FIESTA NACIONAL DE LA MIEL

Un concierto sin principio ni final

Anoche ante miles de personas, uno de los cantantes más importantes de la escena nacional hizo su show. Abel Pintos le dio vida al escenario en esta primera noche de actividades y se brindó al público con su gran potencia vocal, carisma y grandes hits que corearon sin parar.

En este show el cantautor bahiense cantó principalmente canciones de “11”, pero no dejó de lado sus grandes éxitos. La Plaza San Martín llena de personas en esta primera noche de la Fiesta Nacional de la Miel.
NACHO CORREA
Abel Pintos se presentó en nuestra ciudad en el marco de su “Gira 11” para presentar su nuevo trabajo discográfico.
NICOLAS MURCIA
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Abel Pintos se presentó en nuestra ciudad en el marco de su “Gira 11” para presentar su nuevo trabajo discográfico. NICOLAS MURCIA

Eran las 21 horas y los músicos ya estaban calentando arriba del escenario. Las luces se apagaron y el grito cerrado de la platea anticipó la llegada de la persona por los que todos estaban ahí.

Pero en realidad, el show comenzó mucho antes. Ver un grupo de personas desesperadas por la llegada de su ídolo es más que un espectáculo. Alrededor de las cero horas de ayer, con el escenario ya preparado para recibir a los músicos, un grupo de mujeres se bajaron de un remís en la intersección de Burgos e Yrigoyen con una reposera, mantas, el equipo de mate y algo para comer. Eran sólo cuatro que veintiún horas antes para ver el show.

La madrugada de hoy hizo que ese número se reprodujera y ya sea un grupo más populoso el que estaba en el Veredón Municipal. Charlas, mates de por medio, música que salía desde algún celular y el sol que comenzaba a asomar eran el paisaje del frente de una Municipalidad que sabía que iba a ser una jornada especial.

Ya bien entrada la mañana, los azuleños comenzaban a realizar sus trámites en el centro de la ciudad pero a las “abeleras” nada les importaba. Sólo que llegue el momento en el cual puedan desplegar todo su amor por el ídolo. El joven bahiense aún no había llegado a la ciudad ya que, una de ellas, tenía el contacto en el hotel.

Pero como un operativo comando más que virtuoso, las jóvenes fans se turnaban hasta la entrada del Gran Hotel Azul para que ninguna se pierda la oportunidad de verlo, abrazarlo y sacarse una selfie, el autógrafo de hoy en día.

Poco a poco el veredón se llenó, comenzaron a ganar terreno sobre Yrigoyen y luego ya en la Plaza San Martín el grupo creció y se mantuvo así durante horas. Las horas pasaban y con pomos de espuma de carnaval se refrescaban del calor del viernes por la tarde para que el pico de calor llegue en pleno recital.

Las chicas confirmaron que Abel se encontraba en Azul porque vieron las historias de Instagram y estallaron de la emoción. Desde su cuenta @abelpintosoficial subió fotos desde el hotel, videos de su guitarrista practicando y minutos antes de subirse al escenario.

En un momento, en las primeras de la tarde las chicas se tranquilizaron para esperar la prueba de sonido. Si bien fue breve, su banda hizo la mayor cantidad de ajustes y él probó su micrófono. El grito en ese momento fue agudo, el saludó al público y se fue.

Ya estaba todo listo, sólo faltaba esperar el momento. Las actividades en el escenario comenzaron a las 19 horas con la presentación del presentador azuleño Facundo Rodríguez. Los cantitos debajo del escenario pidiendo por Abel no se hicieron esperar y el folclore más tradicional se hizo presente.

El Ballet Folclórico Municipal desplegó todo su encanto sobre el escenario. Es que la Fiesta Nacional de la Miel es mucho más que el artista central. Con chacareras, gatos y escondidos el conjunto azuleño hizo un show impecable.

Posteriormente la música romántica y latina se hizo presente con el cantante Marcos Ramos. El ex Azucarados hizo un show con clásicos del recuerdo con ritmos para bailar y enamorarse.

Pero el gran momento llegó y el público ya estaba impaciente. El locutor anunció que en pocos minutos se podría ver el show por el que todos estaban ahí. En el bache que se hizo en el escenario la gente aprovechó para comer algo en las ferias que trabajaban en las dos plazas lindantes al palacio comunal.

El show

Luces apagadas en su totalidad y los músicos comenzaron a tocar uno de las canciones de este último disco que se encuentra presentando por el país en el marco de su “Gira 11”. Juntos sonó y la plaza fue una sola voz. Abel Pintos comenzó este show con mucha emoción que se mantendría durante las dos horas de recital.

Vestido con borcegos, jean chupín, campera de gabardina y un sombrero tipo australiano todo de negro el artista dio rienda suelta a su gran capacidad vocal para deslumbrar entre tema y tema.

Las más fanáticas que se encontraban adelante no descansaron la garganta ni un minuto y las que estaban detrás coreaban las canciones más conocidas y las otras la seguían con sus palmas. Algunos solos, otros con su pareja, grupos de amigos y familias conformaban las miles de personas que estaban presentes y formaban una gran masa de público que hizo emocionar hasta las lágrimas al bahiense cuando cantó “Sin principio ni final”. Fueron minutos de intensa emoción en la que luego el cantante se tuvo que hacer el tiempo para recomponer, secarse las lágrimas y poder seguir con su show.

Las canciones siguieron una tras otra y el público no paraba de emocionarse. Según sus seguidores tiene un “ángel” que trasmite “algo” al público que es “inexplicable”. Y todo esto tiene sentido cuando se ve el gran magnetismo que tiene y que hace que no se pueda despegar su cuerpo y ser de lo que sucede en el escenario.

Comenzó a sonar “No me olvides” y todos comenzaron a corearla. En el escenario apareció uno de sus artistas invitados en esta gira por el país: se trata del actor y cantante Benjamín Amadeo quien acompañó a Abel en esta canción. El también ex de Lali Espósito, hizo dos temas de su propio disco en donde le metió un gran contenido rockero.

Con Abel ya de vuelta en el escenario las canciones continuaron y ahí si llegaron los grandes hits. Cactus, Sueño dorado, La llave, De sólo vivir y Motivos fueron algunos de los más coreados por el público que no tuvo más que dejarse llevar por la música.

El momento de la charla fue para concientizar sobre la vuelta a casa, ya que en la primera fila había carteles de personas que habían venido de otras ciudades. También hizo mención a la campaña solidaria para los Mellizos Vera en el que firmó una camiseta que se sorteará.

Para cerrar este show, lo hizo con una de las canciones, si se quiere decir, más rockeras: Revolución. “Cuando cae la noche azul, luna llora sobre el mar, nadie duerme por aquí, todos salen a cazar, todos salen a buscar… su amor”.

Pero no termina acá, el show sigue mucho más de estas dos horas concretas. Los presentes tendrán este show en sus recuerdos por mucho tiempo. Y los recuerdos, no tienen ni principio ni final.

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