EL GARRAHAN Y EL INCUCAI Y UNA VISITA QUE FUE TODO UN ÉXITO

Un centenar de azuleños donó sangre; la mitad de ellos se anotó como donante de médula ósea

 

 

 

 

La iniciativa de integrantes de la comisión directiva del CEDA no pudo tener un resultado mejor. Una numerosa cantidad de vecinos quedó inscripta para una segunda visita que ambos organismos estatales podrían estar realizando a la brevedad. EL TIEMPO estuvo en el lugar y conversó con referentes del equipo de profesionales que estuvo abocado a la tarea y con donantes que se retiraban felices de haber podido ayudar. 

Alrededor de cien personas lograron donar sangre ayer, pero alrededor de 50 quedaron anotadas para una próxima visita de los profesionales del hospital pediátrico porteño. Un centenar de personas concurrió ayer al Salón Soler del CEDA para sacarse sangre para la colecta que realizó personal del Hospital Garrahan. FOTOS NACHO CORREA Lorena Alzamendi concurrió al lugar donde se realizó la campaña a modo de apoyar la iniciativa que tuvieron integrantes del Centro Empresario. Maximiliano Martínez, promotor responsable de colectas en la comunidad del Banco de Sangre del Hospital Garrahan, en diálogo con este matutino remarcó la importancia de avanzar con las colectas de donantes voluntarios.
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Maximiliano Martínez, promotor responsable de colectas en la comunidad del Banco de Sangre del Hospital Garrahan, en diálogo con este matutino remarcó la importancia de avanzar con las colectas de donantes voluntarios.

Fue todo un éxito la campaña que ayer concretaron en Azul profesionales del Hospital Pediátrico “Juan P.Garrahan” y del INCUCAI, quienes se llevaron un centenar de muestras de personas que donaron sangre y el compromiso de la mitad de ese total que aceptó inscribirse como donante de médula ósea. La colecta se llevó a cabo a partir de las 10 de la mañana en el Salón Soler del Centro Empresario de Azul (CEDA), sito en Rauch 629, entre Hipólito Yrigoyen y San Martín. Al promediar el desarrollo de la actividad, referentes de los dos organismos oficiales fueron consultados por EL TIEMPO. Ambos voceros coincidieron en valorar la respuesta del público, algo que según dijeron se dio a partir de la amplia difusión que este matutino le dio al caso de la donación de células madres para un joven noruego que concretó Lorena Alzamendi. Como se sabe, la médula ósea de la azuleña ya fue implantada en el muchacho que padece leucemia. Los resultados del trasplante se podrían conocer en aproximadamente tres semanas más y, al año de la donación, se realizará un cruce de datos entre donante y receptor, quienes a partir de entonces tendrán la posibilidad de conocerse.

Un cambio de paradigma a nivel mundial

Maximiliano Martínez, promotor responsable de colectas en la comunidad del Banco de Sangre del Hospital Garrahan, en diálogo con este matutino remarcó la importancia de avanzar con las colectas de donantes voluntarios, una práctica hacia la cual avanzan los países más desarrollados.

“La particularidad del Garrahan es que es el primer hospital que se autoabastece ciento por ciento con donantes voluntarios de sangre. Esto quiere decir que a ninguno de nuestros pacientes le vamos a exigir que nos traigan determinada cantidad de sangre de donantes para reemplazar a aquellas unidades de sangre que consumen en sus operaciones o tratamientos. Hace ya cinco años que estamos con esta modalidad y tiene que ver con un cambio de paradigma mundial, que es que se está dejando de usar la sangre de reposición, que es cuando a nosotros nos obligan a llevar a algún familiar, conocido o amigo, y se está cambiando por la donación voluntaria, que es mucho más segura ya que la persona que viene a donar lo va a hacer solamente para ayudar al prójimo sin necesidad de conocerlo y no ya bajo presión de la familia”, informó el vocero.

“Nosotros nos encontramos con que en nuestro hospital también se replican lo que son las estadísticas mundiales y el donante voluntario es muchísimo más seguro a la hora de analizar esa sangre”, agregó.

Destacó Martínez que el Garrahan es un hospital nacional, de alta complejidad y que el 60 por ciento de nuestros pacientes son de otras provincias.

“Hace varios años que habíamos venido a Azul, pudiendo hacer campañas muy buenas; ahora nos contactó una organizadora nueva e interesada en encarar una campaña con nosotros. También coincidió con que estamos en un período de transición desde el verano donde tenemos muy pocos donantes por las vacaciones, y la vuelta a clases que es donde empiezan a sumarse mucho más donantes de las escuelas y las universidades”, señaló.

