar la fábrica”.

Si bien analizan a diario cómo seguir adelante, afirmó que no van a bajar los brazos y “no vamos a permitir que se caiga todo el esfuerzo que venimos haciendo”.

Describió que están en un momento muy difícil porque “teniendo la posibilidad de trabajar, no podemos hacerlo. Tenemos los clientes y no nos dan los costos para poder sostener una producción”.

Gráfico

“La situación está llena de dificultades porque prácticamente estamos trabajando para cubrir los costos de los servicios”, remarcó Pereyra al hablar con este diario. Frente a esto una alternativa pasa por aumentar los productos que hacen, pero “si aumentás, no vendés” y entonces esta disyuntiva lo pone a uno en un cuello de botella donde “lo poco que hacemos alcanza para ir sosteniendo la fábrica, para los gastos que tenemos”.

La última factura de energía eléctrica que pagaron fue de 236 mil pesos y la anterior 237 mil. Por el consumo de gas tuvieron costos similares. Es decir, tienen un costo aproximado de 500 mil pesos por mes en servicios básicos, y eso que están “produciendo mucho menos de lo que producíamos antes porque no lo podemos sostener”.

El presidente de la Cooperativa agregó que “esto no sólo nos afecta a nosotros sino a nuestros clientes, que están pasando por la misma situación y se hace una cadena donde se dificulta la venta, los cobros y empiezan a aparecer los cheques largos voladores”.

“Situación grave” 

Todas estas dificultades financieras “nos ponen en una situación bastante grave porque si seguimos así es imposible sostener la fábrica en el tiempo”, dijo Pereyra y aventuró: “esperamos que haya un cambio”. Actualmente la cooperativa está conformada por 9 trabajadores y los días que producen, que son algunos y de acuerdo con los pedidos, la dotación llega a 13 obreros.

“Estamos trabajando a pedido porque no tenemos un respaldo económico; tenemos que producir, entregar dos o tres pedidos, cambiar los cheques porque las ventas las hacemos a 60, 90 días y después los servicios y la materia prima la tenemos que comprar al contado. Eso hace que debamos cambiar cheques, volver a cambiar la materia prima y armar todo para arrancar de vuelta”, contó.

Una buena 

Algo positivo para la fábrica es que pedidos tienen, aunque en este momento carecen de capacidad productiva por los altos costos que deben afrontar. “Nuestros clientes nos siguen comprando e incluso nos esperan cuando estamos atrasados; en ese sentido estamos bien, aunque lo que producimos, no alcanza”, señaló.

Pereyra advirtió que lo que ganan sólo es para mantener la fábrica, sin que haya un remanente para que cada cooperativista pueda volcarlo en su hogar. De hecho, para mantenerse “la mayoría estamos haciendo trabajos por fuera para vivir”.

“El objetivo es tratar de mantener la planta porque, si dejamos que se caiga, no la volvemos a retomar porque donde se nos atrasa una boleta de luz o de gas, es imposible levantarla debido a que estamos muy al día”.

En lo que concierne a lo legal, Pereyra indicó que “la quiebra está prácticamente terminada y faltaría que el síndico tase las máquinas”, aunque aclaró que “ahora hay una especie de control del INAES donde nos exigen un reempadronamiento y eso nos dificulta por el papelerío que tenemos que hacer”.

Pereyra dijo que todas las cooperativas de trabajadores locales están en las mismas condiciones que ellos. “Coopecer venía trabajando muy bien, los chicos de la Cerámica y de Sudamtex también. Hay una situación que, creo, es general y producto de la política de este gobierno que nos está hundiendo”, dijo.

EL DATO

La Cooperativa Papelera “Pachi Lara” no tiene ningún tipo de ayuda oficial. Elisén Pereyra afirmó que tienen pedida, desde hace tiempo, una entrevista con el Intendente Municipal Hernán Bertellys, pero “no nos ha recibido”.

UNA HISTORIA DE LUCHA

El emprendimiento es el resultado de la recuperación de la fábrica Papelera Azul, luego de su quiebra en 2011. El 23 de enero de 2012, los trabajadores comenzaron una intensa lucha que se extendió por cuatro años, a partir de la cual se conformó la Cooperativa “Pachi Lara”. El 6 de enero de 2016 fue un día clave porque se reactivó la producción, con la elaboración de papel kraft reutilizando el papel y el cartón. Sin embargo, desde entonces debieron atravesar escollos de distinta índole y los vaivenes propios de la economía argentina.

 

 

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