EN EL ESTABLECIMIENTO LOS RETOBOS

Tras el pago de la multa, se levantó la clausura preventiva de un matadero y frigorífico local

 

 

La inspección se realizó a instancias de una denuncia anónima. Este diario consultó al responsable de la Subsecretaría de Protección Ciudadana, Carlos Caputo, quien advirtió que los controles bromatológicos se harán extensivos a locales que manipulan alimentos de todos los rubros.

“Esta es la primera denuncia que tenemos sobre este establecimiento”, indicó Carlos Caputo.
ARCHIVO/EL TIEMPO/NACHO CORREA

El viernes de la semana pasada, personal del área municipal de Bromatología procedió a la inspección del Centro de Carniceros y Matarifes de Azul “Los Retobos”. Según se informó, el procedimiento se realizó a partir de una denuncia “anónima” recibida en la Subsecretaría de Protección Ciudadana.

Durante la recorrida, se habría comprobado la presencia de un roedor –según consta en el acta de infracción- lo que motivó una sanción por el artículo 65 de la Ordenanza 98/84.

Las actuaciones correspondientes fueron giradas al Juzgado de Faltas a cargo del Dr. Guillermo Tolosa, quien se excusó dado un vínculo personal que mantiene con los propietarios del lugar. Planteada esta situación, se dio intervención a la Dra. Irma Molina.

A partir de la información que fuera enviada el día lunes en el parte de prensa municipal, este medio dialogó con Carlos Caputo, Subsecretario de Protección Ciudadana y Habilitaciones, quien se refirió a lo acontecido. “Se recibió una denuncia anónima y se procedió a realizar la inspección donde se constató la infracción y se procedió a la clausura preventiva. Las actuaciones se giraron al Juzgado de Faltas, donde el juez Tolosa se excusó por cuestiones personales y se derivaron las mismas a la doctora Irma Molina, quien determinó la sanción y una multa, la cual fue abonada por los propietarios para levantar la clausura”. Dada esta situación, el funcionario municipal confirmó que se proseguirán con los controles para garantizar el normal funcionamiento de este y todos los establecimientos –cualquiera sea el rubro- que manipulan alimentos.

Por otra parte señaló que en el lugar trabaja un veterinario municipal, quien lleva adelante los controles sanitarios, según lo establecido por la ley, a quien se le iniciará un sumario administrativo, ya que debe inspeccionar diariamente el lugar y dar todas las garantías.

Afirmó que “nos preocupa la salubridad de la gente y por este motivo tenemos un convenio con la provincia de Buenos Aires, donde se aporta personal idóneo para garantizar las cuestiones sanitarias. El personal asignado tiene a su cargo controlar la faena y tener control sobre lo que acontece en lugar”.

Adelantó que la semana que viene estaría llegando un veedor del Ministerio de Agricultura de la provincia para constatar el normal funcionamiento del establecimiento. Señaló que la habilitación es provincial y el municipio realiza los controles bromatológicos. A su vez agregó que “esta es la primera denuncia que tenemos sobre este establecimiento y nuestra función es bregar y garantizar las condiciones de salubridad de la comunidad” expresó que una vez infraccionados se pagó la multa establecida, se constató que todo estuviera en condiciones y procedió a dar la habilitación para que se siga trabajando.

 

“Ante cualquier denuncia siempre actuamos”

 

Respecto de lo detectado como irregularidad, desde la empresa se hizo el descargo correspondiente señalando que la zona donde se encuentra ubicada la planta, en cercanías del arroyo Azul, es propicia para la presencia de este tipo de roedores.

A su vez expresaron que no se detectaron dentro del edificio nidos ni la presencia de más roedores, y que se viene trabajando mensualmente por parte de un técnico sanitario, en el control de este tipo de situaciones.

“La doctora Molina fue quien llevó el expediente e impuso la pena y, desde el área de bromatología, se realizaron todos las inspecciones”, resaltó Caputo.

Sobre el procedimiento agregó que “ante cualquier denuncia siempre actuamos y constatamos que se esté trabajando como marca la ley. Salimos a proteger la salubridad de los ciudadanos controlando la mercadería y  productos que se consumen en Azul. Semanalmente se realizan varias inspecciones, muchas de ellas que surgen por denuncias de este tipo, controlando carnicerías, supermercados, almacenes. En el caso de los frigoríficos hay un inspector zonal de provincia quien realiza este tipo de controles y además hay un empleado municipal dentro del lugar que debe cumplir el roll de constatar que la faena no presente ningún inconveniente y esté en condiciones”.

Por último dijo que “por lo que tengo entendido, el roedor hallado no fue encontrado dentro de la planta. Todo se trabajó dentro de la normativa con celeridad y seriedad  porque es una fuente de trabajo y la intención no es perjudicar a nadie sino que se cumpla lo que está establecido y garantizar que todo funcione de la manera que tiene que ser”.

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