TRES IMÁGENES DE UN JUICIO

FOTOS: NACHO CORREA
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FOTOS: NACHO CORREA

El momento en que María Cristina Santillán acusó una descompensación y abandonó la sala escenario de este juicio, mientras para declarar se preparaba su suegra: Ángela del Carmen Valdez. En la otra foto de arriba, en el estrado aparecen Erica Sammarone y Alejandra Raverta. Respectivamente, secretaria y jueza del Tribunal 2 que están interviniendo en este debate. La escena la completan la fiscal Laura Margaretic y los defensores Diego Fernández (ambos de espaldas) y Mariana Mocciaro. Las controversias suscitadas entre las partes siguen obligando a seguidas intervenciones de la actual presidenta del TOC 2. Abajo, la movilización que en las puertas de Tribunales durante el debate siguen llevando a cabo diferentes organizaciones que piden por la absolución y liberación de la enfermera. Ayer estuvieron también integrantes de la agrupación “1° de Octubre” que lidera Griselda Altamirano. Desde el tercer piso de Tribunales, a cada rato, se escuchaban consignas provenientes desde la puerta del Palacio de Justicia en apoyo a la enfermera acusada de matar a su esposo.

UNA JORNADA QUE SE EXTENDIÓ DURANTE CASI DOCE HORAS 

Miguel Copello, el neurocirujano que operó a Ricardo Orlando Hernández ni bien fue ingresado gravemente herido al Hospital Pintos en las primeras horas del 16 de septiembre de 2014, tras la agresión a golpes con un hacha en su cabeza cometida por su esposa María Cristina Santillán, declaró ayer en el juicio.

Un día antes, la presencia del médico había sido solicitada desde la Fiscalía actuante en el debate.

Ayer, cuando declaró, Copello descartó por completo esa hipótesis introducida al proceso por el médico a cargo de la autopsia de Hernández, quien había afirmado que la agresión podría no haber sido cometida con el filo del hacha. “Hablando en criollo”, sostuvo el neurocirujano para graficar la situación, la lesión más grave en el cráneo de la víctima -que había recibido tres golpes- fue efectuada con el filo del hacha “y le cortó la oreja”.

Un “traumatismo de cráneo abierto con pérdida de masa encefálica” había hecho que el hombre quedara en estado vegetativo tras la operación que le practicó Copello a causa de esa agresión, situación que se tradujo en su deceso el 30 de mayo de 2015, cuando se descompensó mientras estaba en un geriátrico.

La mamá de Hernández y uno de los tres hijos que el hombre tuvo con María Cristina Santillán fueron dos más de los testigos que también ayer comparecieron en el debate. De igual modo que la esposa de ese hijo del matrimonio implicado en este hecho y que ayer declaró.

Desde la Oficina de Asistencia a la Víctima que depende de la Fiscalía General Departamental, Ángela Del Carmen Valdez fue acompañada al juicio durante lo que fue su declaración, en donde ubicó a María Cristina Santillán, es decir, su nuera, como una mujer que le hacía “problemas” a su hijo si iba a la casa de un amigo.

Antes de que su testimonio comenzara, Santillán pidió a través de uno de sus abogados defensores abandonar la sala escenario del debate.

Después, Valdez afirmó que su hijo le había dicho que iba a ir a ver a un abogado, ya que quería divorciarse de Cristina.

“Ella quería gobernar todo”, “no lo dejaba ir a ningún lado (a Hernández)”, sostuvo sobre la conducta de su nuera.

La madre de Hernández recordó un violento episodio protagonizado por el matrimonio, situación a la que también ayer se refirieron otros testigos y está relacionada a cuando Santillán le pegó con un caño en la cabeza a su marido.

Eso hizo que el hombre la denunciara en la Comisaría de la Mujer y de la Familia -la única denuncia que hay radicada por violencia entre ambos en sede policial- y que después un juez de Familia le impusiera a Cristina una prohibición de acercamiento que la tuvo alejada por unos días de esa casa donde después agredió con el hacha a su esposo, el mismo lugar donde por estos días cumple arresto domiciliario.

Ramiro Hernández, uno de los hijos del matrimonio que es policía y ahora vive en Chillar con el resto de su familia, también fue traído ayer al juicio por la Fiscalía.

Según sostuvo, él jamás vio que su padre golpeara a su madre, aunque contó que una vez Cristina le contó que Hernández la había agredido y que él le dijo a su mamá que hiciera la denuncia en la Policía, aunque la enfermera se negó.

Uno de los tres hijos que tuvo el matrimonio se refirió también al conocimiento que tenía de que su papá mantenía una relación sentimental con otra mujer al tiempo que estaba casado.

De eso, según declaró, se enteró porque su mamá se lo contó, por lo que él le aconsejó que se separaran, algo a lo que ella se negó.

“Se inventaron muchas cosas”, expresó el hombre sobre la relación matrimonial de sus padres y la trascendencia que todo eso tomó tras el homicidio, cuando “la gente opinaba sin saber” a través de las redes sociales en medio de la repercusión pública que tuvo el caso, una situación que lo llevó a mudarse con su familia de Azul a Chillar, la localidad donde actualmente reside.

La esposa de Ramiro Hernández, Romina Elverdín, también compareció ayer en el juicio. Durante su testimonio no pudo evitar llorar, golpeada por una situación en la que habló de sus suegros y reconoció que entre ellos “no había una relación buena”.

No dijo tener conocimiento de situaciones donde Hernández golpeaba a Santillán, aunque reconoció que a Cristina -cuando iba a su casa- la veía llorar “muchas veces”, situación ocurrida mientras le hablaba de que su esposo tenía una relación con otra mujer.

“Ella nunca me habló de violencia física”, sostuvo también la joven, quien contó que su suegro solía viajar mucho solo. En algunos de esos casos, al exterior.

El odontólogo Jorge Gustavo Romeo fue otro testigo que declaró ayer. Lo hizo no sólo en su carácter de dentista del matrimonio implicado en este hecho. También, como amigo de Hernández, con quien compartía una misma peña de amigos y a quien en varias ocasiones llevó a La Plata, la ciudad donde otro de los hijos del matrimonio Santillán-Hernández estudiaba.

Tanto desde la Fiscalía como de la Defensa al odontólogo lo consultaron con relación a la salud dental de Cristina, de quien acercó una ficha al debate para responder a esas preguntas de las partes.

Romeo negó que Santillán, a quien tuvo de paciente durante varios años, haya sido atendida en su consultorio por piezas dentales que había perdido en situaciones de violencia con su esposo como el agresor. E hizo alusión también a aquel incidente ocurrido cuando la enfermera agredió con un caño a su marido, que después la denunció y eso se tradujo en que desde la Justicia le impusieran una restricción de acercamiento que la tuvo alejada de su casa durante varios días.

Todavía en la etapa de la recepción de la prueba testimonial, más testigos se esperan para hoy, en lo que será la tercera de las audiencias relacionadas con este juicio.

Esta previsto que comparezcan no sólo personas citadas por la Fiscalía, sino también por la Defensa.

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