El referente del hospital porteño recalcó la influencia que seguramente tuvo en la respuesta que dio la ciudadanía azuleña el hecho que se haya conocido el caso de Lorena Alzamendi.

“Estamos enterados de eso. Estamos muy contentos porque fueron donantes que se registraron en campañas que organizó nuestro hospital. Nos pone muy felices que estas cosas salgan a la luz, que la gente se dé cuenta que todo lo que estamos haciendo sirve y que eso se pueda ver en resultados palpables”, indicó.

Además ponderó el trabajo que en ese sentido se realiza, de manera conjunta, con el INCUCAI.

“Esa es la entidad nacional encargada de lo que es el registro de donantes de médula ósea. La médula ósea es lo que está dentro de nuestros huesos, encargadas de crear todas las células de la sangre: las plaquetas, los glóbulos blancos y rojos. Cuando hay un paciente que necesita un trasplante por algún tipo de enfermedad, lo que se hace es comparar el registro genético que tenemos en el país con distintos registros del mundo. Por eso puede ser que, como en el caso de Lorena, pueda donar a una persona que no es del país. Todas las personas que vienen a donar a nuestras campañas pueden elegir si solamente quieren donar sangre o al mismo tiempo se registran como donantes de médula ósea. Es algo opcional”, explicó.

En otro orden, Martínez destacó la comodidad que tuvieron para trabajar los profesionales que llegaron a la ciudad para participar de la campaña solidaria.

“Estamos muy contentos con el lugar. Cumple con todos los requisitos que nosotros necesitamos y al mismo tiempo estamos contentos con la organización. Alejandra (Pais, prosecretaria del CEDA), de una semana para la otra organizó una campaña con turnos. La gente no tuvo nada de demora prácticamente, porque muchas veces lo que sucede es que vienen todos en el mismo horario y por más de que nosotros tenemos un equipo grande, de más de quince personas, es difícil atenderlos a todos juntos. Tenemos todos los turnos dados para hoy y estamos agendando gente para la próxima campaña”, manifestó el vocero, y agregó que “estamos muy contentos”. “Vemos que el donante voluntario está. Hay que incentivarlo a que se movilice y que vea que no es necesario que haya un familiar internado para tener que reponer. Uno se puede acercar tanto al Garrahan como a los hospitales locales que, de seguro, van a estar necesitando de dadores de sangre”.

Derribar mitos y barreras

El promotor responsable de colectas en la comunidad del Banco de Sangre del Hospital Garrahan admitió que hay muchos mitos y barreras que las mismas personas se van poniendo ante el miedo a donar, y también cosas que con el avance tecnológico se van modificando como por ejemplo aquellas personas que tuvieron Hepatitis A y hoy por hoy son aceptados como donantes. “Diabéticos, siempre y cuando no estén consumiendo insulina, también pueden donar. Lo importante es que la persona no se difiera así mismo; que consulte, se informe y que si no puede donar que se lo diga el médico”, aclaró.

También Martínez reconoció que la muerte de Eva, la niña que no pudo hallar un donante compatible para su médula ósea, caló hondo en la comunidad del Garrahan.

“Nosotros estábamos muy en contacto con la familia y con quienes organizaban las campañas y la verdad que nos golpeó. De todas formas tuvimos que seguir trabajando para tratar que no se repita un caso igual. Mientras más personas estén inscriptas en el Registro Nacional de Donantes de Médula Ósea, menos probabilidades hay que vuelva a suceder una calamidad como esta”, indicó.

Se consultó al vocero por el análisis que puede hacer desde el punto de vista personal, a partir del contraste que se da entre la alegría de una colecta como la de ayer y la muerte de un paciente que no logra hallar un donante compatible.

“Es difícil para cualquier persona, no solamente para los que trabajamos ahí. Cualquiera que se acerque al Garrahan puede vivir de cerca lo que es la realidad del hospital. Que sea un hospital pediátrico y de alta complejidad es de por sí muy fuerte y movilizador para cualquiera. De todas formas, quien quiera participar de nuestras campañas no es necesario que viva esa realidad”, advirtió.

El hospital de pediatría por excelencia del país tiene capacidad para atender a una distancia de hasta 350 kilómetros del Hospital a través de campañas como las que se realizaron ayer en Azul. Es sólo dentro del territorio bonaerense, ya que cada provincia tiene su centro regional de hemoterapia que se ocupa de organizar sus propias colectas. “En varios países consiguieron tener el 100 por ciento de donantes voluntarios, lo cual redunda en beneficios para la gente”, concluyó Martínez.

