COLUMNA DE LA U.C.R.

Tragarse el sapo

A lo largo del tiempo un gran número de frases, dichos y conceptos populares han sido asumidos por la gente como útiles y a veces hasta necesarios, a la hora de definir situaciones específicas de difícil explicación en términos formales.

A fulano “se le escapó la tortuga”, se dice cuando algo sumamente previsible no pudo ser evitado y sorprendió a quien no debía o no podría haber sido sorprendido por un hecho determinado.

Los “patos le tiran a las escopetas”, cuando se revierte una situación y los actores cambian de roles abrupta mente de manera inexplicable a los ojos de un observador imparcial y las presuntas victimas se transforman en victimarios o viceversa.

“Tragarse el sapo”, es otra de las frases reconocidas que por sí solas definen una situación, con la certeza del saber popular por la precisión y claridad con que explicita lo ocurrido.

Alguien debió asumir una situación para nada deseada con un estoicismo y serenidad digno de las mejores causas.

En la actividad política, según dicen reconocidos actores de larga y notable trayectoria, en el menú suele haber sapo y lo único que uno puede hacer eventualmente, es elegir el tamaño del que esta dispuesto a  tragarse.

Lo cual dicho en otros términos, ante una situación no compartida o in consulta de niveles superiores de decisión, se puede acatar en silencio o bien plantear la disconformidad en los ámbitos pertinentes y luego hacerlo público por los medios de prensa, para amplificar adecuadamente los conceptos y procurar que estos sean entendidos correctamente por la gente.

En los últimos tiempos hemos sido testigos a lo largo y ancho del país y con diversos modos, de saltos de un partido a otro de distintos representantes, que buscando su conveniencia personal y en aras de un interés mezquino cambian de partido, discurso, compromisos y hasta de imagen, procurando obtener algún rédito personal o posicionamiento a futuro que les provea un bienestar que posiblemente no obtendrían con procedimientos nobles.

El criterio con que actúan es que la gente no valora esto como una traición, que el análisis crítico y la condena social son inexistentes en nuestra sociedad.

Vale todo, parece ser la norma a la que adhieren fervientemente estos personajes y actuando en consecuencia pretenden hacernos tragar el sapo una vez mas.

Los integrantes de la Unión Cívica Radical de Azul, que aprendimos a transitar los caminos de la política con los ejemplos de Arturo Illia, Raúl Alfonsín, Alejandro Armendáriz, Rubén De Paula y tantos otros hombres y mujeres de bien que hicieron de la actividad un compromiso permanente con la verdad y la honestidad en los procederes, no vamos a permanecer en silencio ante los hechos de público conocimiento ocurridos en nuestra ciudad.

No nos vamos a “tragar el sapo” y continuar como si nada pasara.

No vamos a consentir aquello que dice “son todos iguales” y nada los afecta.

A doscientos años de la declaración de nuestra independencia pretendemos dar un salto de calidad institucional, que prestigie al sistema democrático que hemos obtenido y jerarquice la política en todos sus niveles.

Con todo el respeto del que son merecedores, les decimos al Sr. Intendente Municipal Hernan Bertellys y a la Sra. Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires María Eugenia Vidal, que los radicales de Azul, integrantes del Frente Cambiemos, vamos a respetar la voluntad popular y no vamos a entregar en ninguna mesa de negociación aquello que la gente depositó soberanamente en las urnas.

Seremos oposición y alternativa al gobierno local, procurando reemplazarlo democráticamente y cumplir el compromiso que desde siempre hemos asumido con nuestros vecinos de respeto y coherencia con la historia de la Unión Cívica Radical.

 

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