Tres hurras por el Rugby, tres hurras por don Ricardo

Se nos ha ido Ricardo Molteni, un rugbier, un amigo, parte fundamental en la historia de nuestro Azul Rugby Club. En realidad, lo que ha dejado este mundo es su cuerpo, porque  su mirada franca, su palabra serena pero firme, sus principios y sus valores, su infatigable entrega, seguirán presentes en  nuestra casa, que hoy  lleva con orgullo su nombre: “Campo de Deportes Dr. Ricardo Molteni”.
Se acercó al club allá por el año 1984, con ganas de seguir trabajando para el deporte que abrazó desde la infancia, el rugby, que junto a la medicina conformaron sus dos pasiones, a las que compartidas con su familia entregó su vida.
Su presencia constante e ininterrumpida hizo que camináramos juntos estos últimos 35 años de la vida del club. Compartimos con él actividades deportivas e institucionales, la vida del club. Ello le valió merecidos reconocimientos: su nombre a nuestras instalaciones deportivas, y la designación de Presidente Honorario.
Su rigurosidad en cuanto al cumplimiento de los principios que gobiernan nuestro deporte, su consejo sabio y su severidad en circunstancias necesarias, contribuyeron a la formación de buenas personas, jugadores de rugby.
Está fresco en las retinas de quienes estuvimos presentes el pasado 14 de noviembre, oportunidad que nos visitara el club Daom, la imagen de los jugadores de las divisiones juveniles, escuchando en silencio, con respeto y admiración el mensaje de un rugbier de casi 90 años. Y cómo olvidar ese mismo día luego de compartir su último Tercer Tiempo, su clásico “tres hurras por el Rugby”.
Fue Ricardo pieza clave en el desarrollo y crecimiento de Azul Rugby. Su generosidad, en el sentido más amplio que a esa expresión pueda dársele, fue determinante para que el club  cuente hoy con un  complejo deportivo que posibilita a cientos de niños, niñas jóvenes y adultos la práctica del rugby y el hockey en las mejores condiciones.
Dirán las informaciones necrológicas y crónicas periodísticas que un 28 de febrero de 2018 murió el Dr. Ricardo Molteni. Para nosotros Ricardo no ha muerto, ¡está vivo!  Está vivo en cada arenga anterior al partido, en cada victoria y en cada derrota, en cada rincón de nuestro campo de deportes, en cada asamblea, en cada reunión de fin de año. La muerte no llega con la vejez, sino con el olvido, es por eso que Ricardo Molteni no morirá nunca, está y estará por siempre en el corazón de todos los que pertenecemos a Azul Rugby Club. Y lucimos con orgullo la Borraja. ¡Gracias, Ricardo!
Azul Rugby Club

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