“Nos llevamos un resultado excelente”

Andrea Vargas es la técnica del registro de médula ósea del INCUCAI que ayer tuvo a su cargo la inscripción de donantes de células madres. La profesional admitió el alto grado de influencia que tuvo en el éxito de la colecta la difusión de la donación que realizó Lorena Alzamendi. Al ser entrevistada por este diario pasadas las 16 –hora oficial de la finalización de la colecta, pero con mucha gente aún por atender-, la profesional afirmó que “nos llevamos un resultado excelente”“A esta altura de la tarde llevamos anotadas 35 personas anotadas en el registro de médula. Es un promedio excelente así que nos vamos muy contentas”, agregó.

Vargas señaló que la posibilidad de viajar al interior, permite además de hacer la campaña dar a conocer información valiosa que conlleva el cese de mitos y leyendas sin fundamento.

“La gente desconoce el tema de médula, de cuáles son los métodos de extracción. Muchos desconocen que es un procedimiento sencillo para el resultado que se obtiene, que es salvar la vida de una persona. Por la no llegada de un donante y que éste sea compatible se han perdido vidas de chicos y de grandes. Es difícil encontrar un donante compatible. Por eso la idea es promocionar para que más gente se anote en el registro y así puedan aumentar las probabilidades para el paciente”, indicó.

“Es un gesto muy valorable el que tuvo Lorena por el hecho de donar y de donar para alguien de otro país que no conoce. Cuando se hizo la campaña ‘Todos por Eva’, lo que yo quise transmitir es que la búsqueda de médula no era sólo por esa nena. La idea es que la gente que se anota en el registro pueda ser donante para cualquier persona, sea grande o chico de Argentina o de cualquier parte del mundo”, explicó la técnica del INCUCAI, resaltando que Alzamendi fue una de las que se anotó en aquel entonces.

Tras mencionar la importancia de que las campañas que se hagan no sean en un contexto de extrema urgencia, lo cual permite que el donante llegue más relajado y sin presiones, Vargas recalcó la trascendencia que tiene el hecho de que, quien se inscribe, “tiene que estar seguro y conciente porque del otro lado hay una vida que está esperando”. “El hecho que la gente esté sensibilizada por el caso de Lorena, que donó con anestesia y en un quirófano por el sistema de punción, suma. Es una fantasía pensar que tiene que ver con la médula espinal. La médula ósea son células. No le sacan un pedacito de nada”, aseguró.

EL DATO

La colecta de las tapitas de gaseosa, como parte del programa de reciclado, es una iniciativa muy exitosa del Garrahan que tiene el objetivo de generar fondos que se pueden destinar a mejoras dentro del establecimiento, más allá del aporte que realiza el Estado. De hecho, gracias a las tapitas que se juntan de Norte a Sur y de Este a Oeste del país, para el banco de sangre de este hospital se pudo adquirir un colectivo equipado para participar de campañas en lugares que no tienen la posibilidad de contar con un sitio tan amplio y adecuado para la operatoria como el Salón Soler del CEDA.

“UNA NO SABE TODO LO QUE PUEDE AYUDAR”

NACHO CORREA

 

Sonriente, feliz. Así se retiraba María de los Ángeles ayer, luego de donar sangre y anotarse como donante de médula ósea. La mujer le comentó a EL TIEMPO que se decidió a participar de la campaña luego de informarse a través de la red social Facebook, y que sacó un turno. Respecto de su permanencia en el amplio salón del CEDA, admitió que la extracción “tiene un proceso que, sinceramente, no conocía”.

“Las enfermeras nos contaron todo y así pudimos romper mitos y enterarnos de varias cosas. Hay mucha gente que necesita y una no sabe todo lo que puede ayudar. Es evidente que nos movilizó mucho el caso de Lorena Alzamendi”, agregó.

 

CON UNA SONRISA, TODO ES MÁS FÁCIL

NACHO CORREA

La colecta en el salón del CEDA tuvo un condimento imprevisto, que nadie esperaba, y que todos recibieron de la mejor manera. Dos de las payamédicas azuleñas “irrumpieron” en escena. Con sonrisas y sus coloridos atuendos, las “payas” hicieron que la espera fuese más liviana. “Nosotras, las doctoras payamédicas, hacemos campañas de concientización y aportamos nuestra alegría en estos eventos. Y de paso, paseamos, conocemos gente y les decimos de lo bueno que es donar. Qué linda palabra…Somos doctoras de la alegría y aportamos para que la gente se sienta bien”, dijo una de las graciosas payamédicas.

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